CINE EN LA CASA MUNICIPAL DE CULTURA DE MIRANDA DE EBRO (BURGOS). JUEVES SEÑALADOS, EN SESIONES DE 18:00 y 20:30.
ORGANIZA LA ASOCIACIÓN CULTURAL OTROSOJOS EN COLABORACIÓN CON EL AYUNTAMIENTO DE MIRANDA DE EBRO

Jueves 26 de Junio: EUPHORIA (V.O.S.)


El próximo jueves, 26 de junio,  ponemos fin a la actual temporada de “Cine Con Otros Ojos” proyectando en la Casa Municipal de Cultura  “Euphoria” -en v.o.s.-, de Ivan Wyrypayev, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde. Película calificada para mayores de 13 años.
Adjuntamos la sinopsis del filme facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel Masero Ortega que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.
A decir verdad, confiamos en que el jueves quede demostrado que los rusos son mejores cineastas que futbolistas.
Hasta el jueves. Asociación Otrosojos.




Dirección:     Ivan Wyrypayev
Guión:          Ivan Wyrypayev
Interpretes: Polina Agureyeva, Maksim Ushakov, Mikhail Okunev

Rusia, 2006 - 74 min.

Mayores de 13 años




SINOPSIS

Pavel ya no puede esconder sus emociones. Decide encararse a Vera con lo que siente. Le explica que ya no puede vivir sin mirarla, tal y como lo había hecho desde su primer encuentro en una boda. Ella le confiesa que también le miraba a él sin saber el porqué. Algo inexplicable se ha producido. Algo que ellos no habían conocido hasta el momento. Algo que ellos no comprenden. Vera vive con su marido, Valeri, y su pequeña hija Masha, en una casa aislada de las estepas siberianas, a algunas horas de Volgogrado, junto a la rivera del Don.



"...¿ y qué vamos a hacer?". "No lo sé..."


Pavel necesita aclarar con Vera de una vez por todas por qué una vez, durante el transcurso de una boda, cruzaron sus miradas. Él ya no puede más y necesita contarle lo que le pasa. Cuando Pavel le pregunta: “… ¿Y qué vamos a hacer?”, Vera sólo sabe contestar con un ingenuo “No lo se…”.
    Euphoria, primera incursión en el mundo del cine del director de teatro ruso Iván Vyrypaev (Siberia, 1974), es una trágica -y a la vez hermosa- historia de amor y celos. Una historia de amor intenso, puro e inesperado, entre dos personas que nunca han sentido nada igual, y no saben como afrontar esta situación para ellos desconocida. De una manera casi instintiva, se embarcan juntos en un camino en busca de respuestas a estos nuevos sentimientos
    Los personajes de esta película están claramente marcados por la brutalidad del entorno. La inmensidad de la estepa les convierte en figuras minúsculas. Todos actúan condicionados por el aislamiento al que se ven sometidos, por la vastedad que les rodea. Podemos comprobarlo en Pavel y Vera, los protagonistas de la historia, o en el bruto y celoso marido de ésta. Pero también en varios de los personajes secundarios de la película, pequeñas historias en las que el director nos sumerge y que acentúan, más si cabe, la crudeza de la vida en esta zona del planeta.
    Protagonizada por Polina Agureyeva (Vera), con varios premios dentro del cine Ruso a pesar de su juventud, el debutante Maxim Ushakov (Pavel), que también es director de teatro y especialista en decorados de cine, y Mikhail Okunev, procedente del Teatro Ruso, Euphoria sorprende por su juventud y entereza.
    Los 70 minutos de esta breve pero sobrecogedora historia están impregnados de una belleza absoluta. Cabe destacar, una maravillosa fotografía, favorecida por unas espectaculares localizaciones en las estepas del Don; un exquisito manejo de la luz, como las escenas rodadas durante la noche, o los claroscuros en la destartalada casa en la que Vera vive junto a su marido e hija; una delicada suavidad en los frecuentes fundidos entre escenas aéreas del paisaje ruso; o el subrayado de la repetitiva e inquietante banda sonora obra del joven acordeonista Aydar Gainullin. Todo junto, nos dará la sensación de estar sentados ante una obra de arte, digna de ser expuesta en cualquier museo de renombre.
    La película fue presentada a la 63ª Mostra de cine de Venecia, galardonada con el Leoncino de Oro, y recibida con una catarata de aplausos por parte del público. Esperemos, aquí, no ser menos.


Miguel Masero Ortega


 




  WEB OFICIAL     http://www.euphoria-film.com  

Jueves 12 de Junio: EL ARCO



El próximo jueves, 12 de junio,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura el penúltimo título del semestre; esto es,  “El arco”, de Kim Ki-duk, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Diego López González que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.



Dirección:     Kim Ki-duk
Guión:          Kim Ki-duk
Interpretes: Jeon Sung-hwan, Han Yeo-reum, Seo Ji-seok

Corea del Sur, 2005 - 90 min.

Mayores de 13 años



SINOPSIS

Un viejo pescador vive en medio del mar con una muchacha a la que recogió cuando era niña. El espera que ella cumpla 17 años para desposarla. Mientras tanto, prepara la dote y la protege contra los hombres que vienen a pescar a su barco e intentan propasarse con ella. Su única forma de protegerla es disparando con un arco que también le sirve para adivinar el futuro y como instrumento musical. Un día, un grupo de pescadores desconocidos, entre los que se encuentra un joven universitario, sube al barco. El chico y la muchacha se enamoran. El viejo pescador sabe que el sueño ha llegado a su fin.




La belleza no necesita palabras


Prueben a mezclar en la coctelera del ARTE (con mayúsculas) una porción de cine lírico y simbólico en su estado más puro junto con la abrumadora capacidad de convertir la poesía en cine. Añádase un toque de talento visual y el uso sublime de la metáfora. Remuévase lentamente mientras se aplican pequeñas dosis del silencio más sugerente. ¿Qué obtendrían? La respuesta es tan obvia que la pregunta resulta casi insultante: Kim Ki-duk.
    No exagero en absoluto si considero a este prolífico director el auténtico “poeta del séptimo arte”, y El Arco (2005) es una nueva muestra del increíble talento del coreano para contarnos una hermosa historia de amor y celos, llena de drama y emoción contenidas, sin apenas palabras. Porque, como decíamos en el título, la verdadera belleza no necesita palabras. Ya dio muestras de ese talento innato en su película más galardonada y alabada por la crítica y el público en general, Bin Jip (Hierro 3, 2004), que proyectamos aquí para todos ustedes.
    Es cierto que la película de hoy no ha sido muy bien acogida por algunos críticos, que se han dedicado a lanzar diatribas a diestro y siniestro llegando a tildarla de “gran idea desaprovechada por un desarrollo minimalista en exceso” o considerar su fotografía “horrorosa” y su música “deficiente”. No voy a lanzarme en una cruzada inútil por defender este hermoso film. Prefiero que sean ustedes mismos quienes decidan si El Arco es la confirmación de la caída libre de este genial director tras la también vilipendiada Samaritan Girl (2004) o por el contrario supone un punto de inflexión en la consagración de su carrera cinematográfica.
    Lo que si puedo asegurar es que la película no dejará indiferente a nadie, ya que puede provocar admiración e irritación enfermiza a partes iguales.
    De El Arco destacaría por un lado la habilidad de Kim Ki-duk para crear intensidad, drama, emoción y romance con la ausencia de palabras y, sobre todo, la historia de amor y odio que el destino, aliado con la lógica de la sociedad moderna, comienza a resquebrajar. Por otro lado, la profusa simbología que impregna la película, desde el propio arco como arma para ahuyentar a los pretendientes, instrumento musical o como medio para leer la buenaventura, hasta el inmenso océano como jaula y sus olas como barrotes donde el viejo retiene a la niña que a pasos agigantados empieza a convertirse en mujer, amén de otros pequeños detalles que con práctica seguridad pasarán desapercibidos para los espectadores con un único visionado. Y, en efecto, es la simbología uno de los valores básico de su cine: “uso conscientemente los objetos para que los espectadores no vean sólo lo evidente o lo que sucede, sino también otra dimensión” afirmaba en su visita al festival de cine de San Sebastián, hace ahora 3 años, con motivo de la presentación de la película que hoy nos atañe.
    Les dejo con una bonita frase que despide la película y que aprovecho a su vez para despedirme de ustedes deseándoles que disfruten de la sesión de hoy: “Strength and a beautiful sound like in the tautness of a bow. I want to live like this until the day I die”.

Diego López González




Jueves 29 de Mayo: EL FIN DE LA INOCENCIA (V.O.S.)


El próximo jueves, 29 de mayo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura  “EL FIN DE LA INOCENCIA”, de Michael Cuesta, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde. La película –que se proyectará en versión original subtitulada- está recomendada para mayores de 13 años.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Pablo Fernández Alonso que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.


Dirección:     Michael Cuesta
Guión:          Anthony Cipriano
Interpretes: Conor Donovan, Jesse Camacho, Zoe Weizenbaum, Jeremy Renner

Estados Unidos, 2005 - 90 min.

Mayores de 13 años




SINOPSIS

Rudy y Jacob Carges, aunque completamente diferentes, son dos hermanos gemelos y los mejores amigos. Rudy es deportista, valiente, carismático, mientras que Jacob es un chico tímido, callado y profundamente marcado por una señal de nacimiento en su cara. Malee, una precoz niña, y Leonard, un chico con sobrepeso, forman el círculo de amigos de los gemelos. Cuando Rudy muere protegiendo la casa que tienen en un árbol, después de que dos matones del barrio la incendien, Jacob, Malee y Leonard intentan asumir la pérdida de distintas maneras.



3 niños y una lucha


Michael Cuesta, ganador del premio al Mejor Nuevo Director de la Boston Society of Film Critics, debutó como guionista, director y productor con L.I.E.. La película fue nominada para seis Independent Spirit Awards, incluyendo mejor película y mejor director. Ampliamente aclamada, se estrenó en competición en el Festival de Sundance. Cuesta también fue nominado a los Gotham Awards y ganó el Premio a Mejor Director Debutante en el Festival de Cine de Estocolmo y en el Festival de cine de Edimburgo.
    Cuesta está adaptando el bestseller The miracle of Edgar Mint para los productores Sandy Stern y Michael Stipe. Sus créditos incluyen seis episodios de aclamada serie A dos metros bajo tierra. Además escribe y dirige otra serie también con buena acogida entre crítica y público; una serie original cuando menos que lleva por nombre Dexter.
    Ha sido también premiado como director de spots publicitarios, entre otros por el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York.
    Descubrí a éste gran director por ésta película, y después de ver casi todo lo que nos ha podido ofrecer, tanto en largometrajes como en series televisivas, tengo que concluir que El fin de la inocencia es su mejor largometraje y Dexter una de las mejores series que la televisión nos puede ofrecer en éstos momentos.
    Aquí, en ésta historia que presentamos, no hay adolescentes bobalicones acomplejados por el acné. Hay chicos en una edad difícil que sufren, aman y viven su mundo con intensidad. Así, asoman por la puerta la muerte, la soledad y la incomprensión sin apenas un respiro. Michael Cuesta consigue en ésta ocasión hacer fácil lo difícil, y sólo con el esfuerzo y la mente enfocada a intentar empatizar con la película lograremos descubrirlo.
    La lógica del relato es impecable e implacable. Se aprecia una inercia trágica, pero también ligeros retazos de comedia y diversas lecturas posibles. No hay nada gratuito. Cada detalle es importante y enriquece la historia. Cada una de las secuencias hace avanzar la trama. Aunque el material que maneja es bastante crudo, el director nos ahorra efectismos baratos y va al grano con tres subtramas bien entrelazadas y limpias de cualquier elemento accesorio. Cada una de las tres historias de los protagonistas es un marco perfecto de superación, de vencimiento de los handicaps, de las dificultades, de los miedos, y de ruptura con la realidad que tanto ahoga.
    Puede parecer sencillo llegar al corazón del público con tres amargas historias de tres niños que representan la inocencia, la pulcritud trasladada a situaciones y lugares recónditos y oscuros, a los que estamos acostumbrados a no asociar el alma de un ser tan vulnerable en apariencia, pero en mi opinión es una tarea harto difícil y por eso os invito a recorrer estos 90 minutos con nosotros.


Pablo Fernández Alonso



Jueves 15 de Mayo: ALGO PARECIDO A LA FELICIDAD


El próximo jueves, 15 de mayo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura  “ALGO PARECIDO A LA FELICIDAD”, de Bohdan Slama, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde. La película está recomendada para mayores de 18 años.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Alfredo Mozas García que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.


Dirección:     Bohdan Sláma
Guión:          Bohdan Sláma
Interpretes: Tatiana Vilhelmova, Pavel Liska, Ana Geislerova

República Checa - Alemania, 2005 - 102 min.

Mayores de 18 años


SINOPSIS

Monika, Tonik y Dasha son amigos de la infancia. Viven en un conjunto de bloques en las afueras de una pequeña ciudad industrial, cerca de la mayor planta química del país. Monika, una chica amable y con un gran corazón, trabaja en un supermercado mientras espera que su novio George, que ha emigrado a Estados Unidos, le mande el billete de avión para reunirse con él. Tonik, que está enamorado de Monika, ha dejado a unos padres conservadores para refugiarse en la vieja granja de una tía inconformista. Dasha, que tiene dos hijos pequeños, sale con un hombre casado y empieza a perder la cabeza. Cuando la ingresan en un hospital psiquiátrico, Monika y Tonik se hacen cargo de sus dos niños.



¡Ah, la felicidad era eso!


No sé por dónde empezar; con un título así, o te metes al cine y que sea lo que Dios quiera, o mejor te vas al bingo, que han dicho en el telediario que hoy se avecina un frente de suerte por Galicia. Bueno, aquel día no vi las noticias, así que me metí al cine. Y, oyes, no me quedó otra que exclamar “¡entonces... la felicidad era eso!” Quizás no estén de acuerdo conmigo cuando, una vez terminada la película, se enciendan las luces de la sala, pero les aseguro que mi sensación al acabar fue como la que se tiene cuando se ve una buena peli de detectives y después de estar noventa minutos agarrado a los talones del poli bueno indagando quién es el asesino, un instante antes de que salgan todas las letras del final se descubre que el asesino es el mayordomo. “¡No jodas! ¿El mayordomo? ¿Como en todas las pelis de suspense? ¡Si estaba claro desde el principio!”, sueltas para disimular que, a pesar de todo, no te lo esperabas.
    Pues un poco así es la película de hoy. Pero no se equivoquen: ni hay polis, ni asesinatos, ni mayordomos. En el bloque de viviendas y en el barrio donde viven los personajes el presupuesto da para poco y mucho menos para mayordomos. Los hay que sueñan con ellos, o más bien con las puertas que dan acceso a poder tenerlos algún día: una nueva vida en América. Esta es la protagonista, Monika, que espera a que su novio le envíe un billete para viajar a Estados Unidos y empezar allí juntos una nueva vida. ¡Y lo más cojonudo es que él se lo envía!
    En cuanto a asesinatos, hay alguno que no parece conocer su significado y que, por no matar, parece que no ha matado en su vida una mosca: es el protagonista, Tonik, quien vive en un cuento de hadas del que se nutre de un optimismo desconocido en el mundo real, pero que alimenta el motor de la historia y, así, mantiene constante un nivel alto de esperanza.
    ¿Y policías? Pues yo no recuerdo ninguno. Ni falta que hacen. La trama se despliega despacio, amoldándose a las dificultades que los personajes se van encontrando y dejando al descubierto una mezcla rara de solidaridad porque no me queda otra y desesperación que nunca es excesiva, de modo que, con una pizca de buen humor, la historia va describiendo una sociedad que no es sino el resultado de toda una época de industrialización feroz, de regímenes políticos que para mis enemigos los quisiera, y de más quiero que puedo. Aquí las familias son fugaces, ficticias y hasta de cartón piedra, las borracheras épicas, los amores algo inocentes, las locuras tiernas a ratos y de atar el resto, y los premios abundantes: Conchas de todos los colores en San Sebastian; Leones para todos los gustos en su país de origen, la República Checa; y entre ellos, la nominación al óscar.
    Alguno dirá que la vieja granja que no tiene arreglo y el empeño de Tonik de mantenerla en pie son una metáfora del buen salvaje de Rousseau. Pues chachi. Si es así, quizás entonces Metrópolis de Lang sea una precuela (y ahí queda eso) de la película que vamos a ver hoy. Pero como doctores tiene la iglesia, a ver quién es el guapo que se atreve a discutir hoy de Rousseau, de Lang, y de toda la corte celestial.  Yo, que he decidido vacunarme contra toda discusión que suene a debate electoral, prefiero dejar esto aquí y dar paso a la película ya que, aunque rellenara  quinientas páginas hablando de ella, nunca le haría justicia suficiente como le hace la pantalla grande. Espero que les guste.

Alfredo Mozas García