CINE EN LA CASA MUNICIPAL DE CULTURA DE MIRANDA DE EBRO (BURGOS). JUEVES SEÑALADOS, EN SESIONES DE 18:00 y 20:30.
ORGANIZA LA ASOCIACIÓN CULTURAL OTROSOJOS EN COLABORACIÓN CON EL AYUNTAMIENTO DE MIRANDA DE EBRO

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Jueves 10 de Enero: EL IRLANDÉS


El próximo jueves, 10 de enero, reiniciamos la temporada de “Cine Con Otros Ojos” proyectando en la Casa Municipal de Cultura “El irlandés”, de John Michael McDonagh, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Valentín Terrazas que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta entonces.




Dirección: John Michael McDonagh
Guión: John Michael McDonagh
Interpretes: Brendan Gleeson, Don Cheadle, Liam Cunningham, David Wilmot   

Irlanda, 2011 - 96 min. 
Mayores de 12 años







SINOPSIS

Gerry Boyle es un excéntrico, grosero y subversivo policía irlandés que debe colaborar con un más que aburrido agente del FBI para detener a un grupo de traficantes de drogas que están amenazando la tranquilidad del condado de Galway.



 Jodidamente tonto. O no

Hay películas tan inclasificables como sus protagonistas. El irlandés (The Guard) -escrita y dirigida por John Michael McDonagh- es, desde luego, una de ellas. ¿Comedia negra?: bueno, podría ser una de sus definiciones. Pero también “aproximación cáustica al thriller”, o “retrato costumbrista con aroma de western crepuscular”, o “buddy movie” inicialmente aristada... Cualquiera de las descripciones serviría, y cada una de ellas resultaría, al tiempo, incompleta dados los matices de este divertidísimo trabajo, variantes no menos complejas que las que adornan al Sargento Gerry Boyle, su personaje central, espléndidamente construido por Brendan Gleeson.
    “Premio al Mejor Actor” en la Seminci 2011 y nominado al Globo de Oro como “Mejor Actor de Comedia”, el dublinés Gleeson supera aquí, incluso, su magnífica interpretación de Ken, uno de los torturados matones a los que los otrosojeros acompañamos, tiempo atrás, en Escondidos en Brujas. Deslenguado, irónico, irrespetuoso, tierno, politoxicómano y amigo de rabizas al par que incorruptible, palurdo y cultivado a un tiempo... nuestro sargento supone a lo largo del filme un enigma para su sufrido compañero, el agente del FBI Wendell Everett, enredado en la duda razonable de si se trata de alguien “jodidamente tonto, o jodidamente listo”.
    Ciertamente, el universo en que se mueve nuestro hombre no facilita la inmediata superación de ese tipo de dilemas: hay que remontarse a los alambicados diálogos de Tarantino o a Fargo y las criaturas de los Coen para hallar primos transoceánicos de los individuos que pueblan el condado de Galway: narcotraficantes interesados por Schopenhauer o Nietzsche, presuntos ignorantes que calibran la obra de Gogol, asesinos racionalistas profundamente escandalizados por la venalidad de la Policía, un ciclista alucinado que recorre llanuras encharcadas a modo de frágil Llanero Solitario, un novel reportero aficionado a inmortalizar cadáveres, supuestos palurdos que responden a las provocaciones citando a Anton LaVey o Aleister Crowley segundos antes de anotar como posible sospechoso a Bozo “El Puto Payaso”... Un planeta surreal y ambivalente en el que emerge como formidable contraste la solidez del amor entre Boyle y su madre, representada por Fionnula Flanagan, la inquietante Bertha Mills de Los otros.
    Sorprende la firmeza de pulso demostrada por McDonagh, habida cuenta de que se trata de su primer largometraje tras su lejana incursión en el cine, once años atrás, con el corto The second death. Rápidamente convertido en el título más taquillero de la cinematografía independiente irlandesa, The Guard nos ofrece -en este tiempo de películas mayestáticas inevitablemente aburridas- la oportunidad de disfrutar de una historia divertida, de actuaciones memorables (¡qué trío de crápulas letales el formado por Mark Strong, David Wilmot y Liam Cunningham!) y de una banda musical tan evocadora de las obras totémicas sobre el Oeste americano como la firmada por el grupo “Calexico”.
    Y es que John Michael McDonagh -como el Sargento Gerry Boyle- tiene un don. “¿No te lo contaron?”.

Valentín Terrazas







 
 

Jueves 30 de Abril: ONCE (V.O.S.)


El próximo jueves, 30 de abril,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Once” (en versión original subtitulada), de John Carney, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2'50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Pablo Fernández Alonso que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.

Dirección:     John Carney
Guión:         John Carney
Intérpretes: Glen Hansard, Markéta Irglová, Hugh Walsh

Irlanda, 2006 - 85 min.

Todos los públicos






SINOPSIS

Glen Hansard es un cantante y compositor que interpreta sus canciones por las calles de Dublín, cuando no está trabajando en la tienda de su padre. Durante el día, para ganar algún dinero extra, interpreta conocidos temas para los transeúntes, pero por las noches, toca sus propios temas. Su talento no pasa desapercibido a Marketa Irglova, una inmigrante checa que vende flores en la calle.




Música directa al corazón


Sucede que a veces te obcecas en que hay géneros que nunca te sorprenderán, y a lo largo de tu existencia desechas películas por el mero hecho de estar encasilladas dentro de un grupo que generalmente no te gusta. Es curioso: creo que en la vida nos pasa lo mismo, y quizás lo podamos hacer extensible a casi todos los aspectos de la misma. Pues bien, a la hora de elegir esta temporada los títulos que nos gustaría presentaros, me encontré con la sorpresa de que un género del que muy poco he participado y visto componía dos de las tres películas que a mí me habían parecido lo suficientemente convincentes para ofrecer a nuestro público. Por motivos ajenos a nuestra Asociación, no podemos ofertar la segunda (Across the Universe), pero ha sido remplazada por otro muy buen trabajo fílmico. Nos queda este gran musical atípico, tan atípico que hay quien no se atreve a catalogarlo como tal y prefiere desplazarlo al extenso mar de los dramas. En verdad, lo que me chocaba a mí de éste género es que a lo largo de los minutos las canciones irrumpen para cortar el guión de la película y los actores de repente se convierten en cantantes, como si se transformaran en personas totalmente diferentes a los papeles que están interpretando. En Once, eso no ocurre. La música es parte del guión -¿o el guión es parte de la música?: no está muy claro-, y llegan a compenetrarse tan bien que no sorprende que nadie cante. Es una película sencilla en la que músicos se han convertido en actores y que goza una banda sonora envidiable.
    Alejándose de lo que se considera un musical al uso, John Carney, el director, escribe y dirige una historia que sin buscar pretensiones nos arrastra, canción tras canción, a la búsqueda de esa cosa -en muchas ocasiones bastante abstracta- que llamamos amor.
    El cine, el buen cine para mí, tiene que llegar al corazón, tiene que cambiarte después de verlo, tiene que aportarte algo en tu formación como persona. Las películas que realmente me cautivan, son aquellas que hacen salir del cine con una sonrisa, ya sea dulce o amarga, pero con una sonrisa que significa que lo que acabas de ver te ha marcado. Con este film se llena el corazón; con muy pocos medios y con una historia aparentemente sencilla consigue trasladarnos a las calles de Dublín, a vivir una historia tan especial como creíble. Todos los días antes de dormir me pongo los auriculares y escucho cada canción de este trabajo. Una voz desgarradora a ratos mezclada con la dulce voz de la chica protagonista son el compendio que da una fuerza increíble a cada minuto de film. La vida de ambos difiere totalmente, pese a unirles la música. La forma de abordar este tema tan escabroso es muy acertada, dando lugar a un final precioso. La búsqueda de ese sueño, la forma de lograrlo y la música como denominador común.
    Hacía tiempo que una película no me transmitía tan buenas sensaciones, espero que os guste tanto como a mí.

Pablo Fernández Alonso



    

Jueves 23 de Octubre: DESPERTANDO A NED


Como sabéis, el próximo jueves, 23 de octubre,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura la comedia  “Despertando a Ned”, de Kirk Jones, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde. Es divertida, así que intentad no perdérosla.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Valentín Terrazas que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.



Dirección:     Kirk Jones
Guión:          Kirk Jones
Interpretes:  Ian Bannen, Fionnula Flanagan, David Kelly


Irlanda - Reino Unido - Francia - EE.UU., 1998 - 87 min.

Todos los públicos




SINOPSIS

Como cada sábado por la noche, Jackie O´Shea está sentado frente al televisor atento al sorteo de lotería primitiva. Al día siguiente, Jackie descubre que la suerte ha recaído en alguno de los 50 vecinos del pueblo donde vive, y se empeña en descubrir al agraciado. Su idea es convencer a Michael, su mejor amigo, de que deben encontrar al afortunado, conseguir su amistad y así... compartir el “gordo”.



6.894.620


Esa es, exactamente, la suma de libras que una lotería primitiva excepcionalmente generosa deja caer en el pueblecillo irlandés de Tullymore. Habrá que admitir el acierto de uno de los comentarios que se deslizan en Despertando a Ned (1998), primer largometraje de Kirk Jones: “un premio multimillonario puede cambiarle a uno la vida... para siempre”. Y si no, cabría preguntárselo a Jackie O´Shea y Michael O´Sullivan, los entrañables amigos que junto a la esposa del primero, Annie, protagonizan esta divertida historia.
   Jones, autor también del guión, aborda en clave de enredo su aproximación a un universo rural sacudido por tamaño golpe de suerte, emparentado en más de un pasaje con la espléndida El hombre tranquilo (1952), que Ford situaba en Innisfree. Algunos de los perfiles permanentes en la cinematografía costumbrista irlandesa -su carácter coral, la belleza plácida de sus paisajes, el tipismo en ocasiones estrafalario de sus habitantes, el peso específico que en las comunidades tienen el cura y el tabernero (regentes uno y otro de los locales más populosos de la localidad), la prodigiosa abundancia de whisky y cerveza...- son introducidos con acierto en la película.
   Pese a lo exiguo de su producción para la gran pantalla -La niñera mágica (2005) completa por el momento su brevísimo catálogo-, el director demuestra dominar su oficio, construyendo una trama que funciona con la precisión de un reloj. Sus años de creativo publicitario (con clientes como Mercedes, Absolut Vodka, Coca-cola o Reebok, y premios de la Televisión Británica y Cannes), lejos de traducirse -como en tantos otros trabajos de realizadores formados en la publicidad- en un efectismo visual vacuo, alimentan la firmeza de un relato ágil, chispeante, salpicado de gags tan sencillos como eficaces.
   Acompañados por la hermosa banda sonora de Shaun Davey, los veteranos actores Ian Bannen, David Kelly y Fionnula Flanagan resuelven magistralmente su representación del trío estelar, envuelto en la creciente complicación de su aventura. Como contrapunto, otras subtramas vienen a enriquecer el relato, en el que engarzan con toda naturalidad: así, el amor escasamente fragante de Maggie y Pig Finn, o la amistad entre el hijo de aquella y el joven párroco accidental (a quien no cabe confundir con el párroco felizmente accidentado).
   En suma, hora y media de cine amable, desbordante de buen humor, tierno o irónico conforme aconseja el desarrollo argumental. Despertando a Ned viene a alinearse con todo derecho junto a títulos como Café irlandés o La camioneta, tendentes a la comicidad. Uno de los rostros de la isla, radicalmente contrastado por el retrato crudo de sus perfiles más oscuros (Las hermanas de la Magdalena, Las cenizas de Angela, El prado...), relacionados en no pocas ocasiones con su agitada historia (Ireland a Nation, Michael Collins, Juego de lágrimas, En el nombre del padre, The boxer, En el nombre del hijo, Verónica Guerin, Agenda oculta, Bloody Sunday...), que han trazado otros cineastas.


Valentín Terrazas



Jueves 3 de Mayo: DESAYUNO EN PLUTÓN


El próximo jueves, 3 de mayo, nos proponemos proyectar –si Iberdrola dispone- en la Casa Municipal de Cultura, “Desayuno en Plutón”, de Neil Jordan, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.



Dirección:     Neil Jordan
Guión:             Neil Jordan y Patrick McCabe
Interpretes:  Cillian Murphy, Liam Neeson, Ruth Negga

Irlanda - Gran Bretaña, 2005 - 125 min.

Mayores de 13 años



SINOPSIS

Londres, mediados de los 70. Una joven y moderna belleza pasea por una calle empujando un carrito. Desde los andamios, los albañiles le silban, pero ella responde rápidamente con un comentario mordaz; su historia, la historia de Patrick "Kitten" Braden, es demasiado fuerte para su gusto.
Tyreelin, Irlanda, 1958. Un puebli irlandés de postal. Sólo los madrugadores pájaros son testigos de como una rubia y delgada mujer deposita un bebé en la puerta de una parroquia y se aleja rápidamente. ¿Parece el sacerdote que abre la puerta sorprendido, angustiado, culpable?. El padre Bernard no ha sido el mismo desde que la rubia sirvienta se fue.




Desayuno en Plutón con un chico llamado "gatita"

El director Neil Jordan lleva más de veinte años haciendo cine.  Y como buen irlandés, ha sido muy prolífico, estrenando con este Desayuno en Plutón su película número catorce. Su filmografía es variada pero desigual, quizás debido a su deseo de tocar todos los palos—el cine negro en Mona Lisa(1986), la adaptación literaria de un superventas en Entrevista con el vampiro (1994), la biografía política en Michael Collins (1996) o el terrorismo en Juego de lágrimas (1992). Pero quizás donde mejor se asoma su enorme talento es en aquellas películas que cuentan historias de irlandeses de a pie, gentes que lloran y ríen, que sufren y gozan. Historias que podríamos clasificar como tragicomedias que se alinean con la potente tradición irlandesa de grandes artistas como el escritor James Joyce, el dramaturgo Sean O’Casey o el pintor Francis Bacon. Como el arte de estos compatriotas suyos, el buen cine de Jordan combina lo grotesco con lo bello, el caos con el orden, hasta alcanzar un equilibrio que finalmente satisface y, en cierto modo, alivia al espectador. Desayuno en Plutón es una de estas películas.
     Desayuno en Plutón fascina en lo visual y en lo sonoro. La película utiliza imagen y música para contrarrestar los efectos sombríos de una puesta en escena en un pueblo gris situado en la frontera con Irlanda del Norte. La realidad oscura del protagonista, un huérfano llamado Patrick, no le impide dejar volar su imaginación en una serie de secuencias de fantasía mientras se va imponiendo su identidad como el travesti Kitten. De hecho, la complejidad de la historia, y las muchas experiencias que relata, está ordenado visualmente en 36 capítulos, cada uno con un título intrigante escrito en pantalla. La historia empieza en Irlanda en 1958 pero nos transporta al Londres del “glam rock” de los años setenta antes de volver a su punto de partida. Y a medida que vamos avanzando en este loco viaje iniciatico de Patrick “Kitten” Braden, nos acompaña una banda sonora que viene a ser un repaso a la mejor música de la época. Jordan ha explicado que su protagonista “ve el mundo a través de canciones”. Según el director, Patrick/Kitten “piensa de una manera un poco inocente en la azucarada esperanza que ofrecían las letras de las canciones pop”.
     Como de costumbre, Jordan se rodea en esta película de profesionales irlandeses, empezando por su guionista habitual (y en este caso también autor de la novela en la que se basa el guión), Patrick McCabe. Repite como director de fotografía Declan Quinn. La ficha artística incluye dos actores fetiche para Jordan, Liam Neeson como el cura y Stephen Rea como el mago. Para el papel de Patrick/Kitten Jordan eligió un joven actor irlandés, Cillian Murphy, protagonista de 28 días después (2002) y El viento que agita la cebada (2006). Aquí hace un papel radicalmente distinto a los que había realizado anteriormente, desarrollando una presencia andrógena sorprendente y convincente que se mueve entre lo masculino y lo femenino, entre lo dramático y lo cómico con energía pero sin rupturas. También hace acto de presencia en pantalla el famoso Bryan Ferry, cantante y líder del grupo de “glam rock” Roxy Music. Aunque rodada bajo el paraguas económico de Sony Pictures Classics, la rama del multinacional que se dedica al cine “independiente”, la película ha contado también con el apoyo del Consejo Irlandés de Cinematografía y con la Comisión de Televisión y Cine de Irlanda del Norte. Siempre agrada observar como las industrias cinematográficas pequeñas sobreviven en Europa.


Vickie Olsen