CINE EN LA CASA MUNICIPAL DE CULTURA DE MIRANDA DE EBRO (BURGOS). JUEVES SEÑALADOS, EN SESIONES DE 18:00 y 20:30.
ORGANIZA LA ASOCIACIÓN CULTURAL OTROSOJOS EN COLABORACIÓN CON EL AYUNTAMIENTO DE MIRANDA DE EBRO

Jueves 25 de Marzo: DESPEDIDAS (V.O.S.)


El próximo jueves, 25 de marzo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura, en versión original subtitulada, “Despedidas”, de Yojiro Takita, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Pablo Fernández Alonso que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves. Asociación Otrosojos.



Dirección:     Yojiro Takita
Guión:          Kundo Koyama
Intérpretes:  Masahiro Motoki, Tsutomu Yamazaki

Japón, 2008 - 135 min.






SINOPSIS

Daigo Kobayashi, antiguo violoncelista de una orquesta que se acaba de disolver, acaba vagando por las calles sin trabajo y sin demasiada esperanza. Por ello decide regresar a su ciudad natal en compañía de su esposa. Allí consigue un empleo como enterrador: limpia los cuerpos, los coloca en su ataúd y los envía al otro mundo de la mejor forma posible. Aunque su mujer y sus vecinos contemplan con desagrado su trabajo, Daigo descubrirá en este ritual de muerte la chispa vital que le faltaba a su propia vida.




Nokan, preparación

La verdad es que es una suerte que las comunicaciones hayan avanzado tanto, que estén tan al alcance de nuestra mano. En otros tiempos, y a mis 27 años recién cumplidos eso es una nimiedad, era impensable que con un solo clic tuviéramos casi toda la información que necesitamos. Supongo que las búsquedas son más superficiales, pero también te ofrece la posibilidad de profundizar y ser más selectivo a la hora de elegir.
    Me encanta el cine Oriental, me parece una cultura que descubrir, extraña pero fascinante. El director de la película que he elegido cuenta con media docena de trabajos de los que sólo uno (La espada del samurai), aparte del que os presento, ha destacado.
    La que nos ocupa (Despedidas), es una película de la que fui consciente a través de Internet. El año pasado, encontré por casualidad en una página que iban a traerla a Vitoria, y que se había llevado casi todos los premios que se pueden ofrecer al cine en su país, así que me aventuré a verla.
    Es una obra entrañable, una historia que tiene mucho que ver con los sueños rotos y las nuevas oportunidades que brinda la vida. De cómo las personas se equivocan y como son capaces de suplir figuras que hemos echado de menos toda la vida.
    La cultura japonesa es muy diferente a la nuestra. Tienen un profundo respeto por la muerte y los mayores, lo perciben de una manera completamente distinta a la occidental. La muerte es una entrada; no supone el final, sino dejar el presente y encaminarse a la siguiente etapa. Cuando alguien deja este mundo lo único que piden sus familiares a cambio al destino (o a su dios, dependiendo de sus creencias) es la posibilidad de decirle adiós. Dar la despedida que se merece para dejarle marchar en paz. Hace varios años las familias se encargaban de embalsamar a los fallecidos en Japón hasta que las funerarias se hicieron eco del negocio y lo subcontrataron a través de empresas.
    Esta vez con la Versión Original Subtitulada vamos a ganar varias cosas que la doblada no nos regala. En nuestra cultura es de mala educación hacer ruido a la hora de comer; os sorprenderá que en varios momentos los protagonistas sorben, mastican de unas formas que nos chocan y para nosotros están contempladas como desagradables. Allí no; lo contrario sí que lo es. También me parece fundamental para llegar a vivir plenamente el cine Oriental, para entender y apreciar el énfasis y el carácter que cada persona presenta, que sus voces permanezcan intactas. En el doblaje, resulta extraño el castellano, sobre todo la entonación, ligada a los gestos y movimientos de los personajes
    El montaje y la música son piezas claves en el engranaje de Despedidas. Se utilizan diferentes planos otorgando diversas perspectivas, siempre acompañados de unos sonidos provenientes de instrumentos de cuerda. Esta música es la causante de dar énfasis tanto a los momentos cómicos como a los dramáticos ensalzando al chelo como el maestro de ceremonias.
    Creo que es una obra muy completa, que puede gustar a todos, con una elegancia y sensibilidad envidiables, con personajes entrañables de una complejidad que puede pasar inadvertida con facilidad y que os invito a que descubráis.
    Espero que os guste.

Pablo Fernández Alonso


  

Jueves 11 de Marzo: IL DIVO


El próximo jueves, 11 de marzo,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “il Divo”, de Paolo Sorrentino, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Raquel Sáenz de Buruaga que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves. Asociación Otrosojos.

 
Dirección:      Paolo Sorrentino
Guión:          Paolo Sorrentino
Intérpretes: Toni Servillo, Anna Bonaiuto, Piera Degli Esposti

Italia, 2008 - 120 min.
Mayores de 13 años




SINOPSIS

En Roma, al amanecer, cuando todo el mundo duerme, un hombre está despierto. Ese hombre es Giulio Andreotti. Está despierto porque tiene que trabajar, escribir libros, moverse en los círculos de moda, y por último, aunque no menos importante, rezar. Tranquilo, astuto e inescrutable, hace más de cuarenta años que Andreotti es sinónimo de poder en Italia. A principios de los años noventa, este hombre impasible pero sugerente, ambiguo pero tranquilizador, está preparado para asumir su séptimo mandato de Primer Ministro sin arrogancia y sin humildad.




¿Es casualidad?


Quienes por edad y memoria o por cultura sobre la reciente historia política italiana conozcan los acontecimientos en torno a los que discurre Il Divo extraerán, posiblemente, muchos matices de esta original película. El resto de los espectadores deberemos esforzarnos un poco más (sólo un poco) para retener al principio la identidad de los personajes y su relación con la trama. Il Divo, cine político que parece un thriller y se ve como una comedia, engancha desde las primeras secuencias. Su tratamiento dinámico, fragmentado, aporta muchísima información -real, comprometedora y espeluznante- envuelta por un excipiente de humor y mala leche que permite asimilarla de un ameno trago.
    El “prota” es el sempiterno político italiano, Giulio Andreotti. Con 91 años, carga a sus espaldas (perdón por el chiste fácil) un bagaje repleto de poder y secretos. Desde 1946 ha ocupado puestos públicos electos. En tres ocasiones fue Presidente de Gobierno representando a la Democracia Cristiana. Nunca ha dejado de ejercer sus insaciables aspiraciones de dominio. Desde 1991 es senador vitalicio.
    En Il Divo, bajo una apariencia física emparentada con la de un Nosferatu, el director y guionista Paolo Sorrentino nos descubre un individuo astuto y frío, del que emanan sabias frases sentenciosas llenas de cinismo y peligrosa inteligencia. El retrato llega a ser caricaturesco, aunque, como es sabido, las caricaturas exageran ciertos rasgos pero no los inventan.
    La corte que le acompaña no es menos grotesca. Tal vez el personaje mas descolgado, peor encajado en el guión, sea el interpretado por Fanny Ardant. El actor Toni Servillo, que da vida al protagonista, está sobresaliente al conseguir un difícil equilibrio entre la sobriedad y el histrionismo, ayudado también por un complejo trabajo de maquillaje. Otro elemento que podría considerarse integrante del reparto es la banda sonora. Con obras de Vivaldi, Sibelius y Fauré, la música tiene en este filme una presencia esencial. De hecho, Sorrentino ya iba eligiendo, mientras escribía el guión, los temas musicales a insertar en cada secuencia. De ahí  su función casi de personaje, no sólo de elemento ambiental.
    Los diálogos no tienen desperdicio. Si no fuera porque la oscuridad de la sala lo impide darían ganas de ir tomando nota de frases como “La ironía es el mejor remedio para no morir y los remedios para no morir siempre son terribles” o “Quienes no quieran que se sepa algo no deben confesárselo ni a si mismos, porque nunca se deben dejar huellas”.
    Pero donde definitivamente se moja Sorrentino para despejar cualquier duda de que su película parezca solamente una critica humorística de las cloacas del poder es en la escena en la que el veterano fundador de un periódico (siento no saber cuál) entrevista a Andreotti. Su tesis acusatoria apenas intenta camuflarse, en un discurso de cuatro minutos, bajo la fórmula interrogativa “¿es casualidad que …?”, y tras este encabezamiento discurre la enumeración de una serie de atroces crímenes, supuestos suicidios y otros sucesos.
    El religioso Andreotti dice no creer en la casualidad sino en la voluntad de Dios. Si la creencia del divino italiano se ajusta a la realidad, cuando me muera prefiero ir al infierno. No querría estar con él ni con Dios.

Raquel Sáenz de Buruaga



  

Jueves 25 de Febrero: DÉJAME ENTRAR


El próximo jueves, 25 de febrero,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Déjame entrar”, de Tomas Alfredson, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Pablo Fernández Alonso que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves. Asociación Otrosojos.



Dirección:     Tomas Alfredson
Guión:          John Ajvide Lindqvist
Intérpretes:  Kare Hedebrant, Lina Leandersson, Per Ragnar

Suecia, 2008 - 114 min.
Mayores de 13 años






SINOPSIS

Oskar es un chico de 12 años que sufre continuamente el acoso de sus compañeros de clase más fuertes. Su deseo de tener un amigo parece hacerse realidad cuando conoce a Eli, una niña de su misma edad que acaba de mudarse a la casa de al lado. Pero Eli es una niña misteriosa: es muy seria, está muy pálida, sólo sale por las noches y aparentemente no le afectan las temperaturas heladas. Una serie de desapariciones y asesinatos inexplicables coinciden con la llegada de la chica.




Sangre, Nieve, Eli, Oskar


Es muy complicada la tarea de intentar buscar el equilibrio entre los gustos propios y los gustos de la mayoría. Cada vez que presento una película para Otrosojos, me asaltan las dudas de si gustará o no. Creedme que le doy muchas vueltas, que procuro ofrecer lo que a mí me parece más acorde con los intereses y los gustos del público, sin perder de vista, por otra parte, los parámetros en que nos movemos en la asociación. Aunque me consta que muchas veces no lo consigo.
    Esta es una película que me hace saltar las alarmas, que me crea más desconfianza si me ciño a lo arriba contado. El género fantástico tiene grandes apasionados y grandes detractores; es un género de extremos en el que encontrar el término medio en cuestión de gustos es bastante complicado. Esta obra hace preferible, además, su visionado en versión original subtitulada, pese a los recelos que hacia esa opción pueda albergar parte del público.
    Para ponerlo algo mejor, os diré que lo de fantástico, en este caso, es bastante engañoso; lo ficticio aquí juega un papel muy secundario. Es fantástica la condición de algunos personajes, es fantástico (pero existente) el escenario que se nos muestra, es fantástica la manera en que se desarrollan algunos de los hechos acontecidos durante el film. Pero esta película es capaz de discurrir entre los espectadores de manera sutil, transmitiendo valores cotidianos de nuestra vida en medio de un mundo completamente inventado.
    ¿Os parece que no existe el primer amor, el primer beso, la soledad, las familias desestructuradas, los acosados día a día por algunos que los rodean? Este film consigue hacernos vivir una historia real, emotiva, en un mundo muy sombrío, lleno de tristeza, frío y desesperanza. Consigue que amemos lo que deberíamos aborrecer y justifiquemos lo que nunca pensaríamos ser capaces de justificar. Una película atrevida, con muy bajo presupuesto, que obliga a su director a utilizar recursos ya olvidados para hacernos creer (o no) las escenas de ciencia ficción.
    Una suerte haber encontrado esta joya sueca entre tanto éxito hollywoodiense a los que nada tiene que envidiar; más bien, al contrario. Creo que hacer cine es muy difícil, pero transmitir tanto con tan pocas palabras... me lo parece aún más. Esta película parece un asesino en serie, premeditada, con un objetivo conciso, con unos movimientos metódicos, precisos, con una elegancia abrumadora.
    No tiene grandes sobresaltos, no vais a botar de los asientos, pero poneos las chaquetas y abrid bien los ojos ante el frío y la oscuridad que vais a presenciar sin olvidar el latido de vuestro corazón, que es el que os hará disfrutar de verdad de lo que significa vivir.

Pablo Fernández Alonso

    


Jueves 11 de Febrero: EN EL VALLE DE ELAH

El próximo jueves, 11 de febrero,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “En el valle de Elah”, de Paul Haggis, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 2´50 euros.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Vickie Olsen que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos


Dirección:      Paul Haggis
Guión:           Paul Haggis
Intérpretes:  Tommy Lee Jones, Charlize Theron, Susan Sarandon

Estados Unidos, 2007 - 124 min.
Mayores de 13 años






SINOPSIS

Hank (Tommy Lee Jones), veterano de guerra americano, debe investigar la desaparición de su hijo Mike, soldado destinado en Irak que misteriosamente se ausentó sin permiso de su base. Con la ayuda de la detective Sanders (Charlize Theron) y de su mujer (Susan Sarandon), irá reviviendo las experiencias del muchacho en Irak. Lo que descubre le hará incluso cuestionarse su propia carrera militar...




Una cuestión de causa y efecto


Al sentarme ahora delante del ordenador para escribir una breve presentación a la próxima película programada por Otrosojos, En el valle de Elah (Haggis, 2007), no puedo quitarme de la mente la que acabo de ver en el cine, La cinta blanca de Michael Haneke. Intentando centrarme en el tema central de En el valle de Elah, me vienen a la cabeza muchas películas, como, por ejemplo, Centauros del desierto (Ford, 1956), Los mejores años de nuestra vida (Wyler, 1946) o Taxi Driver (Scorsese, 1976), que también muestran la complicada existencia de los veteranos de guerra una vez que vuelven a casa. Y concluyo que, a diferencia de La cinta blanca en que la exacerbada violencia ya existente en la sociedad alemana a principios del siglo XX se nos presenta como el hecho que precipita los conflictos armados de aquellos tiempos, la industria de Hollywood suele responsabilizar a la guerra de los problemas sociales emergentes de cualquier época. Es una cuestión de causa y efecto.
    La película de Paul Haggis, un director canadiense que ganó un oscar en 2004 por Crash, narra el viaje de un padre en busca de su hijo, un veterano de la guerra en Irak de vuelta a Estados Unidos, quien se ausenta de la base militar sin permiso. El guión de la película lo adaptó Haggis de un reportaje de investigación hecho por el periodista Mark Boal sobre un caso real. En el film, a través del padre conocemos a un joven honorable dispuesto a sacrificar su vida por su familia y por su patria. Sabemos que su hermano mayor murió en un accidente en la base militar de las Fuerzas Especiales donde se preparaba para luchar en Irak; entendemos que, después de la trágica muerte de su hermano, él coge el estandarte. Además, el mismo título de la película subraya la inteligencia y valentía del protagonista al hacer alusión al lugar donde, en la parábola bíblica, el pequeño David lucha contra el gigante Goliat armado tan sólo con un tirachinas. Este soldado pues, como el ejército americano en general, se enfrenta a un enemigo monstruoso pero también vulnerable. Los buenos pueden ganar si localizan el punto débil del malo.
    Sin embargo, lo que persigue Haggis en su película no es justificar la guerra en Irak. De hecho, el espectador tenderá a ver una crítica de la guerra precisamente porque, según la película, la brutalidad a la que están expuestos los que luchan contra el enemigo en Irak es la causa del lamentable estado de las cosas hoy en la sociedad norteamericana. Esto mismo es lo que reflejan las películas de Ford, Wyler y Scorsese citadas arriba; sus protagonistas, veteranos de la Guerra Civil Americana, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam, respectivamente, son victimas de un proceso de brutalización que les convierte en personas discapacitadas para convivir en sociedad. Curiosamente, a diferencia de estos últimos, personajes todos ellos inventados, el soldado de En el valle de Elah es el del reportaje periodístico. Pero Haggis, con todo el derecho que la libertad artística le otorga, suprime una información que el periodista proporciona en su reportaje, porque de haberla incorporado a su guión no podría haber mantenido su tesis. Pues, según Boal, el soldado cuya historia cuenta la película no era ajeno a la violencia antes de alistarse. Tenía todo un historial de comportamiento problemático anterior a su servicio militar. Esta manipulación de la realidad del personaje simplemente nos demuestra que Haggis quiere ilustrar su idea de que la guerra trae consigo consecuencias desastrosas, incluso en el caso de que se aplaste al enemigo.
Nada que objetar como espectadora de una interesantísima película. Bueno, nada que objetar hasta que fui a ver La cinta blanca el otro día. El brillante desarrollo que hace Haneke de una tesis contraria a la de Haggis -es decir, que la violencia inherente en la sociedad es la causa de la guerra- me ha hecho mirar En el valle de Elah con otros ojos. Cuanto más cine vemos, más pensamiento crítico desarrollamos. Ahí reside la grandeza del cine.


Vickie Olsen