CINE EN LA CASA MUNICIPAL DE CULTURA DE MIRANDA DE EBRO (BURGOS). JUEVES SEÑALADOS, EN SESIONES DE 18:00 y 20:30.
ORGANIZA LA ASOCIACIÓN CULTURAL OTROSOJOS EN COLABORACIÓN CON EL AYUNTAMIENTO DE MIRANDA DE EBRO

Mostrando entradas con la etiqueta Vickie Olsen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vickie Olsen. Mostrar todas las entradas

Jueves 13 de febrero: BARBARA



El próximo jueves, 13 de febrero, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Bárbara”, de Christian Petzold, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.
Un abrazo, y hasta el jueves.

SINOPSIS DE LA PELICULA :

Alemania Oriental, verano de 1978. Bárbara es una doctora que estuvo presa en Berlín Occidental. Cuando sale en libertad, la mandan al hospital de un pueblo de la RDA. Al principio, su estancia allí es una tortura, pues se ve sometida a constantes inspecciones, pero pronto acaba adaptándose gracias a la ayuda del jefe del hospital.











Cine peligroso


Los cinéfilos sabemos que estamos en manos de los distribuidores. Estos son los que deciden qué películas vemos. Mientras las grandes producciones de Hollywood tienen garantizada una amplia distribución global, el cine independiente y de bajo presupuesto suele toparse con muchas dificultades para llegar al público. ¡Cuántas películas se proyectan en festivales de cine sin que ningún distribuidor se interese por ellas hasta que algún jurado les otorgue un premio importante!. Es el caso de Bárbara, la sexta película de Christian Petzold, un director alemán con una trayectoria aparentemente muy interesante pero prácticamente desconocido fuera de su país: hasta que Petzold recibió el Oso de Plata al mejor director en el Festival de Berlín, esta película no despertó el interés de los distribuidores. Aunque no resultará difícil acceder a toda su filmografía anterior, ya que ésta no tuvo la misma suerte que Bárbara, nos queda la esperanza de que sí podremos ver su próxima película, Phoenix, que seguramente se estrenará este año en España debido al éxito que Bárbara ha cosechado en circuitos de cine en versión original.
    Cuenta Bárbara la historia de una médica que intenta huir de Alemania Oriental a principios de los años ochenta, siendo por ello obligada a dejar su puesto en un importante hospital de Berlín Este para incorporarse a una clínica rural. En principio, a pesar de este castigo severo y aún siendo vigilada muy de cerca por la policía secreta, la temida Stasi, y también por sus colegas y vecinos, la doctora sigue empeñada en escapar al Oeste porque, como dice, “nunca nadie podrá ser feliz” en su país. Sin embargo, a medida que se va involucrando en el hospital, empieza a cuestionar ideas que antes le parecían inamovibles. Este proceso de debate interior le lleva a tomar una decisión sorprendente en un momento crucial.
    Christian Petzold es miembro de la Escuela de Berlín (Berliner Schule), un grupo de directores alemanes formados, mayoritariamente, en la Academia Alemana de Cine y Televisión durante los años ochenta y noventa. Se dedican a hacer un cine independiente que, desgraciadamente, es prácticamente desconocido en España. Como otros movimientos culturales dedicados al cine (Dogma, por ejemplo), la Escuela de Berlín ha ideado un discurso que desarrolla en una publicación llamada Revolver (http://www.revolver-film.de) y mediante actividades relacionadas con el cine como mesas redondas, debates, proyecciones, etc. Su manifiesto es “El cine debe ser peligroso”. No es difícil, pues, entender el motivo de que este cine no llega a las salas.

Vickie Olsen

Jueves 27 de Mayo: NATURALEZA MUERTA (V.O.S.)


El próximo jueves, 27 de mayo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Naturaleza muerta”, de Jia Zhang-Ke, en versión original subtitulada, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo fuerte, y hasta el jueves. Asociación Otrosojos.




Dirección:      Jia Zhang-Ke
Guión:           Jia Zhang-Ke, Sun Jianmin, Guan Na
Intérpretes:  Tao Zhao, Sanming Han

China, 2006 - 108 min.
Mayores de 7 años
 





SINOPSIS

Fengjie fue una aldea que finalmente fue anegada tras la construcción de la presa de las Tres Gargantas, en China, al tiempo que se levantaba un nuevo emplazamiento que debía acoger a la población. Han Sanming, un minero, vuelve al pueblo a buscar a su mujer, a la que no ha visto en 16 años. Por su parte Shen Hong, una enfermera, busca en Fengjie a su marido, que se marchó de casa dos años atrás...





¿Bodegón preciosista o estertores agonizantes de una cultura milenaria?


El prolífico, pero (en España) prácticamente desconocido director chino Jia Zhang Ke, llamó esta película  sobre la construcción del pantano más grande del mundo, San Xia Hao Ren que se traduce literalmente como “La buena gente de las Tres Gargantas”. Para su lanzamiento internacional  el distribuidor ideó otro título en la lingua franca de nuestros días, Still Life, que se traduce al español como Naturaleza muerta y que es como se ha presentado aquí. Pero curiosamente, el título internacional en inglés que aparecía en la publicidad emitida en el momento de su lanzamiento al mercado cinematográfico español no era Still Life sino Still Alive. Para los que estamos interesados en los problemas que surgen en un mundo globalizado que demanda una constante transferencia de ideas culturales, este cambio adquiere importancia, ya que abre una duda acerca del significado del título en español y nos propone dos maneras radicalmente diferentes de ver la película: o estamos ante un bodegón que utiliza una estética preciosista -un still life, término artístico que describe este género de pintura- o somos testigos de los estertores de la muerte inminente de una antigua realidad social que todavía respira débilmente -still alive-.
    La temática de una política hidrográfica que propone la construcción de grandes pantanos no nos es ajena en España.  La foto de Franco inaugurando una presa tras otra forma parte del imaginario nacional.  Pero como ha apuntado Mario Sáenz de Buruaga (eminente otrosojero, por cierto), los gobiernos posteriores a la dictadura continuaron con esta política, llegando el PSOE a reabrir el proyecto de la presa de Riaño (León) en los años ochenta. Concluyó en el año 1988 con la inauguración de “el muro hispano de las lamentaciones”. La polémica que rodea la construcción del pantano de las Tres Gargantas en la provincia china de Hubei que, una vez terminada, apresará el Yangtze, uno de los ríos más largos del mundo, no difiere mucho de la que se levantó alrededor del proyecto de Riaño. Por un lado, los políticos e ingenieros chinos alaban el pantano de las Tres Gargantas por su grandeza tecnológica y su valor propagandístico. Por otro lado, los grupos sociales que se ocupan del medioambiente describen el proyecto como una catástrofe ecológica y social. Mientras que el gobierno chino proclama que este proyecto solucionará problemas importantes que tienen que ver con las frecuentes inundaciones fluviales, la navegación comercial del río y la producción de energía eléctrica, sus críticos piensan que el pantano se construye simplemente para demostrar al mundo entero que los chinos han encontrado la manera de someter la naturaleza a la ley del hombre.
    La película de Jia Zhang Ke nos traslada a Fengjie, una de las ciudades que esta siendo evacuada en preparación de su próxima inundación bajo las aguas del gran río. Somos testigos de la demolición de edificios y la alteración del paisaje a medida que el equipo de la película deambula por un escenario fílmico surrealista que es, a la vez, un documental que capta una realidad perturbadora. Nuestro camino se bifurca para seguir dos visitantes, desconocidos entre sí, que han venido a Fengjie en un intento de recuperar algo de su pasado antes de que desaparezca para siempre. El minero, Han, ha invertido todos sus ahorros en venir a Fengjie para encontrar a su mujer que le abandonó hace dieciséis años, llevándose a su hija. Su única pista es una dirección en una calle que ya está sumergida. La enfermera, Shen Hong, llega a Fengjie en busca de su marido, un poderoso ingeniero civil que trabaja en la presa desde hace dos años. Al no tener noticias de él, necesita aclarar el futuro de su relación. A través de estos dos personajes, entramos al corazón del pantano que se transforma para el espectador en un microcosmos de la nueva China, donde el turbo-capitalismo aparta milenios de historia cultural.

Vickie Olsen


    

Jueves 11 de Febrero: EN EL VALLE DE ELAH

El próximo jueves, 11 de febrero,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “En el valle de Elah”, de Paul Haggis, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos


Dirección:      Paul Haggis
Guión:           Paul Haggis
Intérpretes:  Tommy Lee Jones, Charlize Theron, Susan Sarandon

Estados Unidos, 2007 - 124 min.
Mayores de 13 años






SINOPSIS

Hank (Tommy Lee Jones), veterano de guerra americano, debe investigar la desaparición de su hijo Mike, soldado destinado en Irak que misteriosamente se ausentó sin permiso de su base. Con la ayuda de la detective Sanders (Charlize Theron) y de su mujer (Susan Sarandon), irá reviviendo las experiencias del muchacho en Irak. Lo que descubre le hará incluso cuestionarse su propia carrera militar...




Una cuestión de causa y efecto


Al sentarme ahora delante del ordenador para escribir una breve presentación a la próxima película programada por Otrosojos, En el valle de Elah (Haggis, 2007), no puedo quitarme de la mente la que acabo de ver en el cine, La cinta blanca de Michael Haneke. Intentando centrarme en el tema central de En el valle de Elah, me vienen a la cabeza muchas películas, como, por ejemplo, Centauros del desierto (Ford, 1956), Los mejores años de nuestra vida (Wyler, 1946) o Taxi Driver (Scorsese, 1976), que también muestran la complicada existencia de los veteranos de guerra una vez que vuelven a casa. Y concluyo que, a diferencia de La cinta blanca en que la exacerbada violencia ya existente en la sociedad alemana a principios del siglo XX se nos presenta como el hecho que precipita los conflictos armados de aquellos tiempos, la industria de Hollywood suele responsabilizar a la guerra de los problemas sociales emergentes de cualquier época. Es una cuestión de causa y efecto.
    La película de Paul Haggis, un director canadiense que ganó un oscar en 2004 por Crash, narra el viaje de un padre en busca de su hijo, un veterano de la guerra en Irak de vuelta a Estados Unidos, quien se ausenta de la base militar sin permiso. El guión de la película lo adaptó Haggis de un reportaje de investigación hecho por el periodista Mark Boal sobre un caso real. En el film, a través del padre conocemos a un joven honorable dispuesto a sacrificar su vida por su familia y por su patria. Sabemos que su hermano mayor murió en un accidente en la base militar de las Fuerzas Especiales donde se preparaba para luchar en Irak; entendemos que, después de la trágica muerte de su hermano, él coge el estandarte. Además, el mismo título de la película subraya la inteligencia y valentía del protagonista al hacer alusión al lugar donde, en la parábola bíblica, el pequeño David lucha contra el gigante Goliat armado tan sólo con un tirachinas. Este soldado pues, como el ejército americano en general, se enfrenta a un enemigo monstruoso pero también vulnerable. Los buenos pueden ganar si localizan el punto débil del malo.
    Sin embargo, lo que persigue Haggis en su película no es justificar la guerra en Irak. De hecho, el espectador tenderá a ver una crítica de la guerra precisamente porque, según la película, la brutalidad a la que están expuestos los que luchan contra el enemigo en Irak es la causa del lamentable estado de las cosas hoy en la sociedad norteamericana. Esto mismo es lo que reflejan las películas de Ford, Wyler y Scorsese citadas arriba; sus protagonistas, veteranos de la Guerra Civil Americana, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam, respectivamente, son victimas de un proceso de brutalización que les convierte en personas discapacitadas para convivir en sociedad. Curiosamente, a diferencia de estos últimos, personajes todos ellos inventados, el soldado de En el valle de Elah es el del reportaje periodístico. Pero Haggis, con todo el derecho que la libertad artística le otorga, suprime una información que el periodista proporciona en su reportaje, porque de haberla incorporado a su guión no podría haber mantenido su tesis. Pues, según Boal, el soldado cuya historia cuenta la película no era ajeno a la violencia antes de alistarse. Tenía todo un historial de comportamiento problemático anterior a su servicio militar. Esta manipulación de la realidad del personaje simplemente nos demuestra que Haggis quiere ilustrar su idea de que la guerra trae consigo consecuencias desastrosas, incluso en el caso de que se aplaste al enemigo.
Nada que objetar como espectadora de una interesantísima película. Bueno, nada que objetar hasta que fui a ver La cinta blanca el otro día. El brillante desarrollo que hace Haneke de una tesis contraria a la de Haggis -es decir, que la violencia inherente en la sociedad es la causa de la guerra- me ha hecho mirar En el valle de Elah con otros ojos. Cuanto más cine vemos, más pensamiento crítico desarrollamos. Ahí reside la grandeza del cine.


Vickie Olsen



  

Jueves 13 de Marzo: MEDIA LUNA


El próximo jueves, 13 de marzo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura  “Media luna”, de Bahman Ghobadi (director también de la anteriormente proyectada “Las tortugas también vuelan”), en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.


Dirección:     Bahman Ghobadi
Guión:          Bahman Ghobadi
Interpretes:  Ismail Ghaffari, Allah Morad Rashtiani, Hedye Tehrani
Irán - Austria - Francia - Irak, 2006 - 107 min.

Mayores de 7 años



SINOPSIS

El famoso y anciano músico Mamo ha obtenido permiso para actuar en un concierto en el Kurdistán iraquí. Su gran amigo Kako se encarga de conseguir y conducir el autobús escolar con el que recogerán a los diez hijos músicos de Mamo, repartidos entre diversos pueblos del Kurdistán iraní. Mamo está convencido de que la esencia del concierto está en la voz celestial de una mujer. Decide ir a buscar a Hesho, que se ha refugiado en la montaña con otras 1.334 mujeres cantantes en el exilio. Pero convencer a Hesho no es tarea fácil; además, dado que en Irán está terminantemente prohibido que las mujeres canten delante de los hombres, es necesario esconder a Hesho en el autobús.



Voces celestiales desde Viena al Kurdistán

Durante una visita a la exposición Kiss, Kiss, Bang, Bang: 45 Años de Arte y Feminismo, en el Museo de Bellas Artes de Bilbao en el verano de 2006, me quedé fascinada viendo una instalación que trataba el tema de la prohibición de cantar en público impuesta a las mujeres iraníes desde los tiempos de los talibanes. La instalación consistía en dos pantallas situadas, frente a frente, en una sala oscura. En una de ellas, un hombre cantaba ante un público masculino que le aplaudía fervorosamente; en la otra, una mujer cantaba de espaldas al mismo teatro, ahora vacío, mientras giraba lentamente hasta encontrar a su público, los espectadores del video. ¡Cual fue mi sorpresa cuando, unos meses más tarde, pude ver cómo se repetía tanto la temática como la mágica resolución del problema en el último largometraje de Bahman Ghobadi, Media luna (2006)! Esta coincidencia se explica en parte porque la película fue comisionada por el Festival New Crowned Hope, organizado por la ciudad de Viena para conmemorar el 250 cumpleaños de Mozart. Los diversos proyectos artísticos resultantes -cine, música, teatro, danza, artes visuales y arquitectura- deberían inspirarse en las obras tardías de Mozart, rechazadas en su día por un público vienés que no entendía ni la forma ni el contenido revolucionarios de las mismas. El Festival pretendía animar a los artistas a seguir los pasos de Mozart, interrelacionando en sus creaciones el arte y la acción social.
     El director iraní, cuya producción cinematográfica incluye casi un largo por año desde el año 1999, cuando estrenó su primera película, nos transporta en Media luna al Kurdistán para dar eco a alguno de los grandes temas desarrollados por Mozart en sus últimas obras vienesas: la combinación de magia y transformación presente en La flauta mágica, por ejemplo, o la grandeza del ceremonial del difunto en el Réquiem. La emoción generada por las voces celestiales de estas dos obras se repite en Media luna cuando aparecen las 1.334 mujeres cantantes exiliadas en un pueblo perdido entre las montañas del Kurdistán donde, lejos de la ley, pueden unir sus voces para crear una única harmonía que suena a libertad.
    La película arranca en el mundo real de un austero rincón en lo que hoy es la zona noroccidental de Irán. Después de la caída de Saddam Hussein, un anciano músico kurdo-iraní recibe permiso del gobierno iraquí para tocar en el primer festival de música kurda a celebrar en Irak en 35 años. Inmediatamente pone manos a la obra para formar la banda y sale en autobús en busca de sus diez hijos varones desperdigados por los pueblos kurdos de Irán para que le acompañen en su viaje a Irak. A medida que el autobús se adentra en la zona fronteriza entre Irán e Irak, las cosas se complican y el escenario costumbrista/realista inicial se convierte cada vez más en un entorno misterioso y mágico. Esta “road movie” empieza como un viaje en busca de la preservación de una herencia musical, pero termina siendo un paseo místico hacia la aceptación del destino de cada uno. Una mujer que canta, Niwemang (Media Luna), desafía la ley del patriarcado y da nombre a la película. Es ella quien lleva a cabo la transformación mágica y dirige la ceremonia que honra al muerto.
    Prohibida en Irán, Media luna no ha podido ser visto por el público que más podría identificarse con ella. Sin embargo, al ser ganadora de la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, y de otros importantes premios tambien, la película sí ha gozado de una amplia distribución internacional. En España Ghobadi ya tenía muchos seguidores después del éxito de su anterior largometraje, Las tortugas también vuelan (2004). Si mantiene el mismo ritmo de producción, pronto tendremos oportunidad de volver al Kurdistán, seguramente desde un punto de partida igual de fascinante.

Vickie Olsen



Jueves 14 de Junio: BUENAS NOCHES, Y BUENA SUERTE

El próximo jueves, 14 de junio,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura  “Buenas noches, y buena suerte”, de George Clooney, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.


Dirección:     George Clooney
Guión:             George Clooney y Grant Heslov
Interpretes:  David Strathairn, Robert Downey Jr., Ray Wise, Patricia Clarkson

Estados Unidos, 2005 - 93 min.




SINOPSIS

En octubre de 1953, el periodista Edward R. Murrow y su incondicional equipo, capitaneado por Fred Friendly, elaboraron para el programa televisivo See It Now de la CBS dos episodios centrados en el senador McCarthy y su abuso de poder.
Considerado una obra maestra del periodismo de investigación, el enfrentamiento de Murrow contra McCarthy acabó provocando el fin de la caza de brujas contra los comunistas llevada a cabo por el senador.
Un apasionante thriller político sobre el poder y la responsabilidad de los medios de comunicación en la defensa de la verdad y el derecho de expresión.



Periodismo y política : ¿cualquier tiempo pasado fue mejor?


George Clooney, quien saltó a la fama por guapo en la serie televisiva Urgencias, pronto empezó a destaparse como uno de los actores de Hollywood a quien no le basta con ser una cara bonita. Aunque es verdad que ha seguido una línea de trabajo dentro del género romántico donde ha triunfado siempre, también es cierto que  ha intentado escoger  guiones y directores que prometían ofrecerle la oportunidad de desarrollar otro tipo de interpretación más comprometido. Cabe destacar Tres reyes (1999), una crítica en clave de comedia de la guerra del Golfo, o Syriana (2005), una dramática condena de la actual política de petróleo de Estados Unidos. Pero donde de verdad ha dado rienda suelta a sus ganas de hacer un cine libre de las ataduras de lo políticamente correcto ha sido en las dos películas que ha dirigido hasta ahora: Confesiones de una mente peligrosa (2002) y Buenas noches y buena suerte (2005). En ambas Clooney insiste en analizar el poder de los medios, y en particular el de la televisión.
Clooney, cuyo padre desarrolló su carrera profesional como presentador de televisión en los años cincuenta y sesenta, hace un homenaje en esta última película a aquellos años en que la tele empezó a desplazar a la radio y la prensa escrita. La meticulosa puesta en escena del estudio de la CBS en Nueva York desde donde emitía sus programas el periodista de investigación, Edward R. Murrow, nos traslada al año 1953, época en que el pueblo americano vivía atemorizado por el Senador Joseph McCarthy y su caza de brujas. En aquellos años confusos y peligrosos del principio de la guerra fría, los medios tendían a doblegarse, por miedo a ser acusados de “rojos”, a los pautas de los políticos anticomunistas encabezados por McCarthy. Así fue hasta que Murrow, cargado de convicciones profesionales y de un sentido de responsabilidad hacia su público, emprende una investigación periodística, con el beneplácito de la CBS, que termina en una entrevista en directo en la que Murrow consigue revelar la naturaleza manipuladora de la política de McCarthy. Este episodio, recreado por Clooney en la pantalla con material de archivo de la entrevista en cuestión, marcó el principio del fin de una lacra que, durante una década, hizo trizas de las libertades en las que se fundamentaba la sociedad estadounidense.
Aparte de su innegable valor histórico y documental, Buenas noches y buena suerte llega a las pantallas en un momento muy apropiado. En lo que concierne a Estados Unidos, la película de Clooney invita a una reflexión sobre la situación actual en la que se divisa una fatídica combinación de manipulaciones políticas y falta de compromiso por parte de los medios (con raras excepciones como la radio y la televisión públicas, National Public Radio (NPR) y Public Broadcasting System (PBS), ambas penosamente minoritarias aunque muy dignas). Pero en estos tiempos de imparable globalización (promocionada precisamente por los medios de comunicación, y en particular la televisión), esta reflexión ha de extenderse a todos los espectadores de la película allá donde se proyecte. La película demuestra como McCarthy destruía a la gente con mentiras, pero gracias a la valentía de un periodista y su equipo, a McCarthy le destruyó la verdad.

Vickie Olsen



Jueves 3 de Mayo: DESAYUNO EN PLUTÓN


El próximo jueves, 3 de mayo, nos proponemos proyectar –si Iberdrola dispone- en la Casa Municipal de Cultura, “Desayuno en Plutón”, de Neil Jordan, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.



Dirección:     Neil Jordan
Guión:             Neil Jordan y Patrick McCabe
Interpretes:  Cillian Murphy, Liam Neeson, Ruth Negga

Irlanda - Gran Bretaña, 2005 - 125 min.

Mayores de 13 años



SINOPSIS

Londres, mediados de los 70. Una joven y moderna belleza pasea por una calle empujando un carrito. Desde los andamios, los albañiles le silban, pero ella responde rápidamente con un comentario mordaz; su historia, la historia de Patrick "Kitten" Braden, es demasiado fuerte para su gusto.
Tyreelin, Irlanda, 1958. Un puebli irlandés de postal. Sólo los madrugadores pájaros son testigos de como una rubia y delgada mujer deposita un bebé en la puerta de una parroquia y se aleja rápidamente. ¿Parece el sacerdote que abre la puerta sorprendido, angustiado, culpable?. El padre Bernard no ha sido el mismo desde que la rubia sirvienta se fue.




Desayuno en Plutón con un chico llamado "gatita"

El director Neil Jordan lleva más de veinte años haciendo cine.  Y como buen irlandés, ha sido muy prolífico, estrenando con este Desayuno en Plutón su película número catorce. Su filmografía es variada pero desigual, quizás debido a su deseo de tocar todos los palos—el cine negro en Mona Lisa(1986), la adaptación literaria de un superventas en Entrevista con el vampiro (1994), la biografía política en Michael Collins (1996) o el terrorismo en Juego de lágrimas (1992). Pero quizás donde mejor se asoma su enorme talento es en aquellas películas que cuentan historias de irlandeses de a pie, gentes que lloran y ríen, que sufren y gozan. Historias que podríamos clasificar como tragicomedias que se alinean con la potente tradición irlandesa de grandes artistas como el escritor James Joyce, el dramaturgo Sean O’Casey o el pintor Francis Bacon. Como el arte de estos compatriotas suyos, el buen cine de Jordan combina lo grotesco con lo bello, el caos con el orden, hasta alcanzar un equilibrio que finalmente satisface y, en cierto modo, alivia al espectador. Desayuno en Plutón es una de estas películas.
     Desayuno en Plutón fascina en lo visual y en lo sonoro. La película utiliza imagen y música para contrarrestar los efectos sombríos de una puesta en escena en un pueblo gris situado en la frontera con Irlanda del Norte. La realidad oscura del protagonista, un huérfano llamado Patrick, no le impide dejar volar su imaginación en una serie de secuencias de fantasía mientras se va imponiendo su identidad como el travesti Kitten. De hecho, la complejidad de la historia, y las muchas experiencias que relata, está ordenado visualmente en 36 capítulos, cada uno con un título intrigante escrito en pantalla. La historia empieza en Irlanda en 1958 pero nos transporta al Londres del “glam rock” de los años setenta antes de volver a su punto de partida. Y a medida que vamos avanzando en este loco viaje iniciatico de Patrick “Kitten” Braden, nos acompaña una banda sonora que viene a ser un repaso a la mejor música de la época. Jordan ha explicado que su protagonista “ve el mundo a través de canciones”. Según el director, Patrick/Kitten “piensa de una manera un poco inocente en la azucarada esperanza que ofrecían las letras de las canciones pop”.
     Como de costumbre, Jordan se rodea en esta película de profesionales irlandeses, empezando por su guionista habitual (y en este caso también autor de la novela en la que se basa el guión), Patrick McCabe. Repite como director de fotografía Declan Quinn. La ficha artística incluye dos actores fetiche para Jordan, Liam Neeson como el cura y Stephen Rea como el mago. Para el papel de Patrick/Kitten Jordan eligió un joven actor irlandés, Cillian Murphy, protagonista de 28 días después (2002) y El viento que agita la cebada (2006). Aquí hace un papel radicalmente distinto a los que había realizado anteriormente, desarrollando una presencia andrógena sorprendente y convincente que se mueve entre lo masculino y lo femenino, entre lo dramático y lo cómico con energía pero sin rupturas. También hace acto de presencia en pantalla el famoso Bryan Ferry, cantante y líder del grupo de “glam rock” Roxy Music. Aunque rodada bajo el paraguas económico de Sony Pictures Classics, la rama del multinacional que se dedica al cine “independiente”, la película ha contado también con el apoyo del Consejo Irlandés de Cinematografía y con la Comisión de Televisión y Cine de Irlanda del Norte. Siempre agrada observar como las industrias cinematográficas pequeñas sobreviven en Europa.


Vickie Olsen








Jueves 8 de Marzo: LLAMANDO A LAS PUERTAS DEL CIELO


El próximo jueves, 8 de marzo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura  “Llamando a las puertas del cielo”, de Wim Wenders, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la entrada al precio de 2 €.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.
Asociación Otrosojos.


Dirección:     Wim Wenders
Guión:             Sam Shepard
Interpretes:  Sam Shepard, Jessica Lange, Eva Marie Saint, Tim Roth, Sarah Polley

Estados Unidos, 2005 - 122 min.

Mayores de 13 años



SINOPSIS

Howard Spence, antiguo ídolo, amado por muchas mujeres, ha tenido una vida plena de relaciones agitadas, escándalos, etc.
Con más de 50 años ya cumplidos, su vida transcurre entre la bebida, las mujeres y el hastío de si mismo. En la puerta de su casa rodante, ha colgado un letrero que dice: "No vengan llamando", que también podría interpretarse como la llamada de socorro de un ser solitario que al final desea ayuda y comprensión. De repente se da cuenta de su vacío interior y emprende una búsqueda de sus raíces y seres queridos, que lo llevan a prácticamente estar "llamando a las puertas del cielo".


Un alemán en el Oeste

El western está considerado por los estudiosos del cine de Hollywood como el género más genuinamente americano. Desde principios de la industria cinematográfica, los inmigrantes judíos recién llegados de Europa filmaban en los escenarios de cartón piedra de sus estudios neoyorquinos las primeras películas del Oeste cuyo éxito entre los espectadores garantizaba apetitosos beneficios. Fue precisamente el empeño de los grandes estudios en aumentar y mejorar la producción, especialmente de este género, lo que les llevó, a partir de los años veinte, a trasladar sus estudios a California donde tenían a mano los grandes espacios del Oeste para filmar sus historias. De hecho, la trayectoria que siguieron estudios como Warner, Paramount, Columbia o RKO era la misma que habían tomado los pobladores de las tierras indomables al oeste del Mississippi a lo largo del siglo XIX en su afán de cumplir con lo que consideraban su "destino manifiesto", un deber impuesto por Dios para que el pueblo americano conquistara y civilizara el continente de costa a costa, desde el Atlántico al Pacífico.
    Visto desde esta perspectiva, es evidente que el western tradicional viene a reafirmar aquella idea de la conquista del Oeste como algo heroico y necesario a pesar de la violencia y el dolor que le acompañaba. El cine de John Ford, por ejemplo, alentaba esta creencia a través de los personajes estelares interpretados por su actor preferido, John Wayne; además, en la vida real tanto Ford como Wayne mantenían posturas ideológicas afines a las de los vaqueros de sus películas. Curiosamente, la fuerza de los distribuidores del cine americano logró que los planteamientos del western transpasaran las fronteras de los Estados Unidos para entrar de lleno en el imaginario de todos aquellos espectadores que los veían en sus salas locales. Incluso aparecían directores de fuera que, con más o menos fortuna, intentarían captar el espíritu del género como los espagueti western de Sergio Leone realizados en tierras de Almería en los años sesenta o el gran clásico Los siete samurais (1954), filmado por el director japonés Akira Kurosawa.
    Pero, con el paso del tiempo, ha habido una revisión del género del western. El tono triunfalista que aupaba al hombre blanco que lograba domar no solo las tierras salvajes sino los indígenas que las habitaban se ha vuelto crítico con la historia del Oeste. Bailando con lobos (1990) de Kevin Costner rompía las reglas del género al ofrecer una mirada diferente en que el oficial de caballería abandona su misión para terminar integrándose en la tribu cuya destrucción debería haber conseguido. Más crítico aún es la sugerente película de Jim Jarmusch Dead Man (Hombre Muerto) (1995), que muestra la brutalidad de la agenda civilizadora del "estúpido hombre blanco" en América frente a la espiritualidad de los pueblos indígenas.
    La última película del director alemán, Wim Wenders, Don't come Knocking -título mal traducido como Llamando a las puertas del cielo (2005)- es otro ejemplo de cómo el género del western ha conseguido fascinar más allá de las fronteras de Estados Unidos. Desde la primera película que ubicó en América -París, Texas (1984), que se llevó la Palma de Oro en Cannes ese año-, Wenders ha intentado proyectar una visión de la cultura americana a través de su mirada de forastero. Aquí ha vuelto a contar con Sam Shepard, que fue guionista de París, Texas. Shepard también hace de protagonista en Llamando a las puertas del cielo, un vaquero de ficción, un actor que abandona el plató para ir en busca de la vida real que abandonó años atrás. Wenders mima la puesta en escena, haciendo un homenaje al cine de Ford con sus tomas panorámicas de un Oeste monumental e impresionante. La película no recibió la Palma de Oro en Cannes en 2005 para la que fue nominada, pero su cinematógrafo, Franz Lustig, fue galardonado con el premio a la Mejor Fotografía en los Premios Europeos de Cine. Esta historia de un viejo americano desengañado con su rol de héroe de papel en una saga repetida durante generaciones para reafirmar lo acertado de una agenda política desastrosa no gustó demasiado a los críticos estadounidenses. Puede que este sea un buen motivo para verla.

Vickie Olsen

   

Jueves 19 de Octubre: LOS TRES ENTIERROS DE MELQUIADES ESTRADA

El próximo jueves, 19 de octubre,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Laos tres entierros de Melquiades Estrada”, de Tommy Lee Jones, en sesiones de 5'30 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.



Dirección:     Tommy Lee Jones
Guión:             Guillermo Arriaga
Intérpretes:  Tommy Lee Jones, Barry Pepper, Julio César Cedillo

Estados Unidos - Francia, 2005 - 121 min.





  
SINOPSIS

El cuerpo de Melquiades Estrada aparece en pleno desierto, donde ha sido enterrado precipitadamente después de su asesinato. Las autoridades locales, sin preocuparse por las causas de este crimen, dan sepultura a Melquiades en el cementerio público. Pete Perkins, capataz de la región y mejor amigo de Melquiades, decide investigar por sí mismo y descubrir al asesino, obligándole a que lleve al muerto a su El Dorado natal, México. De esta manera, ofrecerá a Melquiades su viaje más hermoso: el de su tercer entierro.



Tres entierros y un nacimiento

El reciente estreno de la película Los tres entierros de Melquíades Estrada (2005), el primer largometraje del veterano actor tejano Tommy Lee Jones, causó división de opiniones entre la crítica y también entre los seguidores de esta gran estrella del cine de acción. Las malas lenguas dicen que el actor requirió los servicios del guionista mejicano Guillermo Arriaga para que le escribiera una historia con doble propósito: proporcionarle la oportunidad de reforzar su ya sólido perfil como actor y de lucirse como director que promete. Si se le planteó así el encargo, Arriaga supo cumplir sobradamente en la opinión de aquellos espectadores que fueron cautivados en su día por los guiones de las dos películas que escribió para el director mejicano Alejandro González Iñarritu, Amores Perros (2000) y 21 gramos (2003). Pero a aquellos que sólo conocen al Tommy Lee Jones por los blockbusters hollywoodienses no les convenció ni como protagonista, ni como director.
    Ciertamente, Los tres entierros de Melquíades Estrada es todo lo contrario de una super producción al estilo de las que le han proporcionado su fama como actor. Para empezar, el guión de Arriaga utiliza la misma estructura narrativa a la que nos tiene habituados; es decir, una cronología desordenada que exige del espectador la máxima concentración para entender la trama. Una trama que a primera vista parece bastante sencilla: el capataz de una ganadería en la zona oeste de Tejas, al descubrir que su mejor amigo, un vaquero mejicano, ha sido asesinado, decide cumplir con una promesa y llevarle a enterrar a su pueblo natal en Chihuahua. Pero a medida que transcurre la acción, distintos hilos narrativos empiezan a introducirse, complicando la historia e impidiendo que podamos atar cabos hasta que el espectador atento empieza a observar cosas que los personajes no conocen y llegamos a entender que las vidas de todos ellos -el capataz, el vaquero mejicano, el dueño del café y su mujer, el policia que vigila la frontera y su esposa-están relacionados sin que lo sepan. Nosotros, sí.
     Ubicada en la zona fronteriza entre los Estados Unidos y Méjico, el gran cinematógrafo británico Chris Menges -cuya película Negocios Ocultos (2002) proectamos la temporada pasada- consigue transmitir con sus imágenes la doble cara de un terreno hermoso y amenazante a la vez. Aquí conviven americanos y mejicanos aportando sus dos culturas que, aunque compartidas, también dividen a esta tierra y a sus gentes. La fotografía de Menges, desnuda e implacable, junto con el guión de Arriaga que relata una historia de lealtad, honor y locura, hace que Los tres entierros de Melquíades Estrada nos recuerde, como han apuntado numerosos críticos, alguna de las grandes películas de directores como John Huston (El tesoro de Sierra Madre) o am Peckinpah (Quiero la cabeza de Alfredo García). El actor Tommy Lee Jones ha tenido la oportunidad de trabajar en la industria de Hollywood desde los años setenta, interpretando toda suerte de personajes bajo el mando de importantes directores de cine de acción. Pero en su propio debut como director ha preferido andar un camino distinto. En el cine de acción al que nos tiene acostumbrados Hollywood, cientos de vidas se destruyen de mil maneras, cada cual más violenta e injustificada, sin que la trama llegue a reparar el daño psicológico y emocional repartido entre los espectadores. En la película de Tommy Lee Jones ocurre una sola muerte que centra toda la acción en un único deseo de honrar al muerto con la divulgación de la verdad y fialmente, a la tercera, con sui entierro. Muy interesante resulta Los tres entierros de Melquíades Estrada. Aún más interesantees el nacimiento de este nuevo director. 

Vickie Olsen


 

Jueves 4 de Mayo: NEGOCIOS OCULTOS


El próximo jueves, 4 de mayo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Negocios Ocultos”, de Stephen Frears, en sesiones de 5'30 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.



Dirección:     Stephen Frears
Guión:            Steven Knight
Intérpretes:  Audrey Tatou, Chiwetel Ejiofor, Sergi López

Reino Unido, 2002







SINOPSIS

De Stephen Frears, director de "Los timadores", "Las amistades peligrosas" y "Alta fidelidad", nos llega un nuevo film ubicado en el submundo secreto de Londres, donde todo está en venta. Es la historia del joven Okwe y de la joven Senay, que trabajan en el mismo hotel, un terreno propicio para las actividades ilegales. Ellos apenas se conocen, hasta el día en que Okwe realiza un descubrimiento sorprendente. Tendrán suerte si logran salir vivos...




El lado oscuro del mundo desarrollado

Stephen Frears, uno de los directores británicos más prolíficos, iba para abogado cuando terminó su carrera en Cambridge a principios de los sesenta. Quizás por eso desde el principio la mayoría de sus películas han reflejado los grandes problemas que afectan la convivencia y que suelen estar ligados a cuestiones de raza, clase o género. Muy pronto tocó el tema de la homosexualidad en Mi hermosa lavandería (1985) y en Ábrete de orejas (1987); más tarde, analizó cuestiones de clase en Café irlandés (1993) y en La camioneta (1996). Entremedias, trabajó a destajo en la industria hollywoodiense, dirigiendo películas que sorprenden por su variedad tanto de género como de presupuesto (tomamos por caso Las amistades peligrosas (1988) y Los timadores (1990)). Pero incluso durante su etapa californiana, Frears conseguía hacer trascender sus preocupaciones sociales. Puede que el trabajo cinematográfico de Frears y unos cuantos directores más haya contribuido a que la búsqueda de la tolerancia para alcanzar un mundo más igualitario sea el nuevo leitmotiv incluso en el cine de Hollywood como parece indicar el Oscar otorgado este año a Crah (2005).
     En principio Negocios Ocultos (2002) -pésima traducción, por dierto de su título en inglés Dirty Pretty Things- parece tener bastante en común con Crash. Ubicadas ambas en ciudades contemporáneas emblemáticas -Los Ángeles y Londres- nos proporcionan una visión de las inherentes dificultades de la vida urbana en el primer mundo. Hasta aquí las similitudes, ya que Crash, una película coral en que intervienen muchas de las voces de distinto rango y origen que pueblan esta inmensa ciudad, intenta que al final se integren todas a fuerza de cambios radicales, o, por lo menos, arrepentimientos por comportamientos injustos. Negocios ocultos también despliega una gama de múltiples y variadas voces, pero las utiliza para dibujar el escenario urbano en clave de thriller, diferenciando claramente entre buenos y malos sin dejar hueco en el desenlace para la integración. Frears trata el tema de la multiculturalidad desde una perspectiva poco usual, la de los inmigrantes ilegales que deambulan por el lado oscuro del mundo desarrollado. Al final, su película nos revela el largo camino que nos queda por recorrer hasta alcanzar el sueño de una sociedad justa y nos niega el bálsamo de la risa fácil que nos regala Crash.
     Entre los actores que dan vida a los protagonistas de la película, la mayoría ni blancos ni ingleses, dos de ellos, la francesa Audrey Tatou y el catalán Sergi López, son conocidos para el espectador español por su larga filmografía francesa en que ambos han destacado. El tercero es Chiwetel Ejiofor, hijo de inmigrantes nigerianos nacido en el Reino Unido, quien aparece en la pantalla por primera vez en el papel de Okwe, un ilegal con una "historia africana" en su pasado, pluriempleado y desesperado por mantener un equilibrio físico y moral. Tatou, en el papel de Senay, una ilegal turca que ha huido para no verse obligada a un matrimonio de conveniencia en su tierra natal, se apoyará en Okwe para protegerse contra Juan (López), un inmigrante español con papeles y el director del tétrico hotel donde trabajan. El trabajo impresionante de los tres contribuyó a que se le otorgaran cuatro premios en los prestigiosos British Independent Film Awards de 2003, entre ellos el de la mejor película del año. Como sus actores, esta película tampoco es ni blanca ni inglesa. Frears mismo ha expresado la idea de que Negocios ocultos es una historia universal que trata problemas comunes a cualquier país de nuestro entorno. Precisamente porque no nos es ajena, su visionado se hace imprescindible.


Vickie Olsen