CINE EN LA CASA MUNICIPAL DE CULTURA DE MIRANDA DE EBRO (BURGOS). JUEVES SEÑALADOS, EN SESIONES DE 18:00 y 20:30.
ORGANIZA LA ASOCIACIÓN CULTURAL OTROSOJOS EN COLABORACIÓN CON EL AYUNTAMIENTO DE MIRANDA DE EBRO

Jueves 29 de Noviembre: DE FOSA EN FOSA (V.O.S.)

El próximo jueves, 29 de noviembre,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “De fosa en fosa” (v.o.s.), de Jan Cvitkovic, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Raquel Sáenz de Buruaga que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.
Un abrazo. Asociación Otrosojos.


Dirección:     Jan Cvitkovic
Guión:          Jan Cvitkovic
Interpretes:  Gregor Bakovic, Drago Nilinovic, Sonja Savic, Mojca Fatur, Domen Remskar

Eslovenia - Croacia, 2005 - 103 min.

Mayores de 18 años




SINOPSIS

En la Eslovenia rural, Pero es un treintañero sensible e inteligente que vive muy cerca de la muerte: su trabajo consiste en escribir y pronunciar los discursos fúnebres en los funerales de su ciudad. Sus discursos no son simplemente panegíricos de los fallecidos porque, consciente o inconscientemente, aporta al texto su propia percepción del curso de los acontecimientos y su propia filosofía de vida.



Espíritu Balcánico


De la desaparecida Yugoslavia, hoy territorio herido por una reciente guerra con tintes de genocidio, está llegando una filmografía rotunda, comprometida y original que aborda el conflicto. En La vida es un milagro vimos que el aparente optimismo del serbio de Sarajevo Emir Kusturica no sólo impedía ocultar el dolor de las cicatrices bélicas, sino que lo resaltaba a través de esos personajes excesivos con sentimientos desbordados. Otro título imprescindible: El polvorín del también serbio, pero de Belgrado, Goran Paskaljevic. Aquí, la chispa trivial de un percance entre automovilistas nos sumerge, entre historias cruzadas, en una espiral de violencia extrema sin la esperanza que nos ofrece Kusturica. En En tierra de nadie, el bosnio Danic Tanovic también nos asomó al absurdo dentro del frente de batalla.
De fosa en fosa, de Jan Cvitkovic, cineasta nacido en Eslovenia, comparte con los autores citados este espíritu balcánico que desde el humor al horror, o instalado en uno o en otro, describe el clima de tensiones que late en esta parte de Europa.
Actualmente, Eslovenia es un pequeño país donde viven cerca de dos millones de habitantes. Consiguió esquivar a la implacable Serbia en un breve conflicto armado que hoy se conoce como “La Guerra de los Diez Días”. Aunque es una nación “étnicamente” bastante homogénea, en la película de Cvitkovic, mezclada con personajes entrañables, habita una violencia atroz en algunos seres humanos que nos lleva a cuestionar sobre su origen. No obstante, el sentido del humor, el amor y la lealtad entre amigos dominan gran parte del metraje. El oficio de orador necrófilo del protagonista, extraño en nuestras tierras donde los funerales están invariablemente discurseados por sacerdotes que utilizan tópicos sin sentimientos, nos permite descubrir un insólito género literario. No quiero desgranar mucho más sobre el resto de personajes ni sobre la trama, para no alertar al espectador de las sorpresas que se agazapan en este intenso relato costumbrista.
Jan Cvitkovic obtuvo el reconocimiento internacional con su primer largometraje, Bread and milk, que en 2001 ganó el León del Futuro a la mejor opera prima en el Festival de Venecia. De fosa en fosa se hizo con el Premio Altadis de Nuevos Directores en el Festival de San Sebastián, con cierto desacuerdo por parte de algún sector de la crítica. Sin embargo, en la primera proyección pública del mismo Festival fue acogida con cálidos aplausos. El cine, como la vida, nos remueve o nos conmueve.

Raquel Sáenz de Buruaga




 

Jueves 8 de Noviembre: LAS TORTUGAS TAMBIÉN VUELAN (V.O.S.)

El próximo jueves, 8 de noviembre, es el turno de “Las tortugas también vuelan”, de Bahman Ghobadi, en sesiones dee 6 y 8´30 de la tarde.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel del Pino que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Asociación Otrosojos.

 
Dirección:     Bahman Ghobadi
Guión:          Bahman Ghobadi
Interpretes:  Avaz Latif, Során Ebrahim, Hiresh F. Rahman

Irán - Iraq, 2004 - 95 min.

Mayores de 13 años






SINOPSIS

Los habitantes de un pueblecito del Kurdistán iraquí, en la frontera entre Irán y Turquía, buscan desesperadamente una antena parabólica para conseguir noticias acerca del inminente ataque de Estados Unidos contra Iraq. Un chico mutilado, que viene de otro pueblo con su hermana y un niño pequeño, tiene una premonición: la guerra está cada vez más cerca...



Alegato contra la guerra

La guerra es siempre una sin razón, uno de los espectros más primitivos del ser humano que tras miles de años de existencia resulta imposible erradicar a pesar de todos los avances tecnológicos y científicos. Y cuando afecta a los más desprotegidos y a los más indefensos, se me antoja ya como algo absolutamente abominable y no me sirve ningún discurso de justificación.
    Quizás coincidiera conmigo Bahman Ghobadi, guionista y director de esta película, que cuando visitó Bagdad dos semanas después de que EE. UU. invadiera Irak para presentar su trabajo anterior encontrándose con la situación de sus habitantes, especialmente los niños, no pudo por menos que dar prioridad a este tema para contar lo que allí comprobó in situ y reflejarlo en esta obra.
    Y así relata textualmente que vio muchas atrocidades en la población, sobre todo en los niños como los más desprotegidos y las primeras víctimas de las que normalmente nadie se ocupa; los terrenos sembrados de minas son el dramático escenario donde ellos caen inocentemente para, en el mejor -o peor- de los casos, acabar mutilados. La mirada perdida, la inseguridad, el miedo son las imágenes que cualquier persona podría captar con una cámara o simplemente con su retina; sólo que cuando las cosas suceden tan lejos parece que no ocurran en realidad o se trate de otro planeta, de otra galaxia lejana...
    Ciertamente hay tantas cosas que podrían conmovernos, que ésta es una más; personalmente lo que me conmueve de Las tortugas... es como los seres más inocentes de este planeta pueden ser capaces de superar tantas situaciones que conlleva la guerra con esa actitud de desdramatizar sus problemas cotidianos sin caer en la más completa tristeza y desasosiego.
    El afanarse por la supervivencia buscando todo tipo de recursos es tal vez lo que anima a "Mr. Satélite", un joven valiente y espabilado del Kurdistán Iraquí, que se dedica a instalar antenas parabólicas que permitan conocer las noticias internacionales ante la inminente guerra que se acerca por la invasión americana y de sus aliados. Así pues, este adolescente se convierte en el líder de un grupo de niños huérfanos, algunos de ellos mutilados por las minas, que buscan sobrevivir en un entorno tan difícil.
    B. Ghobadi nos presenta una película real como la vida misma en un ambiente que los informativos no acostumbran a desarrollar más allá de lo que representa el conflicto político militar, por lo que tiene doble valor cinematográfico y documental.
    En este trabajo, que recupera el neorrealismo cinematográfico, algunos de los niños que aparecen en el film no son actores, sino los propios protagonistas de las atrocidades, sin maquillaje, ni efectos especiales.
    Las Tortugas también vuelan resulta por su sencillez, compromiso social y honestidad una obra maestra en la unión entre drama y alegría, desolación y esperanza. La “Concha de Oro” en el festival de San Sebastián, en el 2006, es pues un premio justo por reflejar una labor tan humana.
    Con esta película, el cine recupera la visión de un niño como centro de los horrores que pretende denunciar. A pesar de las huellas tanto físicas como psicológicas de las guerras, los niños de Las tortugas... no pierden la alegría de lo cotidiano, ni la esperanza en algo mejor que también me gustaría compartir.


Miguel del Pino



Jueves 25 de Octubre: GRACIAS POR FUMAR

Como sabéis, el próximo jueves, 25 de octubre,  proyectamos en la Casa Municipal de Cultura  “Gracias por fumar”, de Jason Reitman, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Pablo Fernández Alonso, que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo. Asociación Otrosojos.

Dirección:     Jason Reitman
Guión:          Jason Reitman, Christopher Buckley
Interpretes:  Aaron Eckhart, Maria Bello, Cameron Bright

Estados Unidos, 2005 - 92 min.

Mayores de 13 años



SINOPSIS

Nick Naylor, portavoz jefe de Big Tobacco, se gana la vida defendiendo los derechos de los fumadores y de los fabricantes de tabaco en la cultura neopuritana tan en boga hoy en día. Plantando cara a los fanáticos de la salud que están decididos a prohibir fumar y a un oportunista senador que pretende colocar etiquetas de veneno en todas las cajetillas, Nick emprende una ofensiva de relaciones públicas, refutando los peligros de los cigarrillos en programas televisivos de entrevistas y contratando a un superagente de Hollywood para promocionar el cigarrillo en las películas.




Pagando la hipoteca


Gracias por fumar es la ópera prima de un director, Jason Reitman, que respira cine por los cuatro costados. Su padre (Ivan Reitman), productor y director, su madre (Geneviève Robert), directora y actriz, y su hermana Catherine, actriz.
    A pesar de que en la filmografía de sus progenitores no existan películas demasiado destacadas, esta primera suya -aunque no es una obra redonda- sí es un film a tener en cuenta; lo que no nos sorprende, pues los pasos iniciales de éste director, con sus primeros cortos cinematográficos (Sexual Consent, In God We Trust, y Glup), no pasaron desapercibidos ni para el público ni para la crítica.
    Gracias por fumar puede sonar a película relacionada con este hábito tan insano como denostado, pero, lejos de ello, utiliza este vicio como la excusa perfecta para mostrar la manera en que un hombre se gana la vida haciendo lo que mejor sabe hacer…
    Nick Naylor le vendería arena en el desierto. Nick Naylor parece amoral. Nick Naylor fuma. Nick Naylor realmente es un crack en su trabajo, y con mucha más moral que la mayoría de personajes que deambulan por esta historia (incluyendo el senador, el agente de cine, la periodista, su ex-mujer y, por supuesto, sus jefes).
    Gracias por fumar incluye una colección asombrosa de diálogos ingeniosos y sarcásticos. De mucha y muy mala uva, aunque no se posiciona en ningún bando. Simplemente expone.
    Un film repleto de ironía que habla del tabaco, pero donde no se fuma ni un solo cigarrillo, salvo en los fragmentos de películas antiguas que aparecen en la cinta.
    Quizás la mejor comedia de 2006, con una duración justa, buen guión, buen ritmo y repleta de situaciones que no hacen más que mostrar la tremenda hipocresía y manipulación de la actual sociedad, con el tabaco como trasfondo.
    ¿Qué decir de los actores?. Correctos todos, sobre todo Aaron Eckhart en un papel difícil que está tan bien interpretado que llega a producir empatía, admiración y a resultar cercano incluso. El único pero, Katie Holmes, reincidente y anodina, como de costumbre, pues parece haberse acostumbrado al mismo papel, y de él no sale...
    Al acabar de ver la película seguirás pensando que fumar es malo, pero el propósito del film no es que pienses lo contrario. Tanto si eres fumador como si no lo eres, esta película te divertirá por su gran sinceridad mostrando cómo un solo hombre es capaz de luchar contra todo aquel que piensa lo contrario. Al fin y al cabo, sólo quiere pagar su hipoteca.
    Puede ser que posea algunos elementos tópicos e, incluso, insólitos, difíciles de digerir, pero ninguno de sus leves defectos pueden dar lastre a una obra, cuanto menos, soberbia.
    Sin lugar a dudas, de las que hay que ver.

Pablo Fernández Alonso


 

Jueves 18 de Octubre: THE HOST

El próximo jueves, 18 de octubre, reiniciamos la temporada cinematográfica proyectando en la Casa Municipal de Cultura  “The Host”, de Bong Joon-ho, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde.
Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Raquel Sáenz de Buruaga que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.
Un abrazo. Asociación Otrosojos.

Dirección:     Bong Joon-ho
Guión:          Bong Joon-ho, Hah Joon-won, Baek Chul-hyun
Interpretes:  Song Kang-ho, Byun Hee-bong, Park Hae-il

Corea del Sur, 2006 - 119 min.

Mayores de 13 años



SINOPSIS


Los habitantes de Seúl observan sorprendidos un extraño objeto que cuelga de un puente sobre el río Han. En realidad se trata de una monstruosa criatura mutante que al despertar devora a todo aquel que se cruza en su camino. El dueño de un quiosco a la orilla del río contempla horrorizado cómo la bestia rapta a su hija y se la lleva a su escondrijo. Mientras el ejército fracasa una y otra vez en su empeño por destruir al monstruo, aquel hombrecillo anónimo se armará de valor y, con la ayuda de su familia, intentará recuperar a su hija de las garras de semejante abominación.




Elogio de los torpes


Kim-ki Duk, Chan-wook Park y, ahora, Bong Joon-ho. Será imprescindible, no habrá más remedio que ejercitar nuestra lengua y memoria para incorporar a nuestro vocabulario cinéfilo los tortuosos nombres de estos directores surcoreanos que últimamente están seduciendo a los jurados de festivales internacionales y también,  de manera creciente, al público occidental.
Aunque Corea del Sur esté en Extremo Oriente, su historia abunde en invasiones chinas o japonesas y sus habitantes sean étnicamente muy homogéneos, hoy es un país con parámetros sociales y culturales muy occidentalizados. Un alto desa-rrollo económico y tecnológico ha hecho que la mayoría de su población -más del 80%- viva en ciudades. El cine que nos llega de allí utiliza unos códigos narrativos que el espectador contemporáneo occidental reconoce e interpreta sin dificultad. No obstante, esta generación de cineastas los ha reinventado, dotándoles, inevitablemente, de un toque oriental a la vez que experimentan, por ejemplo, combinando géneros en un mismo filme o imprimiendo ritmos que contrastan vivamente con el cine “made in Usa”.
En The host, de temática fantástica (¿de terror?), su director y guionista, respetando, en principio, las reglas del género, aporta una novedosa visión y un relato de más recorrido de lo que se suele esperar de este tipo de películas. Por eso, parece desacertado el enfoque que se hizo de la campaña de promoción. Quien desconfiara del eslogan ”Primero fue Tiburón, después Alien y ahora The host”, se perdió una curiosa película, y el espectador que buscara la acción, la tensión y el ritmo del cine americano probablemente habrá salido defraudado. Por supuesto que hay monstruo, víctimas y quienes luchan contra el monstruo, pero en esta ocasión quienes se le enfrentan no son listos, ni guapos, ni ricos. Nuestros héroes parecen ser miembros, en versión coreana, de la familia disfuncional de Pequeña Miss Sunshine. El guionista les dado una personalidad con desarrollo encarnada en buenos actores, por eso no son simples muletas de apoyo de un aparato de efectos especiales sino que viendo cómo son, cómo se comportan, descubrimos otros contenidos paralelos al relato principal, relato que, por cierto, se permite un comienzo con claras alusiones políticas a ciertos acontecimientos internacionales.
Como en su anterior película, Memorias de un asesino en serie, en The host los protagonistas sufren de una estupefacción digna de las criaturas de los Hermanos Cohen. A primera vista, lo que les ocurre no parece que dependa de sus torpes voluntades; sin embargo, existe nobleza en sus instintos.
También es imprescindible destacar el ingenio en la creación del terrorífico anfibio diseñado por Weta workshop, empresa ganadora de tres Oscar a los efectos especiales por la trilogía de El señor de los anillos  y King-Kong. El taller encargado de transformar esos datos digitales en movimiento, textura y ferocidad fue The Orphanage, responsable de Sin City o Harry Potter y el cáliz de fuego.
“Bong Joo-ho, Bong Jo ho”. Repetir dos veces al día. Este cine coreano merece el esfuerzo.

Raquel Sáenz de Buruaga