CINE EN LA CASA MUNICIPAL DE CULTURA DE MIRANDA DE EBRO (BURGOS). JUEVES SEÑALADOS, EN SESIONES DE 18:00 y 20:30.
ORGANIZA LA ASOCIACIÓN CULTURAL OTROSOJOS EN COLABORACIÓN CON EL AYUNTAMIENTO DE MIRANDA DE EBRO

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Jueves 19 de Febrero: BLACKTHORN, SIN DESTINO



El próximo jueves, 19 de febrero, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura, dentro de la programación “Cine con Otros Ojos”, “Blackthorn. Sin destino”, de Mateo Gil, en sesiones de 6 y 8:30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel Masero Ortega que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves




SINOPSIS DE LA PELICULA:

Tras su huida de los Estados Unidos, el legendario forajido Butch Cassidy y su amigo Sundance Kid murieron en Bolivia en 1908, en un tiroteo. Esto es lo que dice la versión oficial. Este filme, en cambio, nos muestra que, después de vivir escondido durante veinte años, lo que Cassidy deseaba era volver a su país. Sin embargo, cuando conoce a un joven ingeniero español que acaba de robar una mina que pertenece al empresario más importante de Bolivia, cambia sus planes.















COMENTARIO :

Un Western de “Matthew Hill”

Si el bueno de Mateo Gil, director y guionista nacido en Las Palmas de Gran Canaria, hubiese intercambiado en los títulos de crédito su castizo nombre por su correspondiente seudónimo americano, nadie dudaría de la nacionalidad de esta película. Americana de cabo a rabo. Pero no. Es un western escrito por españoles, rodado por españoles, que para colmo transcurre en Sudamérica, lejos de las típicas localizaciones del viejo Oeste que se ven en las clásicas películas Americanas. Pero aún así es un Western. Un gran Western. 
Y es que hubo un tiempo en el que en este país se producían películas de vaqueros a cascoporro. En los desiertos de Almería a mediados de los sesenta se rodaron infinidad de ellas. Todas con una estética muy parecida en la que predominaban los personajes violentos, rudos -tirando a sucios-. Los llamados Spaghetti Western. Blackthorn: Sin Destino, se aproxima más a las películas estadounidenses de los años 50, en las que los dilemas morales de los personajes eran más protagonistas que las balas.
Mateo Gil, doce años después de su ópera prima Nadie conoce a Nadie (1999), vuelve a ponerse detrás de la cámara para contarnos la historia de uno de los forajidos más legendarios del Oeste Americano: Butch Cassidy. El punto de partida es claro. ¿Y si todo lo que nos contaron sobre la muerte de Cassidy no es cierto? ¿Y si no murió en 1908 –como muchos sostienen- junto a su compañero Sundance Kid en una emboscada del ejército boliviano? Y no sólo lo piensan Mateo y el guionista Miguel Barros. En el Año 1996, un grupo de historiadores comprobaron que el ADN de los cuerpos de Butch y Sundance no coincidía con el de ninguno de sus parientes vivos. Y muchos son los testimonios de gente que aseguraban haber visto a Cassidy en Estados Unidos años después de su “muerte”.
Pues partiendo de un escenario quizá no tan ficticio, la película nos cuenta la vida de un Butch Cassidy que tras años escondido en Bolivia decide poner rumbo a su hogar. En ese camino se verá obligado a compartir viaje con un joven ingeniero español que huye tras robar a un gran empresario. Dos personajes contrapuestos. Dos bandidos diferentes. Se temen y se necesitan.
Sam Shepard, al que ya vimos en Con Otros Ojos en Llamando a las puertas del cielo, otro Western rodado desde el punto de vista de un europeo, se ve en la difícil tarea de hacer olvidar la icónica interpretación de Butch Cassidy que todos recordamos: la de Paul Newman en Dos hombres y un destino (1969), la película de George Roy Hill (Que no Gil). Y no sale mal parado (que no es poco). Eduardo Noriega aguanta el pulso con Sam Shepard de una forma brillante, y Stephen Rea y Magaly Solier, completan un reparto de lujo para una producción de esta envergadura.
Una muy buena película que tiene todo lo que, en mi opinión, un buen Western debe tener: acción, aventura, ritmo, lucha de moralidades y paisajes tan hermosos que se conviertan en protagonistas del propio film. ¡Bravo, Mateo!

Miguel Masero Ortega

Jueves 13 de Mayo: RETORNO A HANSALA


El próximo jueves, 13 de mayo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Retorno a Hansala”, de Chus Gutiérrez, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel del Pino que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo fuerte, y hasta el jueves. Asociación Otrosojos.



Dirección:      Chus Gutiérrez
Guión:           Chus Gutiérrez, Juan Carlos Rubio
Intérpretes:  El Hussein Aghazaff, Fátima Andah

España, 2008 - 95 min.
Mayores de 7 años 





SINOPSIS

A comienzos de esta década, en las playas de Rota aparecieron los cadáveres de once jóvenes inmigrantes marroquíes que buscaban cruzar el estrecho en una patera. Se descubrió por sus ropas que los once muchachos pertenecían a la misma aldea, Hansala. "Retorno a Hansala" pretende recrear aquel suceso visto desde los ojos de dos personajes: Martín, un empresario funerario que pretende hacer negocios con lo ocurrido, y Leila, hermana de uno de los fallecidos. Ambos se embarcarán en la aventura de intentar repatriar el cadáver del muchacho en una furgoneta.





Viaje sin retorno


    
Salvando las distancias, Retorno a Hansala me recordó en sus minutos iniciales a Salvar al soldado Ryan. Me explico: al igual que en aquellos primeros y eternos minutos sentí angustia al ver cómo caían en batalla uno tras otro los hombres sin poder hacer nada, las imágenes de Retorno… me trasladaron de nuevo a esa misma sensación, cuando la cámara hace que se sienta en la piel al personaje que trata inútilmente de mantenerse en el agua intentando llegar a la orilla de la salvación. Su respiración era como mi respiración, sus ojos buscando la orilla eran mis ojos ansiosos y su miedo hizo conectar con el mío, con la diferencia de que yo estoy aquí contando este relato y el personaje ficticio de la película es uno de tantos seres reales que día tras día tratan de encontrara una salida a su miseria.
    De esto trata con naturalidad, tanto por parte de los actores como de las situaciones, esta “road movie” de un viaje de ida imposible y un regreso inútil, excepto para las familias que esperan dar una digna despedida a sus seres queridos.
    El estrecho, las costas africanas, son el punto y final de muchas personas que se afanan en el anhelo de una vida que les saque de la más absoluta pobreza. Estas personas se convierte en números que engrosan las interminables listas de muertos y desaparecidos en las aguas, a veces cercanas a nuestras costas, unas costas que marcan la diferencia de los límites de la realidad de personas sin futuro y la ficción que parece que vivamos en este mundo cómodo repleto de decorados inútiles.
    En el viaje de Retorno… de un cuerpo inerte a su lugar de origen vamos conociendo escenarios de Marruecos y características propias de su cultura que debería mover las conciencias de los privilegiados que hemos caído en este lado del mundo, donde la opulencia hace que tiremos todo aquello que nos sobra y que permitiría sobrevivir a medio mundo.
    Esos fríos datos numéricos de los que hablaba acerca de los inmigrantes que llegan a las costas europeas parece que ya no sorprendan a nadie. Nos hemos habituado a esta clase de noticias y podemos saborear una suculenta comida mientras vemos en televisión imágenes reales queremos trasformar en ficción para no ahondar en situaciones que puedan abrirnos una grieta. Retorno a Hansala pone nombres y apellidos a estos fríos datos numéricos.
    La historia paralela de Martín parece quitar relevancia, con sus problemas personales y su inmoralidad, a la más cruda realidad. Sin embargo, no está de más ver su transformación. Martín es un hombre más al que los números le traen sin cuidado, salvo como oportunidad para ver una salida a su situación económica. Leila es su compañera de viaje, obligada por las dramáticas circunstancias.
    “Cuando la gente se quiere ir de un sitio no hay frontera que le detenga” dice su directora Chus Gutiérrez. Tan sencilla y explicita es esta frase como la película. Su intención es la de que el espectador no la vea como un mero observador de la historia.
    Termino con la frase casi al final de la película “Sea como sea vendrán. Si no tienen nada que perder ni que conservar, se jugarán la vida para lograrlo”.

Miguel del Pino


   


Jueves 17 de Diciembre: LA TORRE DE SUSO


El próximo jueves, 17 de diciembre, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “La torre de Suso”, de Tom Fernández, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel del Pino que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo y, si no nos vemos antes, felices fiestas y un estupendo año nuevo. Asociación Otrosojos.




Dirección:         Tom Fernández
Guión:             Tom Fernández
Intérpretes:  Javier Cámara, Gonzalo de Castro, César Vea

España, 2007 - 98 min.
Mayores de 13 años







SINOPSIS

Cundo (Javier Cámara) regresa a su tierra después de diez años de ausencia. El motivo es la muerte de su mejor amigo, Suso. Los planes de Cundo son emborracharse con el resto de sus viejos amigos a la salud de Suso, aparentar que todo le va de maravilla y salir corriendo de allí otra vez. Pero ni las cosas le van tan bien, ni Suso se va a conformar con una borrachera...




Canto a la amistad


La Torre de Suso es una torre donde cabemos todos. Un lugar donde podría reunirse un grupo de amigos sin que destaque más el simpático del retraído, el prudente del impulsivo, el sensible del burlón, el despreocupado del atento… y así podríamos seguir hasta identificarnos con alguna característica, de las muchas que pueden definirnos en un grupo forjado en la juventud de cualquier generación.
El grupo, sin embargo, a veces encubre los verdaderos aspectos de la personalidad de cada uno, donde el más débil o el tímido suelen refugiarse para pasar más desapercibidos, o para enmascarar el afán de protagonismo de aquellos que necesitan disimular aquello de lo que no se sienten orgullosos, por no hablar de complejos.
En La Torre de Suso hay cuatro amigos que se reúnen en un pueblo asturiano tras años de desencuentro, para despedir y homenajear a uno de sus compañeros de juergas, fallecido a consecuencia de la droga. Lo que cada uno de ellos ha sido incapaz de encontrar a lo largo de su vida se manifiesta en un mensaje de despedida del difunto, que, sin saber muy bien el por qué, se esmeran en complacer sin darse cuenta de que en realidad es una ventana abierta a algo nuevo, a segundas oportunidades por los fracasos.
Desde lo alto de una torre se puede ver el paisaje con mayor perspectiva y amplitud cuando queremos mirar un poco más allá. La torre en sí es una metáfora para localizar a lo lejos lo que no nos permite ver lo cotidiano, cuando estamos perdidos en sentimientos de culpabilidad, cuando anhelamos la reconciliación y buscamos la aceptación al fracaso sentimental o profesional.
La torre es, pues, una oportunidad para reflexionar desde un lugar distanciado sobre lo que se ha vivido, permitiendo ver las cosas mucho más claras desde arriba. Es un escenario donde poder decirle al otro aquello que a veces pesa en la garganta y en los pies y se libera cuando escalamos peldaños.
Sin embargo, no quisiera que el lector piense en unos personajes ni desalmados, ni modélicos; no sirven de nada los juicios de valor cuando podemos vernos en el espejo de cualquiera que refleje nuestras debilidades. Si quiero dejar patente la humanidad de cada uno de ellos, puesto que todas y cada una de sus cualidades y defectos son, ante todo, eso: humanas.
La Torre de Suso es un lugar desde el que podemos mirar cargados de optimismo y desde el cual podemos ver situaciones, la vida… desde una óptica diferente.
La Torre… no es una grandísima película; es una historia contada con sencillez y veracidad, que puede hacerse entrañable y cercana porque habla de aspectos de nuestro entorno. Tomás Fernández se estrena como director con este film al cual también aporta el guión. Cabe mencionar el elenco de actores, muchos de los cuales debutaron en televisión, que impregnan con humor y frescura las historias, con especial mención a un sobresaliente Javier Cámara. Los tres premios Goya -Actor de reparto, Actor revelación y Director novel-, son un incentivo más para disfrutar de esta cinta de nuestro cine, tan criticado habitualmente, a mi parecer de manera injusta.

Miguel del Pino



   

 

Jueves 5 de Noviembre: 14 KILOMETROS

El próximo jueves, 5 de noviembre,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “14 kilómetros”, de Gerardo Olivares, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Diego López González que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.

 
Dirección:      Gerardo Olivares
Guión:            Gerardo Olivares
Intérpretes:   Adoum Moussa, Iliassou Mahamadou Alzouma

España, 2007 - 95 min.
Mayores de 7 años






SINOPSIS

Catorce kilómetros es la distancia que separa África de Europa, pero también es la barrera que separa los sueños de millones de africanos que ven en Occidente su única salida para escapar del hambre y de la miseria.
De la mano de tres jóvenes africanos -Violeta, Buba y Mukela- recorreremos un largo y peligroso viaje a través del Sahara para conocer lo que nunca enseñan los medios de comunicación.





Futuro incierto


“Seguirán viniendo y seguirán muriendo, porque la historia ha demostrado que no hay muro capaz de contener los sueños”. Rosa Montero Llegamos a nuestro hogar hastiados tras una mañana de rutinario trabajo y como de costumbre, casi por inercia, encendemos el televisor para ponernos al día de lo que acontece en el mundo. Engullimos mecánicamente lo que tenemos en el plato y miramos sin prestar atención las noticias mientras nuestra mente divaga absorta por las múltiples preocupaciones que nos asolan. En esto, levantamos la cabeza y nos damos de bruces con los ojos exhaustos y abatidos, casi sin vida, de un joven (quizás un niño) -africano, deducimos por su piel-, que tiembla muerto de hambre y de frío, de miedo y de cansancio. Como si de una voz en off se tratase el periodista comenta la llegada de una nueva patera con decenas de inmigrantes a bordo y bla, bla, bla. No escuchamos; lo hemos oído tantas veces que hemos acabado por insensibilizarnos ante un drama que sólo muestra la punta del iceberg. Pero esta vez es distinta: esa mirada…
    Entonces, Gerardo Olivares decide un día golpear nuestras conciencias occidentales y hacernos reflexionar sobre el dolor que tienen que sufrir millones de personas para alcanzar la ansiada libertad y dejar atrás la más profunda miseria, a través de una historia dura y emotiva que pretende ser un homenaje a los que triunfaron y fracasaron, a los que viven y a los que murieron en el empeño.
    Rodada como una combinación de documental de ficción y con actores profanos en la materia, 14 kilómetros fue premiada con la Espiga de Oro a la mejor fotografía, mejor música y mejor película en la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) de 2007, convirtiéndose así en la primera película española que obtiene tamaño galardón en sus 52 ediciones. Quizás el éxito de la película resida, por un lado, en la capacidad de su director para contar una historia tan cruda y real de una manera cercana y sencilla, sintiéndonos incluso identificados con sus personajes más que sintiendo lástima de ellos, lo cuál es prácticamente un milagro tratándose de este tipo de cine, como comentaba Federico Marín Bellón en el diario ABC. Y, por otro lado, en relatar no sólo lo que los medios nos muestran, sino ir más allá de lo políticamente correcto, de aquello que no se enseña para no incomodar al espectador, y retratar el lado más oscuro de la inmigración clandestina, acercándonos a esas personas y contándonos sus motivos y sus sueños por los que un día deciden lanzarse a tan penoso viaje en busca del “paraíso” europeo.
     Porque esos 14 kilómetros que dan título a la película y que separan dos mundos antagónicos, Europa y África, ese abismo que antes era un estrecho donde se ocultan frotándose las manos los viles Carontes del Siglo XXI, son sólo la parte final de un viaje que tiene su origen a miles de kilómetros de distancia y que puede durar meses o incluso años. Un viaje por impresionantes paisajes desérticos (deléitense con la excelente fotografía), lleno de agonía y sufrimiento, marcado por el rechazo y el racismo a veces mitigado por un atisbo de caridad y solidaridad entre los propios inmigrantes o entre distintas etnias africanas, donde se llega a renunciar a uno mismo y perder la identidad convirtiéndose únicamente en víctima de un negocio que trafica con sueños y esperanzas y que viola impune los Derechos Humanos más fundamentales de las personas inmigrantes con la complicidad de aquellos que queremos conservar nuestros privilegios a toda costa. Un viaje sin vuelta atrás que puede pagarse con la vida.

Diego López González



   

Jueves 7 de Mayo: PUDOR


El próximo jueves, 7 de mayo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Pudor”, de Tristán y David Ulloa, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel del Pino que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.


Dirección:     Tristán y David Ulloa
Guión:         Tristán Ulloa
Intérpretes: Nancho Novo, Elvira Mínguez, Natalia Rodríguez

España, 2007 - 113 min.

Mayores de 13 años




SINOPSIS

Pudor es una mirada a la intimidad, a los deseos, obsesiones, secretos y miedos que no confesamos ni siquiera a quienes más queremos. Ese pudor conduce a la incomunicación y a la soledad. Los personajes de esta historia son los miembros de una familia de clase media con problemas: un hombre que va a morir, una mujer que recibe anónimos eróticos, un hombre mayor a quien el amor tiende una última oportunidad, una adolescente que intenta superar las dudas que le genera la pubertad y un niño que ve fantasmas.



 La grima de la no expresión


La familia es el caldo de cultivo perfecto donde podemos ver nuestras miserias, cada uno las suyas. Como bien dice un refrán “En todas las casas cuecen habas”, y en la familia de Pudor la olla está tan repleta que amenaza con explotar en cualquier momento… pero nadie quiere enterarse. Hay un exceso de pudor que impide expresar las necesidades y las inquietudes de cada uno, desde el más pequeño hasta el más anciano. El pudor es el elemento de nexo y que da sentido a la vida íntima de cada personaje. Todos parecen movidos por la vergüenza, y el “qué dirán”. Como suele ocurrir en tantas familias, mejor no sacar los trapos sucios, aunque éstos acaben apestando y contaminen el ambiente.
Lo único que comparten éstos personajes es el “no compartir”. Vivir bajo un mismo techo desde el arquetipo familiar no asegura la comunicación verdadera, y ésta es imprescindible para el fluir de cada miembro, para el crecimiento, para dar un sentido a estar en un mismo grupo. Si hiciésemos un paralelismo con los primeros clanes de las cavernas, probablemente veríamos que no hemos evolucionado tanto a pesar de tener el lenguaje.
    En Pudor cada personaje vive su historia en soledad, todas historias duras cuando no pueden expresarse. Julia es una mujer agobiada por las obligaciones familiares que se ve sola sin nada que llene su vida. Alfredo es el clásico padre de familia que trabaja de forma rutinaria sin alicientes ni ilusión y que ve como su vida da un giro de 180º cuando se le presenta una situación inesperada a la que no sabe cómo responder.
    En la familia de Pudor, como en muchas, hay unos hijos con particularidades; sus edades son diferentes pero la problemática que subyace está determinada por la misma incomunicación que en sus progenitores, lo que les somete también a episodios que les vapulean con toda la dureza de la vida.
    En Pudor también hay un sitio para el “abuelo”, con sus propias necesidades y, a pesar de hallase en la recta final de su vida, con temas que resolver aunque… nunca es tarde.
    Elvira Mínguez es la sacrificada madre, no contenta con la vida que le ha tocado vivir, en el papel de una mujer corriente que resuelve con bastante credibilidad.
    Nancho Novo en su interpretación más dramática y espléndida es el padre ausente.
    En el papel de los hijos, Natalia Rodríguez es la sorpresa de la actriz debutante y Celso Bugallo el abuelo en una convincente interpretación.
    Por la parte de la dirección, Tristán Ulloa sale airoso de su opera prima, junto a su hermano, en la crisis de esta familia de clase media que se desintegra a través de historias paralelas.
    En suma, una historia común, de tintes realistas que resulta a mi entender muy asequible por el prototipo de familia que retrata y que bien pudiera servir como ejemplo para advertir de que el icono familiar no es garante de armonía si no se dan los ingredientes necesarios de comunicación, respeto, confianza y un largo etc de calificativos no contemplados en la sociedad.


Miguel del Pino





Jueves 16 de Abril: TODOS ESTAMOS INVITADOS


El próximo jueves, 16 de abril, y dentro de la programación “Cine con Otros Ojos”, proyectamos “Todos estamos invitados”, de Manuel Gutiérrez Aragón.
Como hasta la fecha, las sesiones serán a las 6 y 8´30 de la tarde, en la Casa Municipal de Cultura, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Raquel Sáenz de Buruaga que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.


Dirección:     Manuel Gutierrez Aragón
Guión:         Manuel Gutierrez Aragón y Ángeles González Sinde
Intérpretes: Oscar Jaenada, José Coronado, Vanessa Incontrada

España, 2008 - 95 min.

Mayores de 13 años






SINOPSIS

Josu Jon, un joven miembro de ETA, se recupera en un hospital de una pérdida de memoria, consecuencia de un atentado terrorista fallido, perpetrado por él. Mientras, Xabier, un profesor de Universidad, es amenazado por la organización terrorista por sus ideas políticas. Francesca, novia de Xavier y médico de Jon, ayudará a éste a recuperar la memoria.



Todos estamos sordos


“En estos momentos de ambigüedades, de medias verdades, yo sólo intento decir la verdad”.
Esta frase -pronunciada por Xavier (José Coronado), el profesor de universidad coprotagonista de Todos estamos invitados- resume la voluntad de Manuel Gutiérrez Aragón, quien concibió la realización de esta película como “un deber ciudadano”. Aunque en otras ocasiones haya abordado temáticas políticas, su filmografía no es la de un Ken Loach. Su estilo, sus historias, suelen estar tocadas por matices costumbristas, e incluso de realismo mágico. Ese “deber ciudadano” ha puesto una semilla en el desierto de la ficción cinematográfica española relacionada con la cuestión del terrorismo etarra. Hasta ahora, ETA había aparecido en el cine de manera colateral o bien en guiones donde el autor mantenía cierta equidistancia o comprensión hacia los asesinos. En las películas documentales no ha sido así: Asesinato en febrero y Perseguidos, de Eterio Ortega; o Voces sin libertad, Trece entre mil y El infierno vasco, de Iñaki Arteta, han penetrado en el mundo de las víctimas y denunciado con valentía y serenidad la injusticia de su situación.
Resulta curioso si comparamos con el cine británico o irlandés, cuyos países sufren también un problema de terrorismo enquistado durante largo tiempo. Allí, los cineastas se han atrevido a indagar en el conflicto y sus orígenes desde ángulos variados.
Pero, ¿y el punto de vista del espectador, su nivel de información previa? Me pregunto cómo asimilaría este filme un sueco, por ejemplo. Tal vez no entendería muy bien el motivo que origina el acoso criminal al profesor universitario, y probablemente lo achacaría a un fallo del guión por lo poco verosímil. Sin embargo, los espectadores españoles sabemos que el fallo es de la realidad. No obstante, el cinéfilo nacional asistirá, si quisiera abstraerse, a un entretenido thriller. Gutiérrez Aragón, desarrollando una gramática clásica del género, hace así más accesible su denuncia. En los primeros diez minutos, con una sintaxis perfecta, describe el paisaje geográfico y humano donde se van intuyendo los acontecimientos. La música de Ángel Ilarramendi nos introduce en un clima de suspense y desasosiego. Una vez planteado el nudo, las situaciones y los diálogos, sin ser nada forzados, están llenos de carga metafórica. El papel de la gastronomía no es trivial; motivan un escenario muy rico, literal y visualmente. En el comedor de una sociedad gastronómica, mientras desfilan ante nuestros ojos suculentos platos, es donde surgen las frases más contundentes y estremecedoras:
“- ¿Qué? ¿Estaban buenas las cocochas?
- Sí. Las mejores que he comido nunca.
- Me alegro, porque son las últimas que vas a comer en tu vida.”
Contrastando con la potente realidad hay unas escenas oníricas que son las más endebles, por innecesarias. Todo lo demás está ajustado. La interpretación de Oscar Jaenada encarnando a Josu Jon, el terrorista desmemoriado, es sobresaliente: de pocas palabras y sobria, consigue hacernos dudar de si realmente no se acuerda o es que quiere olvidar. La idea del etarra amnésico procede de un hecho verídico que Gutiérrez Aragón conoció a través de Juan María Bandrés. También auténtico, pero mucho más frecuente, es el caso de Xavier, el profesor amenazado. No es un héroe, pero ha dado un paso que no tiene marcha atrás: ha dicho lo que piensa, y, como le aconseja la Ertzaintza, “la mejor autoprotección es estar calladito”.
Gutiérrez Aragón no se calla. Nos habla alto y claro, aunque casi todos estemos sordos.


Raquel Sáenz de Buruaga


   

Jueves 5 de Marzo: BAJO LAS ESTRELLAS

El próximo jueves, 5 de marzo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Bajo las estrellas”, de Félix Viscarret, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel Masero Ortega que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo y hasta el jueves. Asociación Otrosojos.




Dirección:     Félix Viscarret
Guión:         Félix Viscarret
Intérpretes: Alberto San Juan, Emma Suárez, Julián Villagrán, Luz Valdenebro

España, 2007 - 107 min.
Mayores de 13 años





SINOPSIS

Benito Lacunza, trompetista de tres al cuarto, un personaje crápula y holgazán, incorrecto y desastrado, que va por la vida dando tumbos, vuelve a su pueblo natal en Navarra para asistir el entierro de su padre. Allí descubre que su hermano Lalo, apodado "el Hierros" porque se dedica a hacer esculturas con chatarra, está a punto de casarse. Su novia es Nines, una mujer prematuramente castigada por la vida y madre soltera, a quien Benito conoce de sus juergas adolescentes. Benito se propone salvar a Lalo de Nines… pero no cuenta con Ainara, la hija de ella.




La Chatarra de la Sociedad


Gafas de sol, gorra y trompeta en mano, Benito Lacunza emprende el camino de vuelta hacia su Estella natal a causa de la inminente muerte de su padre. Benny Lacun (como se hace llamar en los tugurios y bares de mala muerte en los que toca) hubiera preferido quedarse en Madrid, tocando la trompeta y/o emborrachándose hasta altas horas de la madrugada, pero su novia le ha azuzado para que vaya al pueblo a controlar a su hermano y a su tía, “…no vayan a estar repartiéndose la herencia…”. Benito (Alberto San Juan) es un crápula canalla, un “viva la vida” gamberro pero entrañable. Un tipo normal, pero con poca implicación en las relaciones afectivas, no vayan a salpicarle. Su hermano Lalo (Julián Villagrán) es, al contrario, un joven inocente e introvertido. Se pasa la vida metido en su taller, creando esculturas con chatarra y desperdicios (de ahí su apodo: “El Hierros”). Disfruta creando belleza con lo que los demás rechazan. Ahora está enamorado de Nines (Emma Suárez), una madre soltera, castigada por la vida, a la que Benito conoce muy bien de sus tiempos mozos. Para cuidar de su hermano, y sobre todo de la herencia, Benito se quedará unos días más en Estella, decidido a conocer las intenciones de Nines.
   Bajo las estrellas es la primera película del joven cineasta Félix Viscarret (Pamplona, 1975), uno de los directores de cortometrajes más reconocido en el panorama español. Su primer trabajo recibió una mención especial del jurado en el Festival de Berlín de 1999; precisamente este renombre le sirvió para que Fernando Trueba, que estaba deseoso de trabajar con él, le encargara la adaptación a la gran pantalla de la novela de Fernando Aramburu “El trompetista del Utopía”. Un trabajo por el que recibió el Goya al mejor guión adaptado. Un Western rural sobre perdedores, personas que andan solas y a la deriva, que al final se encuentran y deciden confiar los unos en los otros. Un drama desgarrador, lleno de humor, siempre provisto de ternura.
    En cuanto al plantel de actores, mención especial para Alberto San Juan, único a la hora de recrear personajes que bordan lo impresentable, pero que consiguen engatusarnos con su desparpajo. Por este papel recibió el merecido Goya al Mejor Actor Principal. Emma Suárez (con quien San Juan ya trabajó en el drama carcelario Horas de Luz) dota a su personaje de una dulzura y vulnerabilidad que sólo ella es capaz de conseguir. Pero si hay algo que sorprende, sin olvidarnos del extraordinario papel de Julián Villagrán, es la actuación de la jovencísima Violeta Rodríguez (la “Puerquita”, como le bautiza Benny), cuyas escenas de complicidad con Alberto San Juan emocionan.
    Y si de momentos estelares hablamos, no podemos olvidarnos del paseo bajo las estrellas de un Benito desencajado por una brutal paliza, mientras suena la canción Stella by Starlight interpretada por Enrique Morente, metido en el papel de crooner aflamencado. Sencillamente sublime.
    Además de la canción, la banda sonora de Mikel Salas también es fascinante. Melodías extrañas usando ukeleles, banjos y xilófonos, que remarcan, más si cabe, el estilo Western-chatarrero de la película. Instrumentos que a veces no suenan del todo bien. Chirriantes, estridentes…..como Benny Lacun.

Miguel Masero Ortega



     

Jueves 18 de Diciembre: TU VIDA EN 65'



El próximo jueves, 18 de diciembre,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Tu vida en 65´”, de María Ripoll, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Pablo Fernández Alonso que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.
 
Dirección:     Maria Ripoll
Guión:          Albert Espinosa
Interpretes:  Javier Pereira, Marc Rodríguez, Oriol Vila

España, 2006 - 95 min.

Mayores de 13 años






SINOPSIS

Un domingo cualquiera, tres jóvenes amigos leen la esquela de quien suponen es un compañero del colegio al que hace tiempo perdieron la pista. Acuden al tanatorio y se dan cuenta de que se han equivocado: aquel entierro no es el de su compañero de escuela. A partir de aquí, la confusión y el azar tejen una historia de amistad, de amor y de muerte.


Carpe diem

Tu vida en 65’ -un titulo que puede llegar a despistar un poco, que no deja ningún resquicio que nos pueda dar lugar a desvelar la trama- es un film sencillo, sincero, muy hermoso. Con una fotografía notable y esa música, con la melodía de una cancioncilla de los Cure rondando constantemente junto a las imágenes...
    Una delicia, sobre todo por el guión. Consigue emocionarnos al mismo tiempo que nos dibuja sonrisas en la cara. Su mayor acierto es que procura reirse de la vida haciendo de lo desagradable o trágico algo ocurrente, natural y hasta especial.
    Los diálogos entre los actores están perfectamente desarrollados, hasta conseguir dotarles de una espontaneidad muy próxima a la realidad, de manera que todos podemos identificar con uno de nuestros Domingos cotidianos.
    En la película se habla de la vida con la modestia y naturalidad que en otras muchas con mucho mas peso no se consigue. Una obra sin grandes pretensiones, con actores poco conocidos pero con una solvencia envidiable. La naturalidad se complementa con la manera en la que se aborda el tema de la muerte, sin estólidos dramatismos, encarándola sin miramientos y sin caer en el ridículo. Posee momentos de un humor prodigioso, muy inteligente, sin el uso de absurdas complicidades con el espectador.
    Pero quizás el motivo mas poderoso por el que me decidí a proponer en esta ocasión Tu vida en 65´ es que transmite el deseo de felicidad del ser humano. Todos los humanos aspiramos a conseguir la Felicidad, y cuando la alcanzamos pensamos que nunca volveremos a llegar nuevamente. Tenemos miedo a que nos invadan los malos momentos, los fracasos, los miedos inmovilizadores... Tu vida en 65´ nos dice que hay que aprovechar los momentos felices y disfrutarlos hasta las últimas consecuencias. No hay que dejar que el más mínimo roce te paralice. Hay que reaccionar y ser feliz, y hacer felices a los demás. Es la mas absoluta representación del Carpe Diem.
    Esta pequeña producción resalta entre tanto film apoteósico, porque nos llega de manera que casi no nos damos cuenta de que pasa el tiempo. Porque viajar a través del mundo de tres jóvenes que pasan un domingo cotidiano con su sola compañía nos va a hacer querer estar en su piel, disfrutar como todos lo hemos hecho alguna vez de la amistad, del fracaso, de la tristeza y de los pequeños y grandes logros que la vida nos tiene preparados.
    Maravillosa sorpresa del cine español, a la que quizá alguno achaque su final un tanto desconcertante, pero que creo merece la pena ser tenida en cuenta. Por lo menos yo, me atrevo a compartirla.

Pablo Fernández Alonso




Jueves 9 de Octubre: LA NOCHE DE LOS GIRASOLES


El próximo jueves, 9 de octubre, estrenamos la nueva programación trimestral de “Cine Con Otros Ojos” en la Casa Municipal de Cultura, con “La noche de los girasoles”, un thriller dirigido por Jorge Sánchez Cabezudo, y recomendado para mayores de 13 años.
Como siempre, habrá dos sesiones, a las 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Alfredo Mozas García que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves. Asociación Otrosojos.


Dirección:     Jorge Sánchez-Cabezudo
Guión:          Jorge Sánchez-Cabezudo
Interpretes:  Carmelo Gómez, Judith Diakhate, Celso Bugallo

España - Portugal - Francia, 2006 - 123 min.

Mayores de 13 años






SINOPSIS

Pedro y Esteban son dos espeleólogos que llegan a una zona montañosa para estudiar el hallazgo de una cueva y determinar si tiene interés científico. Les acompaña Gabi, la novia de Esteban, que les espera al pie de la montaña. Pero cuando los espeleólogos salen de la cueva, encuentran a Gabi aterrorizada...




¿Por qué lo llaman girasoles cuando lo que quieren decir es uvas (de la ira)?


Informándome para escribir este breve comentario he leído que a esta película la  han llamado thriller y drama rural. A riesgo de no acertar en la traducción de la palabra inglesa y de no alcanzar a todos los matices de la española, yo prefiero llamarla serial por capítulos. Pero no un serial cualquiera, ¡qué va!: uno que da forma a una película muy entretenida. Es más, me atrevería a decir, a una película española muy entretenida. Servidor, que gusta de acudir al cine pero que se marcha antes de que hayan terminado de pasar todos los créditos del final de la película, agradece, no imaginan cuánto, ver en la pantalla actores con caras y nombres poco conocidos. Deleitarse por fin con personajes que son exclusivos de esta película y que no comparten, como les pasa a otros, cara, gestos, acento y modales con los personajes de otras películas, sólo porque los actores son los mismos y los recursos y registros de éstos escasos. En esta ocasión, sólo el nombre de Carmelo Gómez me sonaba pero, ¿quién necesita más? Yo no, desde luego. Estoy pensando que, quizás, lo que ocurre es que para que una película española sea buena (que cada uno entienda lo que quiera al decir buena) basta sólo con pasar de los actores de siempre, buscar caras nuevas, y estrujarse un poco las meninges y lo que éstas contienen para idear una historia original y contarla de una manera interesante.
En el caso que hoy nos ocupa, una historia sobre la violencia, vista ésta como un aspecto más de la vida, que surge, en algunas ocasiones, inesperadamente de la mano de la ira, de la perplejidad, y yo diría que de la impotencia. Y en otras, inevitablemente, con un determinismo que asusta, consecuencia del modo de vida, de nuestros hábitos, formando parte de ellos, tal vez de manera menos frecuente pero tan necesaria como comer, fumar o repantigarse frente al televisor en un hotel de carretera, en un viaje de negocios, después de un día aburrido…
¿Y la manera de contarla? Bueno, dado que es un serial, la historia se cuenta por capítulos. La película tiene varias partes y la historia, la trama, se va desarrollando a través de cada una de esas partes, revelándose detalles y aspectos distintos al conocer diferentes piezas del puzzle desde diferentes puntos de vista y distintas referencias espaciales y temporales. No obstante, no es ésta una historia en la que se le hurtan deliberadamente datos al espectador para sorprenderle cuando todo termina sugiriéndole, o más bien imponiendo, un final inesperado. Si cabe, todo lo contrario. Si el espectador se siente sorprendido al final es, yo diría, porque constata que no hay nada inesperado, que no existe ninguna motivación adicional, ninguna causa oculta que no se conocía. La sorpresa surge, quizás, porque no estamos acostumbrados a ver historias en las que la violencia se manifiesta porque sí, porque, con todo lo irracional que pueda ser, forma parte de nosotros, y no necesita argumentos policiales, venganzas mafiosas, mujeres fatales, intrigas de palacio, o cosas por el estilo. Al final, después de conocer toda la historia, lo único que pasa es que la película se termina.
Tal vez el argumento tenga alguna inconsistencia; algunos de ustedes las percibirán, seguro. La duda que me queda es si la inconsistencia reside en el argumento o en la vida misma, que no puede explicar comportamientos tan violentos e irracionales.
Por último, me gustó la ambientación rural. Pero no se equivoquen, no era imprescindible: la incomunicación y las disputas son tan frecuentes o más en la ciudad que en el campo.
Y del director, los actores, el cuerpo técnico, los efectos especiales, la producción, el maquillaje, el guión, la selección musical, la dirección artística, la fotografía, la selección de exteriores y todas esas cosas de las que se habla cuando la peli sí pero no, pues no sé qué decir. A mí, esta película me gustó.
Ahora, ¿será cierto todo esto que acaban de leer? Para salir de dudas, lo mejor es apagar las luces, correr el telón y recostarse en la butaca.

Alfredo Mozas García




Jueves 28 de Febrero: LA SOLEDAD


El próximo jueves, 28 de febrero,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura  “La soledad”, de Jaime Rosales, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde. Se trata de un filme  reconocido con los Premios a la mejor película, al mejor director y al mejor actor revelación en la última edición de la Goya.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Raquel Sáenz de Buruaga que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.


Dirección:     Jaime Rosales
Guión:          Jaime Rosales y Enric Rufas
Interpretes: Petra Martinez, Sonia Almarcha, Nuria Mencía


España, 2007 - 10 min.


Mayores de 18 años




SINOPSIS

La historia de dos mujeres. Una es Adela, que se traslada desde un  pueblecillo leonés a Madrid, donde inicia una nueva vida junto a su hijo de año y medio. Allí encuentra trabajo y entabla nuevas amistades, hasta que algo sucede... La otra protagonista es Antonia, la propietaria de un pequeño supermercado de barrio, cuya sosegada vida se ve alterada por los problemas de sus hijas...




La emoción de lo corriente

El director de La soledad, Jaime Rosales, no soporta el contacto físico. Notar el roce de alguien en su piel le produce asco. Paradójicamente, el espectador de esta película saldrá de la sala con la piel de la emoción desgarrada.
Para este cineasta “el cine tiene que ser herramienta de conciencia y de conocimiento” y, para ello, apuesta por un estilo radical, sin ninguna concesión a lo fácil o lo vistoso. Él, que no vive de hacer cine -trabaja en el sector inmobiliario-, dice de sí mismo: “soy un señor que tiene su trabajo serio, que se ocupa de su familia y se integra en la sociedad sin resaltar”. Sin embargo, en su actividad fílmica utiliza un lenguaje arriesgado e innovador, sin efectismos huecos. Precisamente con su gramática visual la sinceridad del relato se vuelve más potente.
En La soledad, Adela, una joven separada con un hijo, y Antonia, una mujer con tres hijas ya adultas e independizadas, son las protagonistas. No se conocen, sus vidas tienen solamente un fino hilo común. Asistimos al discurrir cotidiano de sus existencias que son como las nuestras o las de alguien que podamos conocer. Tienen su familia, sus amigos, su trabajo. Las vemos planchando, a la hora de comer. Escuchamos conversaciones llenas de frases que todos hemos oído o pronunciado. Pero Rosales nos hace ver en todo esto algo más y de otra manera. La pantalla se divide en varias ocasiones en dos imágenes, lo que da una perspectiva emocional diferente según veamos al personaje de frente o de perfil. La cámara no se mueve jamás. Son los sujetos quienes entran o salen de plano. La música, inexistente.
Mientras la vida sigue avanzando en la película, la amenaza de la muerte se presenta. ¿Cómo reaccionar ante su inminencia o su irrupción violenta? Esa es la soledad a la que, yo creo, se refiere el título. Cuando la muerte o su posibilidad se abaten sobre un ser querido, enfrentarse a esa nueva circunstancia es conocer también una nueva soledad. Pero el resto de los acontecimientos vitales sigue su curso: hay que seguir trabajando; seguir alimentándose; el precio de los pisos continúa subiendo y en el cesto de plancha la ropa se acumula.
Aunque la morosidad imprime toda esta aparente rutina, Adela, Antonia, sus familias y amigos son tan cercanos, tan reconocibles que les seguimos, sin parpadear, en cada movimiento, en cada lugar común que habita en los diálogos. Aprendemos a quererles incluso cuando no estamos de acuerdo con sus actitudes. Pero es que son como la gente que conocemos, con su virtudes y sus mezquindades. Es como si viéramos a nuestros vecinos en una película y a través de ellos tomáramos conciencia y descubriéramos aspectos de nuestra propia vida. Soy la primera sorprendida de que una narración tan austera atrape y emocione de tal manera. Me pregunto: ¿será una obra maestra?

Raquel Sáenz de Buruaga