CINE EN LA CASA MUNICIPAL DE CULTURA DE MIRANDA DE EBRO (BURGOS). JUEVES SEÑALADOS, EN SESIONES DE 18:00 y 20:30.
ORGANIZA LA ASOCIACIÓN CULTURAL OTROSOJOS EN COLABORACIÓN CON EL AYUNTAMIENTO DE MIRANDA DE EBRO

Jueves 29 de Mayo: HOLY MOTORS

El próximo jueves, 29 de mayo, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura, en versión original subtitulada, “Holy Motors”, de Leos Carax, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Adriana Antía que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves.

 


SINOPSIS DE LA PELICULA :

Un día en la vida de un hombre con múltiples personalidades: asesino, mendigo, ejecutivo, monstruo y padre de familia. El protagonista encarna personajes diversos como si se tratase de una película dentro de una película. 















COMENTARIO :

BORRADOR 1: Esto es todo lo que tengo que decir acerca de "Holy motors"

(Si alguien, cuando acabe la peli, ha entendido algo, que me lo explique, por favor. Gracias)


BORRADOR 2: Agárrense los machos

Hay veces que los genios suelen pasar por locos, excéntricos o simplemente inadvertidos. Sufren el desdén de las mayorías y de los dictados del tiempo actual que viven y que jamás resulta ser el suyo. Algunos se sumen en el pozo más hondo del ostracismo y en cambio otros son elevados por hordas de culturetas, snobs (ahora hipsters) que justo en ese momento deciden proclamar su rebeldía contracultural  ensalzando lo inaudito e incomprensible. Quién sabe…
    Creo que a películas como Holy motors hay que observarlas desde el punto más íntimo de cada uno de nosotros. Requiere una introspección profunda a los estratos más libres y vírgenes de nuestro ser, donde, fuera de prejuicios y educación personal-emocional-cinéfila previa, podamos sacar todo el jugo posible. Apreciar LA BELLEZA, LA ESENCIA MADRE. Aceptar sin más lo que nos dan y  romper nuestro propio molde lineal de la percepción. Quizá ver Holy motors sea una de las mayores lecciones del cine en cuanto a eso precisamente: nos pone en bandeja abrir nuestra cabeza dura para ver la luz.
    Veintiséis años y ocho películas separan Boy meets girl (1984) y Holy Motors, primera y de momento última película de Léos Carax, conocido como “l´enfant terrible” del cine francés. Pocos directores hay que cuenten con la plena libertad creativa para hacer y deshacer a capricho, desligándose de la corriente comercial y que se permiten el lujo (¡y qué triste que sea así!) de hacer del cine el verdadero séptimo arte. Y aquí justo me hundo en un suspiro, pensando en qué será de estas cintas cuando todos los cines sean comerciales. Sólo carne de festival, muchas ni verán la luz, muchas no saldrán del mejunje neuronal que un día las imaginó. Morirán todos los genios, los falsos y los verdaderos...
    Acerca de Holy motors: no se mareen en este sin sentido, hay de todo y para todos. Del arte de narrar, del cine dentro del cine, de la flor pequeña y especial que nace en la montaña de mierda. La belleza del acto. Lo aberrante de nuestras dobleces, los papeles que interpretamos, la vida no vivida, el postureo en su estado más puro. La gran mascarada. El cromatismo verde. Lo bizarro, lo grotesco.  El ser, la definición personal, el uno mismo, y lo agotador que resulta llevarlo a cabo.
    Les invito a ver Tokyo! (2008), donde Léos aporta su granito de arena a esta película compuesta de tres fragmentos de padres diferentes, y libera al Grinch  (interpretado por Devis Lavant, actor fetiche de Carax que ya apareciera en Chico conoce chica en el 84) que va dando saltos por las alcantarillas hasta llegar a Holy motors donde reaparece como superstar del vertedero.
    “Hacemos películas para los muertos, pero se las mostramos a los vivos”, apunta Léos Carax. La película está dedicada a Katerina Golubeva, la mujer de Carax, muerta poco antes de iniciarse el rodaje.

Adriana Antia

Jueves 15 de Mayo: AMOR Y LETRAS

El próximo jueves, 15 de mayo, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Amor y letras”, de Josh Radnor, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de José Francisco Espadas que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves.
 
 



SINOPSIS DE LA PELICULA :

Cuando el joven profesor Jesse vuelve a la universidad, no puede evitar enamorarse de Zibby, una estudiante de 19 años, aunque intentará luchar contra la poderosa atracción que surge entre ellos. 


 













COMENTARIO :


“Cómo conocí a vuestra hija”


La vida y el paso del tiempo es lo que tiene. Que, a cada segundo que transcurre, no hay vuelta atrás. Te das cuenta de que te has hecho mayor, de que vas para viejo irremediablemente desde el mismo momento en que cualquier crío te intercepta por la calle y, con la mejor de las sonrisas, te pregunta “¿Me puede decir la hora, señor?”. En ese momento descubres que nunca más volverás a tener veinte años. Entonces piensas “Mi experiencia de estos años valdrá para algo”, y te agarras a un clavo ardiendo queriendo sentar cátedra entre los jóvenes que vienen arrolladoramente a ocupar tu hueco, sin observar la cara de lástima que ponen los jubilados que ya han pasado por eso mismo.
    En el fondo piensas que a esos imberbes también les tocará, más tarde o más temprano. Y cometes otro fallo. Te obstinas en que te acepten, te quieres convertir en un referente para esos novatos y no te das cuenta de que la chavalería que llega tiene ideas propias, de que tu forma de ver las cosas de poco o nada les vale. Te empeñarás en imponer tu criterio y te obcecarás en que la saga Crepúsculo es lo peor que se ha escrito jamás (en eso llevas toda la razón), y serás capaz de descubrir que puedes pasear tranquilamente por tu ciudad descubriendo rincones que te habían pasado desapercibidos, arrullado por la Sexta de Beethoven o por el último de Metallica, que eso da igual. Puede ser que le des más valor sólo por el mero hecho de que te lo ha recomendado una veinteañera.
    Puede ser que te llenes la cabeza de pajarillos deseando un final feliz con esa chica, pero con los pies en la tierra los años de diferencia siguen siendo insalvables y de nada vale objetar “cuando yo tenga cien, ella tendrá ochenta”. Por esa regla de tres, ¿hay que esperar hasta tener esa edad?
    Ese es el transcurrir de Liberal Arts (mal traducida a nuestro idioma como Amor y letras). Sigo pensando que no es una comedia romántica indie, como a las que estamos acostumbrados procedentes de Sundance y otros festivales. Cintas que intentan deslumbrarnos retorciéndose en sí mismas sin nada que aportar, salvo falsas neurosis en la búsqueda de cinco minutos de gloria efímera. Liberal Arts relata un romance muy natural que pudo haber sido, un idilio que en parte fue, pero al que el tiempo y la sociedad pusieron en su lugar. A los jóvenes, con sus ansias por descubrir, por un lado, y a los maduritos con los/las de su edad. Ley de vida.
    Josh Radnor dirige su segunda película tras HappyThankYouMorePlease, con la que cosechó buenas críticas y fue nominada en la Seminci de Valladolid, pero no deja de ser el tierno Ted Mosby (Jesse-Radnor recuerda demasiado al personaje de Cómo conocí a vuestra madre o How i met your mother).  Arropado por Elizabeth Olsen (Old Boy de Spike Lee), la historia de amor de esta cinta se queda en una mera excusa para narrar las insalvables fronteras entre la juventud y la madurez, las que siempre existirán a pesar de la edad que se tenga. El siempre elegante Richard Jenkins destaca lánguidamente en un personaje que funciona como eco del propio protagonista (podría ser él mismo a su edad), ante su incapacidad de aceptar el momento de la jubilación, y para cerrar el plantel, Zac Efron, que no sé qué pinta en la película.
    En suma, una cinta amable, realista, con toques bohemios y ligeros instantes agridulces que nos descubre, por ejemplo, que escribir cartas nunca estará pasado de moda, que hasta la ciudad más infecta se vuelve maravillosa oyendo música mientras paseas a cualquier hora del día o de la noche, o que lo de Stephanie Meyer no tiene remedio.
    Como colofón, ¿acabará el director de la cinta, Josh Radnor, siendo un judío que nos aburrirá tocando virtuosamente el clarinete mientras nos cuenta sus neuras de juventud? Ya veremos, dijo un ciego. Pero, de momento, Woody, tú vales mucho.

José Francisco Espadas

Jueves 24 de Abril: CONFESSIONS (V.O.S.)

El próximo jueves, 24 de abril, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura, en versión original subtitulada, “Confessions”, de Tetsuya Nakashima, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros.

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Diavola que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.


Un abrazo, y hasta el jueves.

 
SINOPSIS DE LA PELICULA :

En un instituto, el último día de clase, una profesora se despide de sus alumnos y, además de anunciarles que deja la escuela, les confiesa que su hija de cuatro años que, aparentemente, murió ahogada en la piscina del centro, fue en realidad asesinada por dos estudiantes de esa misma clase. También les hace saber que ya ha puesto en marcha su venganza. 














COMENTARIO :




Rozando la perfección

 

Tiene su gracia que definir una película y su estilo visual cómo videoclipero es claramente un desprecio hacia el film. Y juro que no lo entiendo. No lo entiendo simplemente porque el cine es un arte en constante evolución y modernización. El otro día, viendo La tentación vive arriba no pude evitar pensar en cómo hemos cambiado esa puesta en escena teatral por una nueva forma de hacer cine (salvo algunas excepciones que tienen aroma a clásico, cómo es University of laughs, genial ejemplo nipón). Hoy eso ha quedado desfasado y el cine juega diferentes bazas, siendo una de ellas el poderío visual, que es precisamente lo que destila este film.


Confessions está envuelta en un preciosismo absoluto, con una fotografía en tonos azulados y grises, inusualmente bella en contraste con la frialdad que representa. Otros recursos tachados cómo “videocliperos” son, bajo mi punto de vista, absolutamente magníficos, rozando la perfección. Cómo la literatura de García Márquez y su realismo mágico… aquí se representan las emociones a través de imágenes, convirtiendo lo fantástico en normalidad. Un ejemplo: una pompa que se rompe cerca del oído representando la pérdida de una figura importante durante la infancia. Y por supuesto ese clímax final, dónde este recurso y realidad se dan la mano para bajar a los infiernos y conocer a través de la imagen la representación de la consecuencia más grave que podía tener para uno de los adolescentes.

Otros recursos mal tachados cómo innecesarios e incluso directamente malos, cómo el reiterado uso de la cámara lenta, son este film pequeñas notas de autor que dotan de carisma y alma propia a un film que sólo con su guión, interpretaciones y el resto de apartados técnicos (cómo la increíble banda sonora) seguiría siendo una de las mejores películas realizadas durante el curso del año 2010.

Confessions arranca de manera arriesgada y difícil, en plena anarquía, dónde una profesora de manera amena y una frialdad increíble relata la muerte de su hija y las circunstancias en las que se produce. Parece que cuenta cosas inconexas unas con otras, aunque finalmente hilvana todo para que haga parte de lo mismo. Un monólogo que servirá como entrante de la curiosa forma narrativa del film, plagado de reiteraciones no sólo soportables sino necesarias sobre el mismo tema, con giros inesperados en los que se revela que la bondad y la maldad son dos extremos separados por una delgada línea. Quiénes creíamos buenos, en realidad hacen uso de características negativas para alcanzar sus propósitos. Quiénes inspiran lástima en realidad no son tanto víctimas como verdugos. Quiénes son malos, son malos siempre, e incluso más malos todavía… Pero todo está perfectamente explicado, debido a la complejidad de los personajes, quiénes a través de sus relatos van describiéndose a sí mismos, sus virtudes y sus más repugnantes defectos. 

Diavola (de “Filmaffinity”)

Jueves 3 de Abril: CAFÉ DE FLORE

El próximo jueves, 3 de abril, proyectamos en la Casa Municipal de Cultura “Café de Flore”, de Jean-Marc Vallée, con Vanessa Paradis y Kevin Parent, en sesiones de 6 y 8´30 de la tarde, con la localidad a 3´50 euros. 

Adjuntamos la sinopsis de la película facilitada por la distribuidora, el comentario de Miguel del Pino que editaremos como ficha, y una reproducción del cartel.

Un abrazo, y hasta el jueves.




SINOPSIS DE LA PELICULA :

“Café de Flore” es una historia de amor acerca de unas personas separadas por el tiempo y la distancia que, sin embargo, están conectadas de forma profunda y misteriosa. Esta película fantástica, trágica y esperanzadora cuenta los destinos paralelos de Jacqueline, madre de un niño en los años sesenta en París, y de Antoine, un DJ de éxito recién divorciado en el Montreal actual.
 


















El puzzle de las pasiones


Emociones, sentimientos, pasiones… algunas de las características humanas -entre otras muchas- que, tras miles de años sobre la Tierra, siguen enredándonos a sus moradores.
    La filosofía y la psicología siguen abundando en el estudio de la condición humana, pero no bastan para dar respuestas y tranquilizar -ya no digo resolver- muchos de los problemas con los que nos encontramos cada día. Por eso, tal vez sea necesario recurrir a las matemáticas -aunque esta ciencia ya se ha sumado-, a la espiritualidad -sin o con la participación de las religiones-, a la magia, a los malabares… para componer el puzzle de nuestras aflicciones.
    Sin ser pretencioso, tal vez Jean-Marc Vallée jugó a esto cuando se le ocurrió contar nuestras relaciones implicando al espectador para que se añada y trate de componer el puzzle de Café de Flore con cada una de las piezas que presenta en sus dos historias intercaladas y conectadas en el tiempo y en el espacio para evitar una de las reconocidas necesidades humanas: la de evitar estar solo, sea como sea.
    En la actualidad, una persona que admite tenerlo todo para ser feliz entra en una crisis existencial al debatirse entre el bienestar conocido como tranquilidad que le aporta su ex-esposa y la pasión por una nueva novia, que llega a su vida con frescura, con otra forma de compartir la existencia -ni mejor, ni peor-. Vamos, nada que no le haya ocurrido a la mayoría de los mortales -o a muchos- alguna vez en la vida.
    Esta historia hay que entenderla -creo que se consigue al final- paralelamente a la que le ocurre a una madre con su hijo, con Síndrome de Down, en los años 60. Su relato es más dramático y doloroso por los problemas con los que se encuentra, o lo que ella considera un problema perturbador.
    En esta película encontramos también otra protagonista imprescindible para no perdernos demasiado con ambas historias: la música. Las magníficas inclusiones con Pink Floyd, The Cure o Sigur Rós que aderezan la cinta de forma emotiva, y como su compañero perfecto, el silencio, cuando ésta no interviene, para ayudarnos a adentrarnos más en los personajes. Además la canción de Matthew Herbet “Café de Flore” es el hilo conductor entre ambas historias.
    Café de Flore puede resultar compleja, como las vidas que nos montamos, con sus flashbacks que provocan confusión en la línea del tiempo; pero pienso que quiere hablarnos del amor y de su desarrollo en infinitas manifestaciones. El amor de una madre a su hijo, perdurable y ciego, y el otro tipo de ceguera amorosa, la que se vive en una pareja convencional. Las dos historias hablan también del “amor enfermizo”, el de las posesiones. Con todos estos aditivos deja una puerta abierta proponiendo la reencarnación y la importancia de los sueños. Por todo ello la película debe visionarse sin prejuicios, dejando abierta la mente para analizar lo que sucede, siempre desde el interior de cada uno.

Miguel del Pino