CINE EN LA CASA MUNICIPAL DE CULTURA DE MIRANDA DE EBRO (BURGOS). JUEVES SEÑALADOS, EN SESIONES DE 18:00 y 20:30.
ORGANIZA LA ASOCIACIÓN CULTURAL OTROSOJOS EN COLABORACIÓN CON EL AYUNTAMIENTO DE MIRANDA DE EBRO

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Jueves 15 de Octubre: ALABAMA MONROE

El próximo jueves, 15 de octubre, iniciamos esta nueva temporada de “Cine con Otros Ojos” con Alabama Monroe, de Felix Van Groeningen. Como hasta la fecha, las proyecciones se harán en la Casa Municipal de Cultura, en sesiones de 6 y 8:30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

         Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Diego López González que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

         Un abrazo, y hasta el jueves. Asociación Otrosojos.



SINOPSIS DE LA PELICULA :

Narra la historia de amor entre Elise y Didier. Ella tiene una tienda de tatuajes, él toca el banjo en una banda. Es amor a primera vista, a pesar de sus diferencias. El habla, ella escucha. El es ateo y un ingenuo romántico. Ella tiene una cruz tatuada en el cuello, y los pies en el suelo. Su felicidad se completa con el nacimiento de la pequeña Maybelle. Pero la niña enferma a los seis años.













COMENTARIO :

¿Volverá a cerrarse el circulo?

Una puerta se abre. Un pub abarrotado, ruido de gente charlando... hasta casi podemos notar el olor a whiskey desde la butaca del cine. La cámara se fija en el escenario. Sobre él, cinco tipos, altos, barbudos en su mayoría: botas de cuero, camisas tejanas y un sombrero de cowboy sobre una de las cabezas. Se arremolinan sobre un micrófono, Didier en el centro, banjo en mano. Alabama, pensamos. El sur de los Estados Unidos, cuna del country. Pero no, nada más lejos de la realidad. Estamos en Gante, Bélgica. Por un momento parece que el mundo se detiene y entonces se abre paso su potente voz: "Will the circle be unbroken by and by?" Algo así como "¿Volverá a cerrarse el círculo, tarde o temprano?", la primera estrofa de un popular himno de la religión católica, muchas veces versionado por los grandes de la música, entre ellos Bob Dylan o Johny Cash. Y así, con una cálida melodía "bluegrass" sumerge Felix Van Groningen al espectador en esta maravilla de película que hoy les traemos. Y, de este forma, la banda sonora de una película, que para muchos espectadores podría incluso pasar desapercibida, adquiere en este film un papel vital, tanto como metáfora de lo que estamos viendo, así como hilo conductor e incluso me atrevería a decir como un tímido narrador omnisciente, que nos prepara para lo que vamos a vivir y sentir a lo largo de la película. Una de esas bandas sonoras que girarán una y otra vez en nuestro reproductor durante meses, de las que dejan poso en el mente del espectador.
            Y con la pegadiza melodía todavía rondando en la cabeza, nos preguntamos: ¿qué círculo será ese del que habla la canción? Podría ser el círculo de la vida, que vamos formando a medida que crecemos y maduramos; podría ser un círculo de felicidad, que cerramos cuando adquirimos la felicidad plena y nos sentimos seguros y realizados. En ese caso, habría millones de círculos, uno por cada persona en el mundo, que en el día a día tratamos de mantener, que no se quiebre. Quizás el círculo feliz en el que se encuentra nuestra pareja protagonista, Didier y Elise, pueda describirse en pocas palabras (sobre todo, para no desgranar mucho de la película): amor, pasión, música... y Maybelle. Un circulo de seguridad y confort, donde vivir felices el resto de sus vidas. Pero, queridos espectadores, como bien dice Elise, "la vida no es generosa", y a veces, por circunstancias varias, ese círculo que nos empeñamos en mantener e incluso agrandar, puede llegar a romperse.
            Es ese momento, en el que las cosas se tuercen y parece que el mundo se nos viene encima, el que el director Félix Van Groningen trata de atrapar y mostrarnos en toda su esencia, sin tapujos ni adornos superfluos: cómo puede  reaccionar el ser humano al dolor más duro e intenso; y lo hace con la inestimable colaboración de los dos actores principales, Johan Heldenbergh y Veerle Baetens, que si ya en la película impresionan por su tensión a la hora de rodar las escenas más intensas, en el casting el director llegó a pasar "hasta miedo" por la intensidad de Veerle a la hora de escenificar sentimientos tan intensos como los que la película requiere.
            La película es una adaptación teatral de una obra que el propio actor principal (Johan Heldenbergh) estaba protagonizando y de la que el director, Felix Von Groningen quedó prendado. En seguida se puso a trabajar en la adaptación, algo nada sencillo ya que, como él mismo explica, la obra de teatro tiene mucho texto y en cambio la película debe ser más visual, algo que consigue jugando con objetos y símbolos que el espectador seguirá recordando una vez termine la película.
            Admirable cinta belga que estremece hasta el tuétano, que acongoja hasta la desesperación, que duele hasta lo más hondo del alma. ¿Qué hay más allá de las estrellas? ¿Qué nos aguarda en la muerte, tras la vida indeleble, optimista y jubilosa? ¿Quizás una canción suave que nos diga adiós y acune nuestra lenta e inexorable despedida? ¿Quizás las lágrimas de los que nos precedieron y no nos quieren soltar ni por todo el oro del mundo? Emoción en estado puro...

Diego López González

 

Jueves 5 de Febrero: NEBRASKA

El próximo jueves, 5 de febrero, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura, dentro de la programación “Cine con Otros Ojos”, “Nebraska”, de Alexander Payne, en sesiones de 6 y 8:30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Diego López González que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves. Asociación Otrosojos.


SINOPSIS DE LA PELICULA:

A Woody Grant, un anciano con síntomas de demencia, le comunican por correo que ha ganado un premio. Cree que se ha hecho rico y obliga a su receloso hijo David a emprender un viaje para ir a cobrarlo. Poco a poco, la relación entre ambos, rota durante años por el alcoholismo de Woody, tomará un cariz distinto para sorpresa de la madre y del triunfador hermano de David.













COMENTARIO :

Don Quijote de Nebraska

¿Cuántas veces habremos oído de nuestros padres, tíos, abuelos o alguna amistad aquello de "si es que no se puede llegar a viejo..."? Una frase lapidaria, que resume en apenas diez palabras todos los problemas y achaques que le vienen a uno cuando alcanza la tan temida tercera edad. Porque, salvo honrosas excepciones, el ser humano comienza a adoptar extrañas posturas cuando cumple una determinada edad. Quizás sean tópicos que de tanto repetirlos los asumimos como algo natural y real, pero es un hecho que ciertos adjetivos como "cascarrabias" o "cabezón" (en el sentido figurado, claro) parecen ir asociados irremediablemente al ser humano cuando alcanza la vejez. Nuestro entrañable abuelo de la película de hoy, es un claro exponente de esta teoría que, he de reconocerlo, me he sacado de la chistera para poder presentarles a Woody.
            Podría decirse que Woody no ha sido un ejemplo como padre. Como en muchas otras historias cotidianas, algo en un principio tan inofensivo como un simple líquido, puede tener la terrible facultad de destrozar vidas, sobre todo si ese líquido es alcohol y, más aún, cuando no se maneja con cuidado. Woody ha tenido que vivir con eso toda la vida, pero parece no importarle hasta que, ¡ay amigos!, "la huesuda" se atisba en el horizonte y llega el tiempo de la lamentación y de redimirse a sí mismo, intentando corregir aquello en lo que hemos fallado, seguramente por aquello de "irnos" con la mente en paz. Y Woody ve, o quiere ver, en un premio de esos que huelen a timo desde lejos, que sólo una persona desesperada puede creer que sea cierto, el clavo ardiendo al que agarrarse para enmendar sus errores e intentar ser, aunque sea al final (como dicen, más vale tarde que nunca), la persona que siempre debió ser.
            Se inicia así una bella "road movie" con, me atrevería a decir, tintes quijotescos para poder cobrar el dichoso premio por los paisajes fríos e inmóviles de Nebraska; asunto curioso en el caso de Alexander Payne, el director, que asegura odiar hacer este tipo de películas y que  se sorprende a sí mismo de seguir haciéndolas. Cuando vean el resultado, seguro que nuestros queridos espectadores seguirán animándole a que siga rodando "road movies" tan buenas, donde el humanismo sencillo e íntimo y unos personajes cercanos, fruto del entorno que les rodea, se impone a los fuegos de artificio de otras superproducciones que acaban dejándole a uno frío y distante. Ya lo hizo hace unos años con aquella A propósito de Schmidt  (2002) con un excelente Jack Nicholson, también en un papel de entrañable quisquilloso que emprende un viaje en busca de sus raíces cruzando (¡oh, sí!) el estado de Nebraska tratando de darle algún sentido a su vida. Y es curioso porque a partir de esa película Alexander Payne ha realizado otras tres obras importantes, de distinta temática, pero con algo en común: las tres fueron nominadas a los Oscars como mejor película, tres veces fue nominado a mejor director por ellas, y tres veces se volvió de vacío. Hablo de Entre copas (2004), Los descendientes (2011) y Nebraska (2014). Alzarse con un Oscar a mejor director es algo al alcance de tan sólo algunos genios, y ya el sólo hecho de haber estado tres veces nominado habla de la calidad de Payne como regidor, con más merito en su caso si tenemos en cuenta la magia que es capaz de sacar a una historia corriente con un adusto presupuesto.
            En Nebraska nos encontraremos con una historia común, sencilla, pero contada de tal manera, y con una exquisita fotografía en blanco y negro, que el espectador no necesita nada más para subirse al coche con este "viejo cascarrabias" de Bruce Dern y dejarse llevar por las inhóspitas carreteras de Nebraska. ¡Disfruten del viaje!

 Diego López González

Jueves 29 de Enero: HER

Hola, amigos:
 
El próximo jueves, 29 de enero, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura, dentro de la programación “Cine con Otros Ojos”, “Her”, de Spike Jonze, en sesiones de 6 y 8:30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Diego López que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves. Asociación Otrosojos.




SINOPSIS DE LA PELICULA:

En un futuro cercano, Theodore, un hombre solitario a punto de divorciarse que trabaja en una empresa como escritor de cartas para terceras personas, compra un día un nuevo sistema operativo basado en el modelo de Inteligencia Artificial, diseñado para satisfacer todas las necesidades del usuario. Para su sorpresa, se crea una relación romántica entre él y Samantha, la voz femenina de ese sistema operativo.













COMENTARIO :

El amor no entiende de fronteras

Vivimos en una era asediada por la tecnología. Basta con echar un vistazo a nuestro alrededor y ver la cantidad de aparatos que facilitan nuestra vida diaria. La evolución de unas décadas aquí ha sido brutal, y visionarios de la época como Stanley Kubrick en 2001: Una odisea del espacio (1968) o Robert Zemeckis con su fantástica Regreso al Futuro II (1989) ya intuían parte de este fenómeno. De acuerdo, no tenemos ni ciudades ni estaciones lunares y aún no se ha inventado el patín volador con el que siempre soñé de crio, pero...¿acaso nos esperábamos a estas alturas poseer teléfonos móviles tan "inteligentes" o siquiera que las famosas gafas de Google que nos convertirán a todos en auténticos Terminators (estéticamente hablando, claro) fueran casi una realidad?. No quiero alarmarles, pero sí, yo soy uno de esos que creen a pies juntillas en la teoría conspirativa de que en un futuro  las máquinas someterán al ser humano y heredarán la Tierra. Avances que hace escasos años nos parecían increíbles están a la orden del día y en cuanto la inteligencia artificial empiece a ser una realidad y no un mero proceso experimental... que Dios nos coja confesados. Yo por si acaso ya tengo preparado mi equipo para anunciar el fin del mundo, con su cartel, su campana para llamar la atención y un cono metálico a modo de sombrero, que siempre destaca más y le da a uno un toque de locura apropiado para tamaño evento.
  Ahora bien, en ese intervalo de tiempo, hasta que las máquinas se vuelvan malas malísimas, el ser humano podría interactuar con ellas. Consultar datos e información, conversar y, ¿por qué no?, incluso enamorarse. Dicen que el amor no entiende de fronteras, y en el contexto futurista de una sociedad en la que los seres humanos interactúan con las llamadas I.A (Inteligencia Artificial) con total normalidad, ¿por qué no podría surgir una relación entre ambos? Esta reflexión, que va más allá de lo puramente romántico o anecdótico, nos plantea Spike Jonze, un tipo que se caracteriza por salirse de lo cotidiano a la hora de plantearse un proyecto, cosa que se agradece ante la gran cantidad de películas rutinarias que asoman a nuestras pantallas cada año.
Y la mayor parte de su éxito reside en el guión, no sólo en qué nos va a contar sino cómo va a contárnoslo. Y he aquí la magia de esta película: en  la elección de los espacios donde se desarrolla la trama, en el manejo del tiempo, y sobre todo, en los personajes y los diálogos, porque aunque visual, Her es en su esencia una película basada en el lenguaje. Debemos tener en cuenta que uno de los personajes más destacados en la historia, además de Theodore (Joaquim Phoenix), es su partenaire, Samantha, de la que sólo conocemos su voz. Y aquí, lástima que nosotros nos lo perdamos por la versión doblada, cobra una especial relevancia Scarlett Johansson, que da voz a este sistema operativo, y donde es básico y elocuente su modular de la voz y la sensualidad que emana en cada frase que pronuncia. Por todos estos elementos en su conjunto, esta obra tuvo su reconocimiento en la Gala de los Oscars y de Los Globos de Oro al Mejor Guión Original, uno de los premios más importantes.
  Her es una película de ciencia ficción sí, pero, queridos espectadores, no esperen encontrarse con naves voladoras, ni escenas de acción con batallas, explosiones o humanoides que ocultan tras de sí frías máquinas programadas con el único fin de matar y exterminar. Porque Her es, sobre todo, la bella historia de un amor extraño e ¿imposible? Juzguen ustedes mismos.

Diego López González

Jueves 23 de Octubre: DALLAS BUYERS CLUB

El próximo jueves, 23 de octubreproyectamos en la Casa Municipal de Cultura, dentro de la programación “Cine con Otros Ojos”, “Dallas Buyers Club”, de Jean-Marc Vallée, en sesiones de 6 y 8:30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros. Toda una ocasión para asomarnos a las extraordinarias interpretaciones de Matthew McConaughey y Jared Leto, premiados con los Oscars por sus trabajos como actor principal y de reparto, respectivamente.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Diego López que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Hasta el jueves. Asociación Otrosojos.


SINOPSIS DE LA PELICULA:

Basada en la vida real de Ron Woodroof, un cowboy de rodeo texano, drogadicto y mujeriego, al que en 1986 diagnosticaron SIDA, pronosticándole un mes de vida. Entonces empezó a tomar AZT, el único medicamento disponible en aquella época para luchar contra la enfermedad.


COMENTARIO :

La otra cara del SIDA
Hace ahora veintiún años Jonathan Demme, avalado por su magnífica El Silencio de los corderos (1991), encogía nuestros corazones con un drama conmovedor sobre la historia de Andrew Beckett, un joven y prometedor abogado de Philadelphia que es despedido del prestigioso bufete para el que trabaja cuando sus jefes se enteran de que ha contraído el sida. Tuvo que pasar casi un siglo de cine para que Hollywood reconociera con un Oscar el papel de un homosexual y enfermo de sida, en este caso interpretado por un excelente Tom Hanks, en pleno apogeo de su carrera. Supongo que nuestros espectadores sabrán que me estoy refiriendo a Philadelphia (1993) y todos tendremos ahora en nuestra cabeza aquella pegadiza canción de Bruce Springsteen que ponía la guinda a la película como banda sonora perdurable.
         Veintiún años después, como les decía, otro actor interpretando a un enfermo de sida vuelve a alzarse con la estatuilla dorada como Mejor Actor Principal. Se trata del, bajo mi humilde punto de vista, intérprete más desaprovechado de la reciente historia del cine: Matthew McConaughey. Porque...¿alguien puede explicarme cómo un tío que en los últimos dos años es capaz de llevar a cabo tres interpretaciones magistrales -en MUD (Jeff Nichols, 2012), la exitosa serie de televisión True Detective (2014) y Dallas Buyers Club (Jean-Marc Vallée, 2013)- ha podido pasarse gran parte de su carrera cinematográfica saltando de flor en flor en películas como Cómo perder a un chico en 10 días (Donald Petrie, 2003)Novia por contrato (Tom Dey, 2006) o la inolvidable Los fantasmas de mis ex-novias (Mark Waters, 2009)...de tan dudosa calidad como sus títulos? (ruego a los y las fans del romanticismo "made in Hugh Grant" que sepan disculparme). Bien es sabido que los académicos de Hollywood tienen muy en cuenta lo de la modificación física a la hora de valorar quién merece el Oscar al mejor actor, y no hace falta más que tirar de hemeroteca para así probarlo; pero lo de Matthew McConaughey y su compañero de reparto y oscarizado también como Mejor Actor Secundario, Jared Leto va más allá del simple deterioro físico.  En contadas ocasiones una misma película se ha llevado sendos Oscars por las interpretaciones de sus actores principal y de reparto, lo que ya de por sí es una muestra de la gran calidad interpretativa que van a encontrar nuestros espectadores en la película de hoy.
         Puede parecer que en pleno Siglo XXI, gracias a los avances tecnológicos y en medicina y a acertadas políticas de prevención, el sida ha pasado a ser una enfermedad casi olvidada y posiblemente la gente más joven no tenga ni idea de los devastadores efectos que esta enfermedad tuvo en su tiempo. Nada más lejos de la realidad. Si bien es cierto que el número de enfermos se ha visto reducido, la enfermedad sigue estando ahí y Dallas Buyers Club nos acerca a ella, de un modo distinto, desde la otra cara del sida. Porque aunque la película muestra el sufrimiento del enfermo y las distintas fases de negación, aceptación, lucha y el agarrarse a un clavo ardiendo que cualquier ser humano ante una situación dramática e irrevocable pasa, lo hace casi como de puntillas, sin cebarse en el drama; a Jean-Marc Vallée no le interesa la lágrima fácil, la compasión. Le interesa mostrar por un lado el desconocimiento y los prejuicios que al principio se ceñían sobre los enfermos de sida, una enfermad que se pensaba que atañía únicamente a homosexuales, y el rechazo que estas personas provocaban en una sociedad injusta. Le interesa mostrar por otro lado el dudoso papel del sistema sanitario y de las industrias farmacéuticas en todo este drama, en el que el dinero y el negocio están por encima de las personas. Y le interesa mostrar sobre todo que, con una buena historia, con un grupo de actores comprometidos y con un guión serio y conciso, se puede hacer CINE, sí, con mayúsculas.

Diego López González

Jueves 30 de Enero: SHAME


El próximo jueves, 30 de enero, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Shame” (”Vergüenza”), de Steve McQueen, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Diego López que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves.


SINOPSIS DE LA PELICULA :

Brandon es un apuesto treintañero neoyorquino con serios problemas para controlar y disfrutar de su agitada vida sexual. Obsesionado con el sexo, Brandon se pasa el tiempo viendo páginas pornográficas, contratando prostitutas y manteniendo relaciones esporádicas con solteras de Manhattan. Un día aparece en su apartamento su hermana menor Sissy con la intención de quedarse una temporada.

  

 

 Viaje al infierno



La casualidad, o quizás el destino, ha querido que desde Con Otros Ojos estrenemos Shame (Steve McQueen, 2011) cuando la sociedad cinéfila vive convulsa el estreno de Nymphomaniac, la esperadísima, por polémica, nueva obra del amado y odiado a partes iguales director danés Lars Von Trier. Aquí ya nos atrevimos con dos de sus más laureadas obras: Dogville (2003) y Melancolía (2011). Seguro que, para lo bueno o para lo malo, no dejaron indiferente a nadie, como posiblemente ocurra con la cinta de Steve McQueen que hoy presentamos. Es su segunda gran producción tras Hunger (2008), aunque, al vislumbrar la cinta, podríamos afirmar que lleva toda una vida dirigiendo, bien por el empleo de distintas técnicas para transmitirnos lo que siente su personaje, por los maravillosos planos secuencia, la excelente elección de la música o su forma de jugar con el montaje en varias escenas de forma absolutamente brillante. Este año parece dar el gran salto y se postula como uno de los claros favoritos para los Oscars por 12 años de esclavitud (no se la pierdan si tienen oportunidad).


     La comparación con Nymphomaniac viene suscitada porque ambas cintas giran en torno a un claro eje común: el sexo. Presumimos de ser un país liberal, que ha evolucionado mucho y ha roto muchas barreras sociales y culturales a lo largo de su historia, pero en lo relacionado con el sexo nos seguimos llevando las manos a la cabeza cuando alguna película aborda este tema "tabú" sin tapujos, con naturalidad. Shame va más allá del puro sexo. Sería injusto denostar un film de semejante magnitud aludiendo a lo explícito de algunas de sus escenas o acercarnos a ella por el morbo que pueda suscitar. Es obvio que en una película basada en la vida de un adicto al sexo, escenas "subidas de tono", por decirlo eufemísticamente, como las meigas, "haberlas haylas", y que seguramente muchas de ellas incomoden al espectador o le hagan desviar la mirada brevemente para pasar el apuro. Pero créanme cuando les digo que el sexo es sólo la superficie, la excusa para indagar y explorar los confines de la mente humana.

    Michael Fassbender, merecidísima Copa Volpi al Mejor Actor en el Festival de Venecia 2011, se descubre como uno de los grandes intérpretes del momento dando vida a Brandon, un atractivo neoyorquino cuyo único pecado y tormento es su agitada vida sexual. Esto que puede parecer una contradicción (agitada vida sexual y tormento) es la dolorosa realidad para quien vive el sexo como una adicción. Una adicción, por muy placentera que pueda parecer o resultar, puede convertirse en un arma de doble filo, algo dañino y destructivo. Brandon parece tenerlo todo bajo control, una vida ordenada y exitosa, hasta que la visita inesperada de Sissi (notable actuación también de Carey Mulligan), inestable, confundida y muy sola, le perturba hasta el punto de hacerle sentir incómodo con su vida, iniciando un viaje de ida hacia los infiernos.

    Los espectadores que superando los tabús que nos hemos ido imponiendo, o nos han sido impuestos, se han acercado a disfrutar con nosotros de Shame espero que se dejen llevar y sean capaces de meterse dentro de ese personaje atormentado; sólo así seremos capaces de apreciar y comprender esta bella, en su dureza y crudeza, película, dejando a un lado esa maldita vergüenza.

Diego López