CINE EN LA CASA MUNICIPAL DE CULTURA DE MIRANDA DE EBRO (BURGOS). JUEVES SEÑALADOS, EN SESIONES DE 18:00 y 20:30.
ORGANIZA LA ASOCIACIÓN CULTURAL OTROSOJOS EN COLABORACIÓN CON EL AYUNTAMIENTO DE MIRANDA DE EBRO

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Jueves 19 de Febrero: BLACKTHORN, SIN DESTINO



El próximo jueves, 19 de febrero, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura, dentro de la programación “Cine con Otros Ojos”, “Blackthorn. Sin destino”, de Mateo Gil, en sesiones de 6 y 8:30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel Masero Ortega que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves




SINOPSIS DE LA PELICULA:

Tras su huida de los Estados Unidos, el legendario forajido Butch Cassidy y su amigo Sundance Kid murieron en Bolivia en 1908, en un tiroteo. Esto es lo que dice la versión oficial. Este filme, en cambio, nos muestra que, después de vivir escondido durante veinte años, lo que Cassidy deseaba era volver a su país. Sin embargo, cuando conoce a un joven ingeniero español que acaba de robar una mina que pertenece al empresario más importante de Bolivia, cambia sus planes.















COMENTARIO :

Un Western de “Matthew Hill”

Si el bueno de Mateo Gil, director y guionista nacido en Las Palmas de Gran Canaria, hubiese intercambiado en los títulos de crédito su castizo nombre por su correspondiente seudónimo americano, nadie dudaría de la nacionalidad de esta película. Americana de cabo a rabo. Pero no. Es un western escrito por españoles, rodado por españoles, que para colmo transcurre en Sudamérica, lejos de las típicas localizaciones del viejo Oeste que se ven en las clásicas películas Americanas. Pero aún así es un Western. Un gran Western. 
Y es que hubo un tiempo en el que en este país se producían películas de vaqueros a cascoporro. En los desiertos de Almería a mediados de los sesenta se rodaron infinidad de ellas. Todas con una estética muy parecida en la que predominaban los personajes violentos, rudos -tirando a sucios-. Los llamados Spaghetti Western. Blackthorn: Sin Destino, se aproxima más a las películas estadounidenses de los años 50, en las que los dilemas morales de los personajes eran más protagonistas que las balas.
Mateo Gil, doce años después de su ópera prima Nadie conoce a Nadie (1999), vuelve a ponerse detrás de la cámara para contarnos la historia de uno de los forajidos más legendarios del Oeste Americano: Butch Cassidy. El punto de partida es claro. ¿Y si todo lo que nos contaron sobre la muerte de Cassidy no es cierto? ¿Y si no murió en 1908 –como muchos sostienen- junto a su compañero Sundance Kid en una emboscada del ejército boliviano? Y no sólo lo piensan Mateo y el guionista Miguel Barros. En el Año 1996, un grupo de historiadores comprobaron que el ADN de los cuerpos de Butch y Sundance no coincidía con el de ninguno de sus parientes vivos. Y muchos son los testimonios de gente que aseguraban haber visto a Cassidy en Estados Unidos años después de su “muerte”.
Pues partiendo de un escenario quizá no tan ficticio, la película nos cuenta la vida de un Butch Cassidy que tras años escondido en Bolivia decide poner rumbo a su hogar. En ese camino se verá obligado a compartir viaje con un joven ingeniero español que huye tras robar a un gran empresario. Dos personajes contrapuestos. Dos bandidos diferentes. Se temen y se necesitan.
Sam Shepard, al que ya vimos en Con Otros Ojos en Llamando a las puertas del cielo, otro Western rodado desde el punto de vista de un europeo, se ve en la difícil tarea de hacer olvidar la icónica interpretación de Butch Cassidy que todos recordamos: la de Paul Newman en Dos hombres y un destino (1969), la película de George Roy Hill (Que no Gil). Y no sale mal parado (que no es poco). Eduardo Noriega aguanta el pulso con Sam Shepard de una forma brillante, y Stephen Rea y Magaly Solier, completan un reparto de lujo para una producción de esta envergadura.
Una muy buena película que tiene todo lo que, en mi opinión, un buen Western debe tener: acción, aventura, ritmo, lucha de moralidades y paisajes tan hermosos que se conviertan en protagonistas del propio film. ¡Bravo, Mateo!

Miguel Masero Ortega

Jueves 11 de Diciembre: SOUL KITCHEN


El próximo jueves, 11 de diciembre, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura, dentro de la programación “Cine con Otros Ojos”, “Soul Kitchen”, de Fatih Akin, en sesiones de 6 y 8:30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel Masero Ortega que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves.



SINOPSIS DE LA PELICULA:

Zinos, un griego dueño de un restaurante en Hamburgo, vive momentos críticos: su novia Nadine se ha ido a trabajar a Shanghai, su revolucionario cocinero está espantando a sus clientes y, para colmo, su disparatado hermano Illias acaba de salir de la carcel. Por si esto fuera poco, Zinos debe enfrentarse a los especuladores inmobiliarios que pretenden derribar su local para construir viviendas.













COMENTARIO :



Sal, Pimienta y una pizca de Alma

¿Han caído alguna vez en la cuenta de que la duración media de una película cómica ronda los noventa minutos, mientras que los dramas suelen sobrepasar de largo las tres horas y cuarto? (Nota del Autor: dato no comprobado). Roto el hielo, sobra que me presente como un admirador del cine de comedia. Y la película que veremos a continuación, bebe de la mejor. De la clásica: la que se basa en el ritmo y los diálogos.


Fatih Akin, director alemán de ascendencia turca y con una exitosa filmografía a sus espaldas a pesar de contar con tan solo 41 años, es un gran creador de personajes caóticos y excesivos. Como él mismo comentaba en una entrevista “Siempre me interesaron los outsiders, aquellos que están fuera del camino habitual. Las prostitutas, los homosexuales, los negros, los indígenas, los parados, los borrachos, los noctámbulos, los sin techo, los sin papeles, los sin nada, todos esos seres que están siempre ahí, al lado de uno, ¿no?". Lo son los protagonistas de algunos de sus anteriores dramas (pero dramas de los buenos, de los que apenas sobrepasan las dos horas) como Contra la Pared (Ganadora del Oso de Berlín en 2004) y Al otro lado (Mejor guión en el Festival de Cannes de 2007) y que afortunadamente tuvimos el placer de proyectar en anteriores programaciones de cine con otros ojos. En Soul Kitchen (Premio especial del jurado en la edición del 2009 del Festival de Venecia), rodea a estos mismos personajes con un halo de comedia muy lograda, que nos hace sonreír ante circunstancias que, permítanme la expresión, no tienen ni puñetera gracia.

¿Y qué sería una comedia sin ritmo? (¿Tal vez una mala comedia?). Fatih Akin se encarga de que la acción perdure durante todo el metraje. Un viaje hacia el final de la película que viviremos con una sonrisa en la boca, gracias al cúmulo de catástrofes y malas decisiones de sus personajes (interpretados entre otros por Adam Bousdoukos -protagonista y co-guionista del film-, Birol Ünel -protagonista de Contra la Pared- y Moritz Bleibtreu -que protagonizó las primeras películas de Fatih Akin, En Julio (2000) y Solino (2002)-). Y todo ello aderezado con una espectacular banda sonora. Una cuidada selección de grandes piezas del Funk, del Soul y del Boogaloo, junto a algún tema con tintes turcos o griegos (mi ignorancia musical respecto a estos países es notoria), que pondrán a más de uno en serias dificultades para mantener la compostura en la butaca y no subir al escenario a echarse un bailecito. Y si no, al tiempo.

Fatih Akin con su última película The Cut -aún sin fecha de estreno en España-, acaba de cerrar su trilogía sobre el amor y la muerte (que completan las ya mencionadas Contra la Pared y Al Otro Lado). Esperemos que la incursión en la comedia con la película que presentamos no haya sido un simple flirteo, porque da gusto ver comedias hechas por buenos directores.

Miguel Masero Ortega

Jueves 17 de Octubre: LA PARTE DE LOS ÁNGELES

Hola, amigos :

El próximo jueves, 17 de octubre, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “La parte de los ángeles”, de Ken Loach, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel Masero Ortega que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves.



Dirección: Ken Loach
Guión: Paul Laverty
Interpretes: Paul Brannigan, John Henshaw, Gary Maitland, William Ruane, Jasmin Riggins

Reino Unido, Francia, Bélgica, Italia , 2012 - 101 min.
Mayores de 12 años





SINOPSIS

En Glasgow, cuando el joven Robbie va a la maternidad a ver a su chica, Leonie, y coge en brazos a su hijo recién nacido, Luke, jura que éste no tendrá que llevar la vida que él ha llevado, llena de dificultades y atrapada por los delitos que cometió en el pasado.
En los servicios a la comunidad, Robbie conoce a Rhino, Albert y Mo, para los cuales, al igual que en su caso, el trabajo es poco más que un sueño lejano. Henri, su educador, les iniciará en secreto... en el arte del whisky.



Una merecida segunda oportunidad

Hubo un tiempo en el que el retrato de la sociedad inglesa que nos mostraba el director de cine Ken Loach -en los últimos quince años, en estrecha colaboración con su guionista de cabecera, el escocés Paul Laverty-, a mucha gente le resultaba lejano, exagerado o poco verosímil. Después de más de cinco años de asfixiante crisis mundial, los telediarios de nuestro país podrían realizarse sin problemas con cortes y escenas tomadas de gran parte de sus películas. Por suerte, y para no ahondar en la herida, el director británico ha elegido en su última película de ficción, (hace escasamente un mes que se estrenó en España su  documental de postguerra “El espíritu del 45”) la comedia negra para contarnos una historia sobre adolescentes en riesgo de quedar excluidos de la sociedad. Un grupo de jóvenes escoceses juzgados por separado por un pasado oscuro repleto de robos, peleas y drogas (entre los que destaca Robbie por su violencia desproporcionada), que son “premiados” con una segunda oportunidad en la vida en forma de prestación de servicios sociales a la comunidad, y que contarán con la impagable ayuda de Harry, su educador, que dedicará su tiempo libre a intentar reconducir las vidas de éste entrañable grupo.

    Muchas son las características que se vienen repitiendo a lo largo de los años en la filmografía de Ken Loach, y que por supuesto son claramente visibles en La Parte de los Ángeles (ganadora del Premio Especial del Jurado del Festival de Cannes del año 2012): el ya mencionado retrato social protagonizado por la clase trabajadora (lo que suele ser aprovechado por sus detractores para criticar su previsible posicionamiento político), una fotografía inconfundible –sobria, sin alardes-, o la credibilidad pasmosa que ofrecen sus personajes gracias al acierto de elegir actores no profesionales, personas de la calle que se interpretan a sí mismos. Tal es el caso de Paul Brannigan (Robbie), quien pasó gran parte de su juventud en medio de la violencia de pandillas e incluso vivió un tiempo en detención de menores. El otro gran protagonista es John Henshaw (Harry), quien ya trabajó anteriormente con el director británico en Buscando a Eric (proyectada en el ciclo de Cine con Otros Ojos de hace tres temporadas).

    Tenemos ante nosotros la suerte de disfrutar de una comedia de apariencia amable, de relato casi predecible, pero con la marca de la casa del tándem Loach-Laverty, que no esconde la crítica a una sociedad preocupada en aparentar y que debería creer más en las segundas oportunidades. Una celebración de la amistad, del compañerismo, del poder de la unión.

Miguel Masero Ortega


 

Jueves 7 de Marzo: LOS IDUS DE MARZO

El próximo jueves, 7 de marzo, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Los idus de marzo”, de George Clooney, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.
 

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel Masero Ortega que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.
 

Un abrazo, y hasta el jueves




Dirección: George Clooney
Guión: George Clooney, Grant Heslov y Beau Willimon
Interpretes: Ryan Gosling, George Clooney, Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti  

Estados Unidos, 2011 - 101 min. 
Mayores de 12 años






SINOPSIS

Stephen Meyers es un joven idealista que se ha forjado una carrera de éxito como secretario de prensa. Es una pieza clave dentro del equipo de la campaña a la presidencia del Gobernador Mike Morris y un ferviente admirador de su figura política. En las primarias de Ohio, el director de campaña del oponente del Gobernador Morris cita a Meyers para hablar con él.



 Los límites de la ambición 

Quizá usted sea de los que sienten un incontrolable amor por los políticos; tal vez uno de los que agitan banderas en los mítines y aplauden a rabiar sus consignas y monsergas; de los que aguantan estoicamente los codazos y empujones para ganarse el beso entusiasta del político de turno. O igual, y sin llegar a esos extremos, usted es de los que a día de hoy aún mantiene la pequeña ilusión de que la clase política sea capaz de ponerse a trabajar para sacarnos adelante. Si por el contrario usted es Humano, enhorabuena: ésta es su película.
    George Clooney, el afamado actor y proclamado por derecho propio guapo de Hollywood de las últimas décadas, dirige, produce, escribe e interpreta Los idus de marzo, una película a caballo entre el cine político y el thriller. Como director, esta es ya su cuarta película (anteriormente dirigió Confesiones de una mente peligrosa (2002), Buenas noches y buena suerte (2005) –que ya proyectamos en Cine con Otros Ojos en junio del 2007- y Ella es el partido (2008)), y nos demuestra que, al igual que en su faceta de actor, tiene buen ojo a la hora de escoger historias.
    La proyección de esta película no podría ser más oportuna. El guión, adaptado de una obra teatral del Off-Broadway neoyorquino, en el que Clooney vuelve a colaborar junto a Grant Heslov (con el que ya escribiera Buenas noches y buena suerte; ambos guiones candidatos al Premio Oscar), es un retrato de los entresijos de la vida política, de la hipocresía moral de algunos, capaces de llegar a límites ofensivos para llegar a lo más alto. Y además George tiene la gran destreza de no rozar la caricatura, lo que ciertamente restaría credibilidad a los personajes. A pesar de no basarse en hechos reales, las informaciones que abarrotan las portadas de los periódicos en los últimos años confirman que la realidad no debe andar demasiado lejos de lo que aquí se relata.
    La película está llena de dardos en forma de diálogos de una profundidad brutal. Para que sean certeros, se necesitan unas actuaciones de lujo. Y Clooney, que se guarda el papel principal –que no protagonista- ha convencido a varios de los mejores intérpretes de la actualidad para involucrarse en la película: Marisa Tomei, Evan Rachel Wood, Jeffrey Wright…. Pero sobre todo me centraré en tres: Ryan Gosling -este sí, protagonista-, sin duda entre los más brillantes de la nueva generación de actores de Hollywood, que encarna al joven asesor de la campaña del Gobernador Mike Morris (Clooney); y Philip Seymour Hoffman y Paul Giamatti –fantásticos como siempre-, que interpretan a los directores de campaña de los dos candidatos demócratas.

    No quiero olvidarme del cartel que promociona la película porque es espléndido. Esa recreación del joven idealista Stephen Meyers sujetando una revista en la que aparece el gobernador Morris, en la que uno no sabe distinguir donde empieza Gosling y donde Clooney. Como cuando algunos son incapaces de distinguir donde acaba la ambición y empieza la codicia.


Miguel Masero Ortega







 

Jueves 13 de Diciembre: MELANCOLÍA


El próximo jueves, 13 de diciembre, concluimos la programación de este trimestre proyectando en la Casa Municipal de Cultura “Melancolía”, de Lars von Trier, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel Masero Ortega que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves.




Dirección: Lars Von Trier
Guión: Lars Von Trier
Interpretes:   Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Kiefer Sutherland, Charlotte Rampling

Dinamarca, 2011 - 139 min. 
Mayores de 7 años








SINOPSIS 

Justine y Michael dan una suntuosa fiesta para celebrar su boda en casa de la hermana de la novia y de su marido. Mientras tanto, el planeta Melancolía avanza hacia la Tierra...






Lars, querido amigo: me ha conquistado

Nunca he sido un gran admirador del cine de Lars von Trier. Y no porque me caiga antipático el hombre o no me gusten sus películas; simplemente porque no las he visto. Y sé que roza el delito pertenecer a esta asociación y no haber visto Dogville, Bailar en la oscuridad o Los idiotas (todas ellas incluidas en las proyecciones que organiza esta asociación, lo que más que rozar el delito parece provocación). He de reconocer que el movimiento Dogma 95 -del que Trier junto a Thomas Vinterberg es creador- no me apasiona. Será por los mareos que me provocan los movimientos de la cámara al hombro, o esa iluminación de telenovela de bajo presupuesto, o qué se yo, pero siempre he sido un poco reticente a este cine.
   Pues bien. Con estos antecedentes, una tarde decidí poner fin a esta desconfianza y me dirigí al cine para ver Melancolía, la última del director danés; y en versión original (¡toma ya!) para ponerlo más fácil. Yo, que no estaba muy convencido de que el bueno de Lars me fuera a convencer, me compré un combo grande de palomitas, por si acaso; que si no te gusta la película, pues oye, al menos ya has merendado. Pues eso, que entro a la sala y me busco acomodo entre los 5 cinéfilos gafapastas que poblábamos la sala (observen que con el uso de la primera persona del plural, me incluyo). Mi expectación por la película en una escala del 1 al 10, era de un 4 como mucho. En éstas comienza la película, y mientras me acurruco en la butaca recibo uno de los mayores impactos visuales que he vivido en mi vida. Un prólogo de 10 minutos de unas imágenes en cámara súper-lenta de una belleza extrema, acompañados con el épico preludio de la ópera de Richard Wagner “Tristán e Isolda”. Y ya sólo recuerdo salir del cine con la mirada perdida (tras otros diez minutos finales impactantes, por cierto), y tirar el combo de palomitas intacto.
     Esa sensación de estar pegado al respaldo de la butaca, ojiplático perdido, ante una historia de la que no sabías nada de antemano, es uno de los momentos mágicos que a veces nos regala el cine. Y para conseguir que a todos ustedes les ocurra lo mismo, me he prometido no contarles mucho de la película (de ahí la anécdota, que quizá a alguno de ustedes les resulte insulsa, pero que, oigan, a mi me ha servido para rellenar el folio de una forma bastante aparente)
    Podría hablar sobre muchos de los temas que trata la película. Enfermedades mentales como la depresión, la manera con la que cada persona las afronta (ya sea viviéndolas en sus propias carnes, como les ha pasado en la vida real al propio Lars von Trier o a Kirsten Dunst, o compartiendo vida con gente que las padece), las formas de enfrentarse a una muerte anunciada, el eterno debate entre ciencia y religión... O incluso podría hablar de cómo con una misma idea el cine de Hollywood es capaz de crear una aberración envuelta en explosiones y tontas historias de amor, y por el contrario el director danés ha creado esta maravilla. Pero les recuerdo que me he prometido no contarles más.
    Tan sólo que las interpretaciones son de lo mejor de la película. Kirsten Dunst recibió en el festival de Cannes el premio a la mejor actriz. Fue también en Cannes, con la película Volver de Pedro Almodóvar cuando este premio recayó en todo el elenco femenino. Pues yo hubiera hecho lo mismo con Melancolía (y que me disculpen Kiefer Sutherland y John Hurt por dejarles fuera), porque Charlotte Gainsbourg está al nivel de la Dunst -si no lo supera-, y Charlotte Rampling, en un papel menor eso sí, también raya a gran altura.

Miguel Masero Ortega


 

 
 

Jueves 21 de junio: NADIE SABE NADA DE GATOS PERSAS (V.O.S.)

El próximo jueves, 21 de junio, concluimos la actual temporada de “Cine con Otros Ojos” con la proyección en la Casa Municipal de Cultura, en versión original subtitulada, de “Nadie sabe nada de gatos persas”, del director iraní Bahman Ghobadi. Como de costumbre, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel Masero Ortega que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves.




Dirección: Bahman Ghobadi
Guión: Bahman Ghobadi, Roxana Saberi y Hosein M. Abkenar
Interpretes: Hamed Behdad, Ashkan Koshanejad, Negar Shaghaghi


Irán, 2009 - 106 min.
Mayores de 7 años






SINOPSIS

Dos jóvenes músicos -un hombre y una mujer- que acaban de salir de la cárcel deciden formar un grupo musical. Juntos, exploran el submundo del Teherán contemporáneo en busca de otros intérpretes. Cuando las autoridades les prohíben cantar en Irán, planean escapar de su existencia clandestina y sueñan con actuar en Europa, pero, sin dinero y sin pasaportes, no será fácil...





“Si cantamos enterrados el sonido no pasa del techo”






Bahman Ghobadi se forjó, con sus películas Las tortugas también vuelan y Media Luna (galardonadas con la Concha de Oro en el festival de Cine de San Sebastián en sus ediciones de 2001 y 2006 respectivamente, y ambas proyectadas en la pantalla de “Cine con Otros Ojos”), una merecida reputación gracias a sus historias de importante calado dramático, regalando al acomodado público de occidente esas dosis de miseria, dolor y exotismo cultural que año tras año buscamos en el cine de oriente medio y que hace arrasar particularmente al iraní en los festivales de medio mundo.
Quizá cansado de mostrar esa cruda realidad rural de sus compatriotas, en su última película, Nadie sabe nada de gatos persas, se adentra en uno de los problemas sordos de la Teherán actual: la incesante censura del gobierno de Mahmud Ahmadineyad y la fuerte presión de los fundamentalistas religiosos ante la música y los sonidos “impuros” de occidente. Una represión a las expresiones artísticas que emitan ese impertinente tufillo a aperturismo. Una persecución que lleva a muchos jóvenes a pasar por la cárcel, pero que no les impide seguir formando miles de grupos musicales. Oleadas de jóvenes que luchan desde el subsuelo, desde la clandestinidad, desde la oscuridad de los garajes y azoteas de una ciudad que late con fuerza a pesar de las dificultades. A través de este docudrama (todos los personajes de la película -exceptuando a Nader, el incansable representante musical de los protagonistas Ashkan y Negar- son reales y se interpretan a ellos mismos), el aclamado director nos acompaña en un paseo por la música actual iraní; por un mundo repleto de trabas en forma de permisos, autorizaciones y leyes absurdas, de la que obviamente tampoco se escapa el cine. La mayor parte de la filmografía de Bahman Ghobadi, premiada en medio mundo, no ha sido estrenada en las salas de Irán. Sólo puede verse a través de copias piratas distribuidas por el propio director. Nadie sabe nada de gatos persas (ganadora del Premio Especial del Jurado en la sección “Una cierta mirada” del Festival de Cannes 2009) fue rodada de manera clandestina, en apenas tres semanas, cámara en mano, sin licencias de ningún tipo. Por supuesto, no estrenada en Irán y con un Bahman obligado al exilio si quiere volver a hacer cine.
Un formato casi documental (quizá la parte de ficción, sobre todo el final, reste un poco de credibilidad a la historia), plagado de videoclips musicales, de denuncia, pero sobre todo de esperanza. La esperanza de ver a una importante y creciente cantidad de jóvenes luchando por algo que no debería ser discutido: la libertad artística. Como muy bien explica uno de los músicos en la película, “hemos subido aquí para poder gritar, para despertar a la ciudad, a todos estos edificios, a las calles. Si cantamos enterrados el sonido no pasa del techo”.


Miguel Masero Ortega








Jueves 23 de Febrero: UN CUENTO CHINO

El próximo jueves, 23 de febrero, reiniciamos la programación de “Cine Con Otros Ojos” con “Un cuento chino”, entrañable parábola dirigida por el argentino Sebastián Borensztein y protagonizada por Ricardo Darín y Huang Sheng Huang. Como siempre, en la Casa de Cultura, a las 6 y a las 8´30 de la tarde, con la localidad a 3,50 euros.





Os remitimos su sinopsis, facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel Masero Ortega que editamos como ficha y una reproducción del cartel.

Un abrazo, ¡y hasta el jueves!.

Asociación Otrosojos




Jueves 23 de Febrero
UN CUENTO CHINO

Dirección: Sebastián Borensztein
Guión: Sebastián Borensztein
Interpretes:Ricardo Darín, Huang Sheng Huang, Muriel Santa Ana

Argentina, 2011 - 93 min.
Todos los públicos








 SINOPSIS

Roberto, un maniático ferretero, coleccionista de historias curiosas que recorta de los periódicos, sin darse cuenta acabará formando parte de una de ellas, cuando un joven chino, Jun, llega a su vida de repente, desde la puerta trasera de un taxi.



Sí, es un cuento; pero no tan Chino


Proclamar que Ricardo Darín es uno de los mejores actores en habla hispana no es una declaración arriesgada. Es una reflexión respaldada por multitud de premios, la bendición de la crítica y del público, y –quizá lo que es más importante- por el legado de unas interpretaciones magistrales. Lo son, cómo no, la del adorable hijo, padre y amante en El Hijo de la Novia o la del eterno enamorado de El Secreto de sus ojos. También la del insensible timador de Nueve Reinas o la del desorientado escritor en El Mismo amor la misma lluvia (estas dos últimas proyectadas en las programaciones de “Cine Con otros ojos” y “Cine a la Carta””, respectivamente). No faltará el que diga –o en este caso maldiga- que mucha parte de ese mérito recae en la calidad de los personajes y no en la interpretación de Darín. Pues bien; en respuesta a estas posibles críticas, Darín en Un Cuento Chino no duda en dejar colgado su ajustado atuendo de galán y yerno perfecto para embutirse en el traje oscuro y recto de un dependiente de ferretería solitario y huraño. Un personaje que parece ubicado en una época distinta a la de sus coetáneos, que huye de las relaciones personales y cuya única satisfacción en la vida consiste en reírse de las curiosas desgracias ajenas que aparecen diariamente en las noticias de los periódicos y que recorta y colecciona con asombrosa meticulosidad. Un hombre prácticamente inexpresivo, gris y lacónico, riguroso y obsesivo, ante el que sólo una chica -la interpretada por la bella Muriel Santa Ana- es capaz de descubrir las bondades que encierra esa impenetrable fachada.
    
Sebastián Borensztein, director y guionista de escaso curriculum en el mundo del cine (ésta es su tercera película, tras la comedia La Suerte está echada y el thriller de producción mexicana Sin Memoria) pero de enorme éxito como creador de Series en la televisión argentina, inventa una fábula que comienza (espectacularmente) con una historia verídica, pero que parece realmente increíble. De ahí el acertado título de la película: Un Cuento Chino. Sebastián, a través de un esforzado trabajo de guión, consigue que el espectador preste su atención en este original relato costumbrista, en este tira y afloja entre dos culturas, en esta convivencia forzada entre una extraña pareja formada por un argentino que no habla una palabra de chino y un chino que no habla una gota de castellano. Para ello, como comentaba al principio, se apoya en unas geniales interpretaciones -incluyendo además de las de los anteriormente mencionados Ricardo Darín y Muriel Santa Ana, la del chino Huang Sheng Huang- que ponen la pizca de humor necesaria a una historia en la que, sobre todo, se acentúa la importancia del azar y los problemas de comunicación de la sociedad actual.
Otra joya del cine Argentino. Y van unas cuantas.

Miguel Masero Ortega